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Protesta de Greenpeace ante la sede europea de Monsanto, por las 
prácticas de biopiratería y contaminación genética que caracterizan a 
esa corporación.

Protesta de Greenpeace ante la sede europea de Monsanto, por las prácticas de biopiratería y contaminación genética que caracterizan a esa corporación.

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DF, México — Monsanto extrajo de la India una variedad de trigo que registró como su invención bajo el nombre Chapati Chor. Greenpeace demostró que era un caso de biopiratería, por lo cual la patente fue revocada.

En una importante victoria para Greenpeace y granjeros de la India, la Oficina Europea de Patentes (EPO, por su sigla en inglés) revocó la patente que había otorgado para la variedad de trigo indio 'Nap Hal'. Esto fue resultado de la oposición legal impulsada por Greenpeace desde febrero pasado, proceso que ahora culmina en forma exitosa con una carta donde la EPO notifica a Greenpeace que la patente EP 445929 ha sido revocada en su totalidad.

El 21 de mayo de 2003, la Oficina Europea de Patentes en Munich otorgó una patente a Monsanto, el mayor comerciante de plantas tratadas con ingeniería genética. La patente cubría una variedad de trigo que Monsanto afirmaba haber inventado, pero Greenpeace demostró que esa variedad había sido desarrollada por granjeros indios para mejorar la calidad de su pan.

"Esto fue claramente un intento de biopiratería de Monsanto y pudo haber establecido una nueva y peligrosa tendencia. La revocación de la patente en su totalidad refuerza la victoria para los granjeros de la India y es una lección para aprender que nosotros necesitamos ser mucho más proactivos para proteger nuestro conocimiento tradicional", dijo el doctor Ashesh Tayal, consejero científico de Greenpeace India.

Por su parte, el doctor Christoph Then, experto en patentes de Greenpeace Alemania en Munich, expresó: "Esto es un gran logro para los granjeros en todo el mundo. Greenpeace mostró que Monsanto recurrió a prácticas de biopiratería para tratar de controlar importantes fuentes genéticas originarias de la India. No debe haber patentes en semillas, en ninguna parte del mundo. Para garantizar en el futuro la seguridad alimentaria en el mundo es extremadamente importante promover que los granjeros tengan un acceso abierto a las semillas".

En vista de lo anterior, Greenpeace demanda:

1. A las compañías que con prácticas de biopiratería atentan sobre el caudal de las semillas y conocimiento tradicional de los granjeros indios se les debe prohibir su operación en la India.
2. El gobierno de la India se debe asegurar de que ninguna de estas patentes ha sido archivada en la Oficina de Patentes de la India.
3. El gobierno de la India debe solicitar de inmediato la revocación de esta patente en Australia y Estados Unidos, donde sigue siendo válida y no será revocada a menos que se dediquen esfuerzos para ello.
4. El gobierno de la India debe establecer una política explícita y clara que impida patentar formas vivas, dentro de las propuestas de correcciones al Acta de Patentes de la India.

Asimismo, Greenpeace demanda a la Unión Europea revisar la ley de patentes en Europa lo más pronto posible, para excluir aquellas relativas a semillas. La patente revocada a Monsanto es el segundo caso de biopiratería expuesto por Greenpeace. Ya en 2003, ante la oposición de Greenpeace, la EPO revocó una patente de maíz mexicano que pretendía adjudicarse DuPont. Para prevenir en el futuro el biopirataje de las multinacionales se deben tomar acciones legales para cancelar las posibilidades de patentar seres vivos y semillas.

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