Estás aquí:
Tal como sucede con el maíz transgénico, estas variedades de algodón modificadas genéticamente no han resuelto los problemas que enfrenta este cultivo en México, como el ataque de la mosquita blanca. Según la Alianza Campesina del Noroeste, sólo este insecto ocasionó pérdidas millonarias al afectar 27 mil hectáreas en el sur de Sonora durante el más reciente ciclo agrícola. Por lo tanto, el algodón Bt, diseñado para combatir a insectos lepidópteros, resulta ineficaz para controlar áfidos como la mosquita blanca, el principal problema que enfrentan los productores mexicanos de algodón.
A ello se suma que hasta la fecha se desconoce cuáles serán los impactos de este cultivo transgénico sobre la biodiversidad, debido a la falta de interés por realizar ese tipo de estudios.
Un artículo periodístico de la cadena británica BBC advierte: La planta modificada para resistir genéticamente los embates de los gusanos no dio resultados, de manera que ahora los cultivadores han vuelto a los plaguicidas. El algodón Bt, introducido al mercado en 1996 y que pronto se convirtió en la variedad más popular en todo el planeta, prometía mayor resistencia a las plagas con ahorros sustanciales en pesticidas. Hoy, esta promesa está en duda.
La investigación de la Universidad Cornell —realizada en China— confirma que el algodón Bt cayó víctima de otros tipos de gusanos, lo cual ha llevado a los cultivadores de la planta a usar pesticidas, casi en la misma cantidad que antes.
Además de China y Estados Unidos, el Bt se cultiva también en México, Argentina y Colombia.
En China, el mayor productor mundial, más de cinco millones de personas cultivan esta variedad de algodón y ahora están usando pesticidas casi en la misma proporción que con las variedades tradicionales.
Tecnología y publicidad
Lo que hacía atractivo al algodón Bt era la promesa de reducir el uso de pesticidas, pues éstos encarecían muchísimo la producción.
Los científicos habían conseguido modificar la estructura genética de la planta original para que produjera una toxina que resultaba mortal para el gusano del algodón.
Varios de los más grandes productores de este producto, incluidos China y Estados Unidos, adoptaron la nueva variedad y hoy el Bt representa el 35 por ciento de la producción mundial.
En China, las cosechas de algodón genéticamente modificado al principio dieron resultados positivos. Al tercer año, los algodoneros chinos estaban usando un 70 por ciento menos de pesticidas y sus ingresos eran un 35 por ciento más altos que los obtenidos del algodón tradicional.
Pero aunque el Bt había sido diseñado para defenderse del gusano rosado y del gusano bellotero, no se había previsto que pudiera caer presa de otras plagas.
Vecinos invasores
Al cabo de siete años, los investigadores descubrieron que otros insectos habían hecho su aparición y que los agricultores estaban fumigando los cultivos hasta 20 veces durante la estación.
Peor aún, sus ingresos son ahora casi 10 por ciento menores de lo que gana un cultivador de algodón tradicional.
Según el especialista en temas científicos de la BBC, Matt McGrath, este informe levantará serias dudas sobre el futuro del algodón transgénico.
Los investigadores presentaron sus resultados ante la Asociación Estadounidense de Economía Agrícola durante su reunión anual en California, el martes 25 de julio.
Ellos creen que la vulnerabilidad del algodón a nuevas plagas podría convertirse en una amenaza en aquellos países donde es ampliamente utilizado.
McGrath señala que el precio de la semilla del Bt es tres veces más alto que el del algodón tradicional, lo cual llevará a cuestionamientos adicionales sobre la viabilidad de esta opción.
Según la publicación especializada en línea Newswise, los resultados de este estudio “enviarán una fuerte señal a investigadores y gobiernos, que necesitan encontrar una solución para los cultivadores del Bt”.