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"El manglar es uno de los ecosistemas más importantes y más amenazados del mundo y, entre los múltiples beneficios que brindan, sirven como barreras contra inundaciones y huracanes. Ahora sabemos que los bosques de mangle también son defensa contra los tsunamis y pudieron haber salvado la vida a miles de personas en Asia. Desafortunadamente, durante décadas se han pasado por alto los beneficios que brindan estos bosques costeros, al grado que en todo el mundo están desapareciendo casi tres veces más rápido que las selvas", explicó Héctor Magallón, coordinador de la campaña de bosques de Greenpeace.
Destrucción que propicia devastación
En las últimas dos décadas, la superficie de manglares se ha reducido en 35 por ciento por lo que ahora sólo cubre un área de 17 millones de hectáreas en todo el mundo (un tercio de la superficie boscosa de México). Mientras los bosques tropicales desaparecen a un ritmo de 0.8 por ciento al año, los manglares lo hacen a una tasa de 2.1 por ciento anual (3.62 por ciento en América Latina). Las principales causas de la desaparición de este ecosistema son la acuicultura y construcción de granjas camaronícolas (52%), deforestación (26%), alteraciones y obstrucción del flujo de agua (11%), el cambio de uso de suelo (5%), la contaminación con herbicidas (3%) y la agricultura (1%).
"En México, nuestros bosques de manglar desaparecen rápidamente debido, principalmente, a la construcción de granjas camaronícolas, a desarrollos urbanos y turísticos y a la ganadería. Aunque el nuestro no sea un país amenazado por los maremotos, sí somos vulnerables al impacto de huracanes e inundaciones, ante los cuales, la presencia de bosques de mangle saludables y bien desarrollados son una excelente protección", continuó Magallón. "Por si esto fuera poco, las modificaciones hechas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) el año pasado a la Norma Oficial Mexicana 022 de protección de humedales costeros en zona de manglar, echaron por tierra todos los esfuerzos de los últimos años por conservar este ecosistema, dejándolos sin protección legal".
De acuerdo con información oficial, en México existen 886 mil 760 hectáreas de manglares pero desaparecen a un ritmo de casi 10 mil Ha al año. Por tal motivo, en abril de 2003 se publicó la NOM- 022- Semarnat- 2003 relativa a la protección de humedales costeros en zonas de manglar que pretendía revertir esta situación. Sin embargo, a poco más de un año de haber entrado en vigor esta norma, la Secretaría la modificó de manera ilegal, añadiéndole un párrafo que la deja sin efecto ya que establece que mediante el pago de una compensación económica es posible omitir las prohibiciones que establecía la norma con el fin de proteger al manglar.
Costas cada vez más vulnerables
"Los más importantes especialistas en manglares de nuestro país han manifestado que es imposible compensar económicamente la pérdida de este ecosistema y la tragedia ocurrida en Asia lo demuestra. ¿Cómo compensar la pérdida de vidas humana que pudo haberse evitado si se hubieran conservado los bosques de mangle? ¿Cómo compensar los daños económicos y humanos que han ocasionado huracanes como Paulina en nuestro país? La desaparición de los manglares nos hace cada vez más vulnerables a este tipo de fenómenos naturales. La falta de una legislación que proteja eficientemente a los bosques de manglar en México es la principal amenaza a este ecosistema", concluyó Magallón.
Con el fin de hablar de estos temas y desarrollar propuestas para una verdadera política nacional de protección de los humedales y los manglares, el próximo 29 y 30 de enero se llevará a cabo el Primer Encuentro Regional Para la Defensa y Conservación de los Ecosistemas Costeros, en Zihuatanejo , Guerrero. A este encuentro asistirán organizaciones sociales, de pescadores y ambientalistas, de Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca y tendrán entre sus objetivos el sentar las bases para llevar a cabo un encuentro nacional de este tipo durante 2005.
Además de actuar como barreras contra inundaciones, huracanes y maremotos, los manglares ofrecen valiosos beneficios ambientales. Por ejemplo, protegen la línea costera contra la erosión, sirven como filtros y purificadores de agua. El valor estimado de los servicios ambientales que este ecosistema brinda tan sólo a las pesquerías mexicanas alcanza los 14 mil 850 millones de dólares al año.