Cáncer, malformaciones congénitas, diabetes, daños a los sistemas hormonal, inmunológico y nervioso central, así como problemas pulmonares, entre otros desórdenes en la salud, serán algunas de las consecuencias podría ocasionar la incineración de millones de llantas usadas en hornos de cemento, advirtieron Greenpeace y la Red de Acción sobre Plaguicidas y Alternativas en México (RAPAM), a nombre de diversas organizaciones.