El pintor Francisco Toledo obsequia tortillas de maíz criollo, como un acto simbólico en rechazo del maíz transgénico.
Ver imagenLa contaminación ha ocurrido
El informe claramente reconoce la contaminación genética del maíz en Oaxaca.
"El consenso en esta etapa es que las secuencias transgénicas están presentes en maíces criollos mexicanos en el campo" (capítulo 3, Evaluación de los efectos en diversidad genética).
La contaminación sigue ocurriendo y se propagará si se deja sin supervisión
El maíz proveniente de los Estados Unidos, mayoritariamente importado por la industria de los alimentos y en algunos casos "traído por los programas de gobierno como una ayuda en áreas necesitadas de alimento, es el más probable culpable de diseminar el maíz transgénico" (capítulo 1, Contexto y antecedentes del maíz silvestre y cultivado en México). Las prácticas campesinas de guardar y compartir semillas son comunes y absolutamente esenciales para la preservación de la diversidad de las variedades criollas. Desafortunadamente estas prácticas también son el medio principal por el cual la contaminación de transgenes se propaga a través de variedades tradicionales de maíz.
Si los transgenes permanecen o no en las variedades criollas depende de muchas variables, y los autores NO llegan a la conclusión de que desaparecerán por sí mismos, como ha afirmado sin ningún sustento la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogem). Actualmente, los científicos tienen aún poco conocimiento sobre el flujo de genes en el maíz y no cuentan con estrategias claras para contener un transgene si se comprueba que es dañino para los humanos o el ambiente (capítulo 3, Evaluación de los efectos en diversidad genética): "...la introducción de transgenes en un cultivo abierto polinizado, y en particular los maíces criollos, los cuales están sujetos a prácticas agrícolas que promueven el extenso intercambio de semillas, inevitablemente llevará a la amplia distribución de transgenes entre estos cultivos, quizá con la futura imposibilidad de regresar al estado original" (capítulo 10, Manejando los riesgos potenciales y aumentando los beneficios potenciales - identificación y análisis de herramientas de manejo y opciones de políticas).
Un conjunto de autores considera posible este escenario: "Primero, una difusión no controlada de transgenes a poblaciones no transgénicas tiene lugar. Segundo, si variedades con diferentes transgenes llegan a estar disponibles y se siembran, es posible que debido al flujo y recombinación de genes, las poblaciones de maíz puedan terminar alojando múltiples transgenes... Estas combinaciones pueden incluir transgenes que nunca fueron evaluados juntos e inclusive podrían incluir transgenes que no deberían entrar a la cadena alimenticia humana (por ejemplo, una proteína farmacéutica o una enzima utilizada por la industria de los alimentos)" (capítulo 8, Un marco para calcular los beneficios y riesgos potenciales).
Mientras tanto, en Estados Unidos los experimentos con maíz transgénico farmacéutico están fuera de control y México continúa importando maíz transgénico de ese país en grandes cantidades, lo que significa que persiste la fuente de contaminación.
Nadie sabe aún cuáles pueden ser las consecuencias ecológicas y para la salud humana de la contaminación del maíz mexicano
No se han hecho estudios a largo plazo, y las evaluaciones de transgénicos realizadas hasta ahora nada tienen que ver con los sistemas agrícolas y ecológicos que predominan en México.
Así, el capítulo 4 (Evaluación de los efectos en ecosistemas naturales) señala: "Dada la tremenda biodiversidad en México, el número de los efectos potenciales en organismos ecológicos es asombroso".
Entre los efectos ecológicos potenciales descritos en este capítulo están:
· Efectos letales y subletales en individuos, incluyendo impactos de la toxina Bt en insectos que no son el objetivo.
· Impactos en el nivel poblacional derivados de los efectos subletales en individuos.
· Impactos posteriores en comunidades o ecosistemas.
"Los parámetros evaluados con maíz Bt en los Estados Unidos no son necesariamente transferibles a ecosistemas naturales fuera de los Estados Unidos o suficientes para predecir las consecuencias en función de la biodiversidad y de los ecosistemas".
