Skip navigation.
Ante el desastre en el río Coatzacoalcos, Pemex intenta nuevamente 
aplicar un maquillaje verde.

El desastre en el río Coatzacoalcos es una más de las varias emergencias ambientales que cada semana provoca Pemex.

Ver imagen

DF, México — Más de 25 mil kilómetros de ductos de PEMEX están en riesgo pues ya sobrepasaron su vida útil, reconoce el Instituto Mexicano del Petróleo a través del Programa de Investigación y Desarrollo de Ductos. El Programa revela que la mitad de los ductos que tiene PEMEX en todo el país ya no sirven, principalmente por los niveles de corrosión que presentan, por lo que el riesgo de una catástrofe ambiental es inminente y amenaza a amplias regiones del país, denunció Greenpeace.

PEMEX cuenta con una red de 54 mil kilómetros de ductos para la actividad petrolera instalados en tierra y 2 mil kilómetros más submarinos. Estos ductos transportan petróleo crudo, gas natural, gas amargo, gas dulce, gasolinas, diesel y otros productos refinados, los cuales se encuentran sometidos a altas temperaturas y presiones, así como a factores ambientales (cambios climáticos, lluvias, salinidad), a lo cual se suma una intensa erosión causada por los propios componentes de los hidrocarburos. Cabe señalar que el 60% de las fallas presentadas en los ductos se debe a la corrosión del acero.

El estado de los ductos de PEMEX se revela en los datos de las emergencias ambientales que se presentan en el país. PEMEX es el responsable del 57% de las emergencias ambientales a nivel nacional con sustancias peligrosas (1,470 desastres ambientales de 1997 al 2001), siendo Veracruz el número uno con 502 desastres, Campeche con 419 y Tabasco con 391. En estos tres estados es donde ocurren el 88% de los desastres ambientales a nivel nacional. Dos terceras partes de las emergencias son causadas por ductos y el 57% de este tipo de accidentes provoca derrames. De lo anterior se desprende que en promedio se presentan 3.2 emergencias ambientales en PEMEX cada semana, de las cuales 2.1 ocurren en ductos.

"La población tiene derecho a estar informada sobre el peligro al que esta expuesta. Greenpeace exige que se hagan de conocimiento público los estudios que tiene el programa de ductos y que se informe el estado de los ductos. PEMEX debe alertar a las poblaciones que se encuentren en riesgo y realizar las acciones de prevención, mantenimiento y cambio de los ductos. Existe tecnología que permitiría monitorear las zonas más vulnerables e identificar inmediatamente un percance", advirtió Marisa Jacott, coordinadora de la campaña de Tóxicos de Greenpeace México.

Casi la totalidad de los desastres ambientales de la paraestatal (90%) se presentan en las instalaciones de Pemex Exploración y Pemex Producción. No es posible que las autoridades de PEMEX, al igual que las autoridades ambientales y federales, no pongan ninguna atención a esta problemática.

Greenpeace señala que estos datos son suficientes para predecir la regularidad de accidentes y desastres generados por Pemex a una emergencia por semana; ejemplo de ello es que a tan solo 11 días del derrame sobre el río Coatzacoalcos, ocurrió otro derrame de hidrocarburos de Pemex afectó 10 hectáreas de pastizales en La Ceiba, Tabasco.

El caso de Coatzacoalcos

El estado actual de las instalaciones y la negligencia de las autoridades ambientales representan una grave amenaza para la seguridad nacional. Para colmo, las acciones emprendidas por Pemex ante los desastres ocasionados por sus fallas operativas no pasan de ser simulaciones que encubren los daños de fondo y dejan ver actos de corrupción con la contratación de empresas "de saneamiento".

"Debemos señalar que de las ocho empresas que contrató Pemex para la limpieza del derrame en el río Coatzacoalcos, sólo dos cuentan con Registro Federal de Empresas Autorizadas para la Restauración de Suelos Contaminados, de la Semarnat. Son las compañías Saint Martin y Urbis. Esta última tiene un largo historial de fraude, incumplimientos de contrato y manejo ambiental desastroso. En Ixhuatlán de Sureste, Greenpeace demostró que esta empresa efectuó labores fraudulentas en 1999, cuando Pemex la contrató para efectuar las labores de restauración de la represa y remediar los suelos contaminados; únicamente retiró parte del contaminante superficial de la laguna y los arroyos para revolverlo con materia vegetal y tierra no contaminada y posteriormente volverlo a depositar en el lugar", señaló Jacott.

"Entre las otras empresas contratadas por PEMEX se mencionan a Lico Ambiental, Resago y Recover. Ninguna de estas empresas aparece en el Registro Federal para Restauración de Suelos Contaminados. No se ha informado qué otras empresas se han contratado o subcontratado, pero todas las que laboras en la zona afectada están contratando a menores de edad y gente de la tercera edad; a ninguno de los trabajadores se les proporciona máscaras antigases (en un medio de altas concentraciones de hidrocarburos aromáticos), ni overoles impermeables; muchos de ellos están descalzos y sin guantes; laboran jornadas de 12 horas y, en algunos casos, la extienden a 24 horas. Los trabajadores están protestando porque las empresas contratistas han incumplido con el pago o éste es menor al acordado. Greenpeace y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) estamos investigando las vías y acciones legales más pertinentes para realizar una demanda contra PEMEX", anunció Jacott.

Ante esta situación, Greenpace señala que:

1. La Secretaría de Gobernación debe garantizar la seguridad de la población de México y principalmente de aquella que se encuentra ubicada en zonas petroleras para que se eviten más accidentes y se establezcan programas eficientes de inspección, mantenimiento y renovación de ductos y dar soluciones rápidas que protejan a los habitantes del país.
2. Es necesario que la Secretaria de Gobernación realice un análisis de riesgo de la paraestatal cuanto antes y sobre todo que exija una actitud responsable de Pemex frente a los siniestros ambientales que está ocasionando.
3. Se haga público el estado de los ductos de PEMEX y se alerte a la población en riesgo.
4. Que PEMEX desarrolle un plan urgente para la inspección, vigilancia y reposición de ductos.
5. Que la Profepa no siga encubriendo las prácticas de la paraestatal.

youtube   facebook