Greenpeace, con grupos campesinos y representantes sociales de todo el mundo, demandó implantar reglas estrictas para las compañías responsables de contaminación y daños causados por los transgénicos. Esta petición, elaborada ante los delegados que asisten a la segunda conferencia del Protocolo de Cartagena, fue acompañada de canola transgénica encontrada en Japón, la cual fue entregada a Stéphane Dion, ministro de ambiente de Canadá, quien preside la reunión.