Previo a una reunión de accionistas de Maseca que se celebrará en esta
ciudad, Greenpeace reveló información contenida en el último Reporte
anual del Grupo Industrial Maseca, en el que esta compañía reconoce
como un factor de riesgo para sus inversionistas la eventual presencia
de maíz genéticamente modificado no aprobado para consumo humano.
Esto "pudiera representar una recolección costosa y pudiera exponernos
a potenciales demandas que pudieran tener un impacto negativo en
nuestras ventas, nuestras utilidades y en el precio de nuestra acción",
señala este reporte.
Riesgoso, para consumidores y empresas
Siete de cada 10 tortillas vendidas en México y la mitad de las
tortillas consumidas en el planeta están hechas con harina de maíz
Maseca. Maseca es una compañía mexicana fundada en 1949 que introdujo
al mercado la harina de maíz nixtamalizada, lista para preparar
tortillas con sólo agregar agua. Este práctico producto permitió a la
compañía crecer hasta dominar el 73% del mercado mexicano de la masa y
la tortilla, lo que le dio la oportunidad de expandir sus ventas a
países como Estados Unidos, Inglaterra, Italia, Holanda, Francia,
Venezuela, Costa Rica, Honduras, Guatemala y el Salvador. Maseca vende
su harina de maíz a cerca de 50 países en el mundo y actualmente está
invirtiendo 100 millones de dólares al año para entrar al mercado de
China.
De hecho, que Maseca asuma el compromiso de no incluir transgénicos es
fundamental no sólo para los mexicanos, que comemos tortillas todos los
días, sino también para el futuro de la empresa. Greenpeace China le
escribió recientemente una carta al presidente de esta compañía,
Roberto González, y a los demás accionistas de Maseca para informarles
que 57 por ciento de los consumidores chinos rechaza el uso de
transgénicos en sus alimentos. Este rechazo ha llevado a grandes
compañías internacionales como Coca Cola, Danone y PepsiCo, entre otras
60 empresas de alimentos, a comprometerse a ofrecer sólo productos SIN
transgénicos en China.
"En esta etapa de expansión hacia el mercado chino, la mejor decisión
para Maseca será adoptar una política global de NO uso de maíz
transgénico, en beneficio de sus clientes tanto en México como en
China, así como de sus inversionistas y accionistas. Además, esta
decisión podría significarle una enorme ventaja competitiva en el
mercado", dijo Areli Carreón, coordinadora de la campaña de
consumidores de Greenpeace México.
Carreón explicó que evitar el uso de organismos transgénicos en sus
productos es una decisión completamente viable tanto técnica como
económicamente para Maseca. En el 2005 Maseca sólo importó de los
Estados Unidos 54,061 toneladas de maíz, únicamente entre el ciclo
agrícola primavera-verano y otoño-invierno, ante la posibilidad de que
la oferta nacional de maíz fuera insuficiente. Maseca podría comprar
maíz mexicano libre de transgénicos o incluso maíz norteamericano sin
modificación genética cuya oferta está garantizada, pues el 55% del
maíz estadounidense NO es transgénico.
Para Greenpeace este tema es de la más alta prioridad pues la
contaminación con maíces transgénicos no aprobados para consumo humano
puede afectar a los consumidores y poner en peligro la biodiversidad
del maíz en México, país que es centro de origen de este cultivo, lo
que a su vez tendría impactos en la seguridad alimentaria mundial. Los
costos directos e indirectos de semejante contaminación serían
incuantificables.
Conozca la Guía roja y verde de alimentos transgénicos.
Consúltela, imprímala, descárguela a su computadora o envíela a sus amistades.