DF, México —
A pesar del optimismo oficial y del cuantioso presupuesto destinado para combatir incendios forestales, en lo que va del año esta clase de siniestros ya supera las 186 mil hectáreas, casi el triple de la superficie afectada el año pasado. Esto ubica al 2005 como el cuarto año con mayor extensión dañada por el fuego desde 1998, año en el que terminaron calcinadas casi 850 mil hectáreas.
"El año pasado el secretario de Medio Ambiente, Alberto Cárdenas,
anunció que había disminuido la deforestación gracias a la reducción en
el número de incendios y la larga temporada de lluvias. Ahora es
evidente que sus políticas de combate a incendios no funcionan y que
estamos a merced de que haya buen clima para controlar estos
fenómenos", afirmó Héctor Magallón, coordinador de la campaña de
bosques de Greenpeace.
Durante 2003, sólo resultaron afectadas por el fuego 65 mil hectáreas,
situación que, según el secretario, nos colocaba muy cerca del
"equilibro forestal", ya que según él los incendios provocan casi la
mitad de la deforestación en México. En realidad, de acuerdo con
información de la propia Semarnat, sólo el 4 por ciento de la
deforestación en el país corresponde a los incendios.
El presupuesto destinado al Programa Contra Incendios Forestales
aprobado por el Congreso para este año fue de 306.9 millones de pesos,
equivalente a 16.4 por ciento del presupuesto total asignado al sector
forestal. Esto a pesar de que los incendios forestales sólo ocasionan 4
por ciento de la deforestación en nuestro país. En contraste, a los
programas de desarrollo forestal (Procymaf y Prodefor) sólo se les
asignaron 372.3 millones de pesos (19.9 % del presupuesto del sector),
cuando este tipo de programas es el que verdaderamente puede contribuir
a detener la deforestación ya que busca fomentar y fortalecer el
cuidado y manejo de los recursos forestales en las más de 9 mil
comunidades y ejidos que en conjunto poseen el 80 por ciento de los
bosques de México.