De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua, en México sólo 34 por
ciento de las aguas negras son tratadas, debido a que los municipios no
han querido invertir en infraestructura para saneamiento. De hecho, entidades costeras como
Campeche y Yucatán tratan apenas 1.9 y 4.4 por ciento de sus aguas
residuales, respectivamente, en tanto Jalisco es el estado costero que
más aguas negras vierte: cada segundo arroja más de 12 mil litros. Le
siguen Veracruz, Michoacán, Tamaulipas y Sinaloa. No hay un estado
costero que no descargue drenajes en sus playas.
"Nadar en aguas insalubres puede producir irritación de la piel,
infecciones en oídos, ojos y aparato respiratorio, malestar estomacal y
diarrea por infecciones gastrointestinales. Incluso puede provocar
enfermedades graves si las infecciones son de carácter viral, como la
hepatitis", afirmó Alejandro Olivera, coordinador de la campaña de
océanos de Greenpeace.
En las playas es indispensable hacer un muestreo frecuente para
detectar la presencia de la bacteria Escherschia coli. Esta información
debe ser manejada por el Sistema nacional de información sobre la
calidad del agua en playas y corresponde a las secretarías de Marina,
Medio Ambiente, Salud y Turismo informar a tiempo acerca de la
calidad bacteriológica del agua de mar en los principales destinos
turísticos, para que la ciudadanía conozca los riesgos que implica
entrar en contacto con esas aguas.
Sin embargo, el año pasado la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos
Naturales (Semarnat) ocultó los datos de calidad de algunos destinos
turísticos con fuertes problemas de contaminación, como Acapulco,
Ixtapa-Zihuatanejo, Chiapas, Quintana Roo, Campeche, Veracruz,
Manzanillo, Bahía Banderas y Sonora. Con los datos que sí se
publicaron, las playas de Veracruz presentaron el mayor número de
muestras con niveles de bacterias fecales, seguidas por las de
Guerrero. Este año, la información disponible tiene hasta tres meses de
retraso.
"Ninguno de los ecosistemas costeros de México se encuentra hoy a salvo
de los efectos provocados por la contaminación. Los niveles de
bacterias fecales reportados han mostrado valores superiores a los
máximos permisibles. A pesar de esto, las autoridades no clausuran las
playas ni informan a la ciudadanía", señaló Olivera.
Por ello, Greenpeace exige a los gobiernos federal, estatal y municipal
la creación de una partida presupuestal especial para crear plantas de
tratamiento en los municipios costeros, poner en marcha programas de
saneamiento para cada destino turístico, establecer un sistema de
banderas indicadoras (semáforos) para informar a la gente sobre la
calidad de las aguas en cada playa y desarrollar una norma oficial
mexicana para la certificación de playas, entre otras medidas.
Para conocer más detalles de esta información:
50% de municipios costeros carece de plantas de tratamiento de aguas negras.
Playas recibirán a vacacionistas con 205 mil litros de aguas negras por segundo.