Desde abril del 2005, Greenpeace México ha pedido a Maseca que informe
cuál es su política respecto a la compra y el uso de transgénicos en
sus productos. Maseca se ha negado a responder, aunque en su más
reciente informe anual reconoció como un riesgo para sus socios e
inversionistas la presencia en sus productos de maíz genéticamente
modificado no aprobado para consumo humano en México.
"La harina Maseca contiene maíz genéticamente modificado que no ha sido
sembrado y cosechado en México, puesto que no hay permisos para sembrar
maíz transgénico en nuestro país. Tanto las pruebas de laboratorio como
los cupos de importación demuestran que el maíz que Maseca pretende
vendernos como natural y nacional contiene en realidad transgénicos
importados de Estados Unidos”, dijo Areli Carreón, coordinadora de la
campaña de consumidores de Greenpeace México.
Esta situación es relevante porque 7 de cada 10 tortillas vendidas en
México están hechas con harina Maseca. Esto implica que los mexicanos
están comiendo maíz transgénico sin saberlo, lo cual representa un
riesgo para su salud en el mediano y largo plazos. Por ello, Greenpeace
le demanda a Maseca que se comprometa a no usar transgénicos en sus
productos.
"Es una decisión técnica y económicamente viable, pues Maseca no
depende de las importaciones de Estados Unidos. Por ejemplo, este año
únicamente importó 54 mil toneladas. En caso de que requiriera mayores
cupos de importación, podría comprar maíz estadounidense no
transgénico, cuya oferta está garantizada ya que más de la mitad del
maíz que produce Estados Unidos no es transgénico”, concluyó Carreón.
Más información en el
comunicado de prensa.