Protesta campesina ante las oficinas corporativas de Nestlé por las prácticas monopólicas de esta empresa.
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DF, México —
El lema "Café con aroma de justicia" podría desaparecer próximamente. El pasado 22 de febrero la corporación Nestlé obtuvo en Europa una patente sobre una planta de café genéticamente modificada que supuestamente mejora la solubilidad del café en polvo. Esta misma patente a sido solicitada en México. De conseguirla, la corporación incrementará su control sobre los productores de café al tiempo que pondrá en riesgo de contaminación genética a las plantaciones de café convencional y de café orgánico, del que México es el primer productor en el mundo.
La patente concedida es para una planta de café con una enzima
bloqueada y cubre el proceso técnico, las plantas genéticamente
modificadas y uso de los granos para elaborar café soluble. Su cultivo
en México amenazaría gravemente la economía de más de 480 mil familias
cafetaleras y a cerca de 500 organizaciones campesinas e indígenas que
dependen del café.
"Las organizaciones productoras de café orgánico y convencional de
México rechazamos contundentemente esta posibilidad y exigimos al
gobierno que no otorgue esta patente y que prohíba la experimentación y
siembra de cafés modificados genéticamente en nuestro país", dijo
Fernando Celis Callejas, asesor de la CNOC, que agrupa a unos 70 mil
productores de café de nuestro país.
"Para los productores de café de América Latina representaría un duro
golpe a sus procesos de mejoramiento de la calidad y la conversión a
una agricultura orgánica. Nestlé no debería poner sus intereses
económicos por encima del bienestar de millones de familias campesinas
que viven de los ingresos que genera la comercialización del grano y
que obtienen recursos adicionales por hacerlo sanamente", dijo Víctor
Perezgrovas, presidente de la Coordinadora Latinoamericana y del Caribe
de Comercio Justo.
"Nestlé ha solicitado también patentes de transgénicos de cacao y de bacterias de
yogur. En beneficio de los consumidores que rechazan comer
organismos modificados genéticamente, Greenpeace llama a Nestlé a
renunciar públicamente al uso de transgénicos, pues los riesgos que
dichos ingredientes crean para la economía, la ecología y la salud son
inaceptables", dijo Areli Carreón, coordinadora de la campaña de
consumidores de Greenpeace México.