"En respuesta a la pregunta ¿la introducción de transgenes tendrá un efecto positivo o negativo en los ecosistemas naturales de México?, los autores de este capítulo contestan: "Los datos existentes sobre el maíz transgénico no responderán esta pregunta de manera suficiente. Tenemos fuertes preocupaciones de que hay una limitada aplicabilidad de los datos colectados hasta ahora para conocer los impactos del maíz transgénico en la biodiversidad y ecosistemas naturales de México. La diversidad ecológica (en México) es sustancialmente mayor que en otros países que han adoptado el maíz transgénico, y las consecuencias de cualquier cambio en la biodiversidad aún no son predecibles a partir de los estudios de la función del ecosistema y pérdida de biodiversidad".
Por ello, "Nos unimos al creciente grupo de investigadores que han destacado la falta de datos adecuados para evaluar el impacto relativo de cultivos transgénicos en ecosistemas naturales y, quizá, hasta ampliar la falta de un acercamiento con el cual evaluar los efectos en la biodiversidad y ecosistemas naturales".
El capítulo 7 (Evaluación de los efectos en la salud humana) advierte que en México no se ha hecho alguna evaluación específica en México sobre los impactos en la salud humana que tome en cuenta:
· La dieta mexicana centrada en el maíz, donde la gente come en promedio 400 gramos de maíz cada día.
· El escaso procesamiento que recibe el maíz para consumo humano en México.
· El proceso de nixtamalización y su impacto en las proteínas transgénicas.
· El endeble estado de salud de una gran parte de la población.
· Que el maíz transgénico en Estados Unidos es principalmente para el consumo animal. La falta de evidencia del daño en EEUU no puede ser extrapolada a México y decir que no hay riesgos bajo el patrón de consumo de maíz de los mexicanos.
· Los riesgos por las nuevas proteínas manipuladas en el maíz con fines farmacéuticos son enormes.
· Los efectos de un alimento o un aditivo pueden ser distintos, según el grupo racial o étnico.
El capítulo reconoce que el lugar del maíz en la dieta humana varía enormemente entre Estados Unidos y México. Sin embargo, esto no parece importar a corporaciones como Monsanto. En mayo de 2004, esta empresa decidió abandonar el desarrollo de variedades de trigo transgénico por ser "productos emotivos o inmediatamente identificables con alimento para personas" (en alusión al pan), anunció que se concentrará en frijol de soya y maíz, porque éste puede ser utilizado para alimento animal o para aceite. Evidentemente, no tienen ningún interés por la tortilla y la gran variedad de alimentos preparados con maíz.
Como es sabido, nuevas variedades transgénicas de maíz para propósitos distintos a la alimentación están siendo cultivadas en Estados Unidos, por ejemplo para producir drogas y químicos industriales. El informe admite que estos nuevos transgénicos representan serios riesgos tanto para la salud humana como para el ambiente: "En el caso de la contaminación de híbridos de maíz mexicano con dichas propiedades de no-alimentación, los resultados podrían ser serios ya que el maíz es consumido masivamente por la mayoría de los mexicanos y especialmente, por los sectores más pobres y por las comunidades indias que particularmente ignoran los riesgos posibles".
No es muy tarde para tomar medidas para proteger las variedades tradicionales de maíz mexicano
Así, la contaminación ha sido comprobada y se reconoce que las importaciones masivas de maíz transgénico provenientes de los Estados Unidos son la fuente de esa contaminación. Entendemos claramente que las prácticas campesinas tradicionales facilitan, sin quererlo, una mayor contaminación de los maíces criollos. Numerosas preguntas sobre los riesgos que representan los transgenes para el medio ambiente mexicano y la sociedad permanecen sin respuesta, pues este informe reconoce que falta certeza sobre muchos puntos. Dados los posibles e irreversibles impactos asociados a los transgenes contaminantes, la única línea de acción prudente es detener la contaminación y reducir su presencia hasta erradicarla de los maíces nativos donde actualmente se encuentra.
Controlar la contaminación está vinculado a controlar el comercio. A menos que las importaciones de maíz transgénico sean detenidas, la contaminación continuará. De no tomar medidas para remediar la contaminación en los campos, ésta se propagará.
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