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Tulum, parque nacional y monumento arqueológico, a remate.

Tulum, parque nacional y monumento arqueológico, a remate.

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DF, México — A punto de dejar su cargo, autoridades municipales amenazan uno de los sitios paisajistícos y arqueológicos más bellos del mundo: Tulum. Gabriel Mendicuti Loria, presidente del municipio de Solidaridad, Quintana Roo, pretende autorizar un desarrollo turístico que se extendería de manera ilegal sobre el Parque Nacional Tulum, decretado "área natural protegida" hace 25 años, y sobre la Zona de Monumentos de Tulum. El desarrollo también viola el Programa de Ordenamiento Ecológico del Corredor Cancún-Tulum.

Esta autorización en áreas decretadas de protección ambiental y cultural se pretende realizar mediante una presunta actualización del Programa Director de Desarrollo Urbano de Tulum (PDDUT) que busca desconocer la existencia del Parque Nacional Tulum y la Zona de Monumentos de Tulum, patrimonio de todos los mexicanos, así como a la autoridad federal del INAH y la Semarnat.

Paradójicamente, Mendicuti Loria, quien fue gerente de la empresa ABC, comercializadora de materiales de construcción clausurada en varias ocasiones por daño ambiental, actualmente se promueve para ocupar la Secretaría de Desarrollo Urbano estatal a partir de abril próximo, cuando tome posesión el gobernador electo Félix González Canto.

"A las irregularidades y corruptelas se suma el hecho de que el Plan de Desarrollo Urbano de Tulum fue financiado por el señor César Portilla, que es justamente quien reclama la propiedad de los terrenos donde se proyecta el desarrollo turístico, los cuales fueron expropiados en 1981 por el Ejecutivo Federal. Este es un acto más de corrupción de los ayuntamientos de la Riviera Maya que permanentemente modifican los usos del suelo y violan resoluciones federales. El resultado ha sido el deterioro del atractivo de esta región", comentó Alejandro Calvillo, director de Greenpeace México.

El INAH ya se pronunció en contra de este proyecto. El 17 de marzo, Adriana Velásquez Morlet, directora del INAH en Quintana Roo, dirigió un oficio al presidente municipal de Solidaridad señalando:

"El Programa de Desarrollo Urbano actualizado (...) entra en abierta contradicción con lo dispuesto por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticas e Históricas y el decreto con el que se creó la Zona de Monumentos de Tulum (...) por lo que sería de enorme valor que la administración a su digno cargo resolviera considerar a ésta como una reserva territorial de la naturaleza y la cultura de Tulum".

Semarnat también se ha pronunciado en contra. El director regional de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas de la Semarnat, el biólogo Alfredo Arellano, envió un oficio el 4 de enero pasado al Comité de Planeación del municipio de Solidaridad en el que señala que la propuesta, "en lo que se refiere a su delimitación y definición de usos del suelo tendrá que modificarse y adecuarse a lo establecido en el decreto de dicho Parque", señalando que los usos del suelo que se pretende autorizar son de "Reserva de conservación de selva, humedales y dunas costeras". Además, advierte que el programa de desarrollo urbano, tal y como se ha elaborado, "no sólo creará incertidumbre a los propietarios e inversionistas sino que establece adicionalmente elementos que fomentan la corrupción entre funcionarios encargados de permisos y autorizaciones, consultores y agencias de bienes raíces".

"Este modo de actuar parece ser la regla en la región. Ejemplo claro de esto es la aprobación de la tercera etapa del desarrollo turístico de Cancún, el proyecto conocido como Costa Cancún o Riviera Cancún, en el municipio de Benito Juárez. En este caso también se violó el Plan de Ordenamiento ecológico Cancún-Tulum para permitir la construcción de un desarrollo turístico sobre una zona destinada a actividades turísticas con 'altas restricciones ecológicas'. Parece que en la promoción de la inversión turística en la región todo vale a pesar de lo que digan las leyes", agregó Héctor Magallón, coordinador de la campaña de bosques de Greenpeace .

La Riviera Maya es una de las regiones con mayor valor para los desarrollos turísticos. Por esta razón, desde hace años, se convirtió en un botín político. La corrupción se ha impuesto en los municipios de esta región, que están violando todas las disposiciones elaboradas para buscar un crecimiento ordenado en la zona.