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Caza de ballenas en Islandia. La primera ballena de aleta cazada este 
19 de junio, de 18 metros de largo.

Caza de ballenas en Islandia. La primera ballena de aleta cazada este 19 de junio, de 18 metros de largo.

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Islandia — Greenpeace ha pedido a Islandia que se comprometa a poner fin a la bancarrota ambiental y económica, que deje de promover el comercio de productos de ballena y que en su lugar promueva a la industria del ecoturismo

Dos ballenas de aleta, (en la lista de especies en peligro de extinción a nivel mundial por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), fueron cazadas, desembarcadas y destazadas esta mañana en el viejo muelle Hvalförður de la estación ballenera en Islandia. Ellas son las primeras de una cuota planeada de 150 ballenas de esta especie.

La caza fue iniciada por el anterior gobierno de Islandia, poco antes de que se colapsara a principios de este año. Sin embargo, el nuevo gobierno Islandés ha fallado en impedir que siga adelante la controversial cacería de ballena de aleta. Lejos de actuar por los mejores intereses de Islandia, ha permitido que una empresa, Hvalur efh, dicte la política gubernamental.

“Tristemente, el gobierno ha fallado en mostrar liderazgo a pesar de su propia oposición abierta a la cacería de ballenas. Esta mañana, su reputación y la de Islandia, en conjunto, han sido cortadas en rodajas de carne, por una sola  empresa con intereses privados”, dijo Sara Holden, coordinadora de campañas de Ballenas de Greenpeace Internacional.

“Hoy es claro que la política de cacería de ballenas en Islandia es dirigida en realidad por el ballenero Kristjan Loftsson y su empresa Hvalur ehf. Pero el escaso beneficio que pueda producir cazar ballenas de aleta, tendrá un alto costo para Islandia, económica y políticamente", aseguró.

Greenpeace ha pedido a Islandia que se comprometa a poner fin a la bancarrota ambiental y económica, que deje de promover el comercio de productos de ballena y que en su lugar promueva a la industria del ecoturismo, que aporta importantes ingresos y empleos para el país (1).

Más de 115 mil personas han tomado la Promesa de Islandia (2), diciendo que visitarán el país cuando el gobierno anuncie el final de la caza de ballenas. No hay demanda interna para la carne de ballena en Islandia, y una investigación de Greenpeace demostró que, a pesar de las reclamaciones de Loftsson de un mercado de exportación, tampoco hay demanda en Japón (3).

— Greenpeace México

Notas:
(1)http://www.greenpeace.org/international/campaigns/oceans/whaling/icelandicwhaling/ask-iceland-to-save-whales
(2) http://activism.greenpeace.org/iceland/
(3) http://www.greenpeace.org/international/press/releases/no-market-for-icelandic-whale

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