La comunidad veracruzana de El Higo en la clausura de las instalaciones de Altecín, la empresa que pretende incinerar askareles y otros desechos peligrosos.
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DF, México —
El caos al interior de la Semarnat mantiene en riesgo la salud y el ambiente de los veracruzanos. Un área de la Secretaría de Medio Ambiente autorizó la incineración de askareles y varios residuos peligrosos más; luego esa misma área recomendó a la Profepa cancelar la licencia, y esta procuraduría está dando largas incluso a sus propias disposiciones. Mientras tanto, crece el rechazo de la comunidad.
Los askareles (policlorobifenilos o PBC) son uno de los 12
contaminantes orgánicos persistentes (COP) más dañinos, ya que se
acumulan en los seres vivos, producen cáncer y al ser incinerados
generan otras sustancias mucho más nocivas, como dioxinas y furanos.
Por ello se han establecido acuerdos internacionales para erradicarlos
definitivamente. México ha suscrito esos acuerdos, pero no parece
interesado en acatarlos.
La Semarnat otorgó la licencia de incineración a la empresa Altecín, el
31 de marzo del 2004. Al hacerlo, infringió disposiciones de la Ley
General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos y la Ley
de Desarrollo Regional y Urbano del Estado de Veracruz, así como el
Convenio de Estocolmo, que obligan a México a desarrollar opciones de
menor impacto ambiental y a eliminar las fuentes de generación de los
COP.
Son tus noches, diluvio de cenizas...
El permiso establece que la planta quemará 200 kilogramos de askareles
por hora, es decir, 140 toneladas al mes o 1,600 toneladas anuales; con
un consumo de 1,300 litros de agua por hora (10.4 millones de litros al
año).
A principios de febrero de 2005, el cabildo del Ayuntamiento
Constitucional de El Higo declaró por unanimidad nula la licencia, tras
constatar irregularidades. Lo mismo hizo, al mes siguiente, la
Dirección General de Ordenamiento Urbano y Regional de la Secretaría de
Desarrollo Regional de Veracruz.
No obstante, la empresa confinó en sus instalaciones 169 tambos con
PCB. Por ello, Profepa clausuró parcialmente las instalaciones y fijó
como plazo el 30 de abril para que la empresa sacara los askareles. Por
su parte, el Consejo Estatal de Protección al Ambiente (Coepa) de
Veracuz intepuso una demanda legal contra la empresa. Hoy todo está
paralizado: ni la empresa ha acatado las instrucciones oficiales ni las
autoridades federales han procedido.
Ante el creciente rechazo, el 27 de abril el subsecretario de Gestión y
Protección al Ambiente de la Semarnat, Francisco Giner de los Ríos,
envió un oficio a José Luis Luege Tamargo, titular de la Profepa,
señalando que debido a irregularidades en las licencias convendría
cancelar los permisos otorgados a la empresa Altecín.
Ante los riesgos que entrañan los incineradores, Greenpeace demanda que
no sean utilizados procedimientos térmicos para intentar resolver el
problema de los desechos tóxicos. En el caso de El Higo, exigimos a la
Subsecretaría de Gestión y Protección Ambiental de la Semarnat que
aplique la ley y cancele de inmediato las autorizaciones emitidas para
realizar pruebas y poner en funcionamiento la incineradora. Por ello,
Greenpeace apoya el plantón indefinido de habitantes y autoridades de
El Higo, quienes exigen la salida de Altecin del lugar.
Acerca de los PCB
Los policlorobifenilos son una mezcla de hasta 209 compuestos
clorados cuya apariencia es de un líquido aceitoso. La exposición
a estos compuestos puede causar enrojecimiento de piel, salpullido o
acné, daño e incluso cáncer de hígado y del tracto biliar, así como
alteraciones neurológicas e inmunológicas y del aparato reproductivo.
Pueden atravesar la placenta afectando al feto y viajan a través de la
leche materna. Monsanto fue la única empresa productora de PCB en
Estados Unidos y también el primer productor mundial hasta que dejó de
fabricarlos, en 1976. Su producción industrial fue resultado de la
expansión de la industria petroquímica y de las necesidades de la
industria eléctrica. Aunque los PBC están prohibidos, información
técnica de la Semarnat reconoce que los bifenilos policlorados son
utilizados en transformadores, capacitores y equipos de transferencia
de calor, así como en fluidos hidráulicos, pigmentos para pinturas,
barnices, tintas para impresión, balastras (al 100%), ceras de pisos,
plastificantes en resinas y hules, papel para copia libre de carbón,
interruptores de alta tensión y bobinas reguladoras.
En 1999, Greenpeace denunció el confinamiento ilegal de PCB en Perote,
Veracruz, donde la Comisión Federal de Electricidad apiló 2,500 tambos
de askareles con capacidad de 200 litros cada uno, en una bodega
semiabierta.