Felipe Arreaga, campesino ecologista apresado injustamente por defender los bosques de Guerrero.
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DF, México —
Varias organizaciones demandamos la libertad del campesino ecologista Felipe Arreaga, detenido desde noviembre de 2004, en Guerrero, con acusaciones fabricadas en represalia por sus actividades en defensa de los bosques de su comunidad.
Por la debilidad de la acusación y el desinteresado trabajo a favor de
los bosques y el medio ambiente, el Centro Mexicano de Derecho
Ambiental (Cemda), el Centro de Derechos Humanos de la Montaña
"Tlachinollan" y Greenpeace hicieron un llamado al gobernador de
Guerrero, Zeferino Torreblanca, para que instruya a la Procuraduría de
Justicia del Estado a reconocer las múltiles pruebas de inocencia de
Arreaga y que por lo tanto sea liberado de inmediato.
En una visita a la Sierra de Petatlán, las organizaciones constataron
el trabajo del campesino ecologista para proteger los bosques de esa
región, como integrante de la Organización de Campesinos Ecologistas de
la Sierra de Petatlán (OCESP), y para mejorar la calidad de vida de las
personas que ahí viven.
Las organizaciones recorrieron las comunidades de Cuajinucuilar,
Parazal, La Botella, Canalejas, Zapotillal y Banco Nuevo, ubicadas en
los ejidos La Botella y Mameyal, en el municipio de Petatlán, Guerrero.
Ahí constataron los trabajos de reforestación llevados a cabo por
Felipe Arreaga, su esposa Celsa Baldovinos y la Organización de Mujeres
Ecologistas de la Sierra de Petatlán, que durante 2003 y 2004 plantaron
más de 176 mil árboles de cedro y pino. Además, observaron la
recuperación de los bosques de pino que hasta 1998 eran explotados por
la transnacional Boise Cascade, con la ayuda de Bernardino Bautista, y
que gracias a la OCESP han sido protegidos de la tala y los incendios.
Asimismo, las organizaciones observaron los sorprendentes resultados en
los huertos familiares. Actualmente, más de 60 mujeres participan en
este programa, que llevó a la creación de la Organización de Mujeres
Ecologistas de la Sierra de Petatlán y ha contribuido a mejorar las
condiciones de vida de las familias en la zona.
Impunidad e injusticia
Felipe Arreaga fue detenido el 3 de noviembre de 2004, acusado de
asociación delictuosa y de un asesinato cometido cuando él se
encontraba enfermo en otro poblado. Desde entonces está detenido en el
penal de Zihuatanejo, Guerrero, y bajo proceso ante el Juzgado Primero
en Materia Penal. Además de Felipe, otros catorce líderes de la OCESP
se encuentran acusados del mismo delito, entre ellos Rodolfo Montiel
-ganador del premio Goldman, el Nobel del ambientalismo- y cuentan con
órdenes de aprehensión en su contra.
La parte acusadora es el cacique local, Bernardino Bautista, y lo hace
como represalia porque le han impedido la libre explotación de los
bosques de la región.
Ya en 1998 Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera fueron injustamente
acusados, torturados y encarcelados, bajo los cargos de portación de
armas de uso exclusivo del ejército y posesión de enervantes. En este
caso, las autoridades federales y locales fueron partícipes de la
injusticia al actuar con indiferencia ante las múltiples
irregularidades del caso.
Ahora, como en ese entonces, la justicia ambiental queda en entredicho,
pues se persigue y castiga a quienes trabajan a favor del ambiente
mientras gozan de impunidad los criminales ambientales.
Por ello, las organizaciones mencionadas expresaron al juez de Primera
Instancia en Materia Penal en Zihuatanejo: "Avalamos sin reserva el
trabajo ambiental de Felipe Arreaga Sánchez, somos testigos fieles de
su buena conducta y estamos convencidos de que las acusaciones en su
contra son infundadas, razón por la cual solicitamos a este juzgado
actuar apegado a derecho y en pleno respeto del principio de presunción
de inocencia universalmente reconocido".
A más de un mes de haber tomado posesión, el gobernador Torreblanca no
ha cumplido con su compromiso de formar una comisión para revisar este
caso. Esta comisión estaría conformada por el secretario de Gobierno,
la Procuraduría de Justicia y la organización Tlachinollan, que está a
cargo de la defensa de Felipe.
Las organizaciones señalaron que si bien el secretario de Medio
Ambiente, Alberto Cárdenas, no ha reconocido públicamente la labor de
Felipe ni ha solicitado su liberación, esa dependencia sí ha otorgado
permisos de aprovechamiento forestal en el municipio de Petatlán.