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En Estados Unidos, mientras el gobierno rechaza el Protocolo de Kioto, vecinos de Florida se manifiestan a favor de las energías renovables.
Ver imagenAun con esa reticencia por parte de la Administración Bush, la decisión rusa hará que el Protocolo de Kioto se convierta en Ley Internacional. El Protocolo de Kioto obliga a los países industrializados a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 5% para el periodo 2008-2012 respecto a los volúmenes de emisiones de 1990. El gas de efecto invernadero que mayores emisiones tiene es el dióxido de carbono (CO2), emitido por la quema de carbón, petróleo y gas.
El Protocolo de Kioto del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) es la primera reacción global para hacer frente al cambio climático. Hasta el 29 de julio de 2004, este tratado internacional había sido ratificado por 124 países, superando los 55 países que marca el Protocolo como requisito para entrar en vigor, sin embargo este conjunto de países no había sumado el 55% de las emisiones globales, para lo cual era necesaria la ratificación de Rusia y/o Estados Unidos.
Una vez el Parlamento ruso, la Duma, haya votado a favor del Protocolo de Kioto, Rusia deberá depositar el instrumento de ratificación en la sede de Naciones Unidas en Nueva York. Noventa días después de su entrega en Naciones Unidas, el Protocolo de Kioto se convertirá en ley internacional. Así, de los seis grandes contaminantes del planeta (Unión Europea, Japón, Rusia, Estados Unidos, Australia y China) los tres primeros ya estarán como parte del Protocolo; continúan las negociaciones con Australia y China mientras Estados Unidos rechaza cualquier negociación.
La entrada en vigor del Protocolo de Kioto será un paso importante para frenar el cambio climático, aunque sólo es un aspecto de la solución. Si realmente queremos hacer frente a este problema es necesario abandonar progresivamente los combustibles fósiles. Esto es posible satisfaciendo las necesidades energéticas con energías limpias, seguras y renovables, como el sol, el viento, la biomasa y la geotermia, así como impulsando la eficiencia energética y el ahorro de energía.