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Vecinos de Florida se manifiestan a favor de las energías renovables.

En Estados Unidos, mientras el gobierno rechaza el Protocolo de Kioto, vecinos de Florida se manifiestan a favor de las energías renovables.

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DF, México — Greenpeace acoge con satisfacción la ratificación del Protocolo de Kioto por parte del gobierno ruso, ya que este es el único mecanismo internacional para hacer frente al cambio climático. La decisión final sobre esta ratificación se encuentra en manos de la Duma. Si el parlamento ruso vota a favor, el Protocolo de Kioto podrá entrar en vigor y se convertirá en una ley internacional a pesar de la reticencia de Estados Unidos.

"Este paso es crucial para países como México, por su alta vulnerabilidad ante el incremento de los desastres naturales a causa del cambio climático", señaló Alejandro Calvillo, director de Greenpeace México. "El gobierno ruso ha dado un paso fundamental para contribuir a detener este problema global. Sigue pendiente que el gobierno de Estados Unidos asuma su responsabilidad, pues a pesar de ser el mayor generador de gases invernadero, con la cuarta parte de todas las emisiones globales, se niega a firmar este Protocolo".

Aun con esa reticencia por parte de la Administración Bush, la decisión rusa hará que el Protocolo de Kioto se convierta en Ley Internacional. El Protocolo de Kioto obliga a los países industrializados a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 5% para el periodo 2008-2012 respecto a los volúmenes de emisiones de 1990. El gas de efecto invernadero que mayores emisiones tiene es el dióxido de carbono (CO2), emitido por la quema de carbón, petróleo y gas.

El Protocolo de Kioto del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) es la primera reacción global para hacer frente al cambio climático. Hasta el 29 de julio de 2004, este tratado internacional había sido ratificado por 124 países, superando los 55 países que marca el Protocolo como requisito para entrar en vigor, sin embargo este conjunto de países no había sumado el 55% de las emisiones globales, para lo cual era necesaria la ratificación de Rusia y/o Estados Unidos.

Una vez el Parlamento ruso, la Duma, haya votado a favor del Protocolo de Kioto, Rusia deberá depositar el instrumento de ratificación en la sede de Naciones Unidas en Nueva York. Noventa días después de su entrega en Naciones Unidas, el Protocolo de Kioto se convertirá en ley internacional. Así, de los seis grandes contaminantes del planeta (Unión Europea, Japón, Rusia, Estados Unidos, Australia y China) los tres primeros ya estarán como parte del Protocolo; continúan las negociaciones con Australia y China mientras Estados Unidos rechaza cualquier negociación.

La entrada en vigor del Protocolo de Kioto será un paso importante para frenar el cambio climático, aunque sólo es un aspecto de la solución. Si realmente queremos hacer frente a este problema es necesario abandonar progresivamente los combustibles fósiles. Esto es posible satisfaciendo las necesidades energéticas con energías limpias, seguras y renovables, como el sol, el viento, la biomasa y la geotermia, así como impulsando la eficiencia energética y el ahorro de energía.

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