La información proporcionada por Greenpeace el 19 de julio acerca de la
contaminación de mariscos y pescados está basada en investigaciones
realizadas por 37 científicos de los principales centros de
investigación de nuestro país, tales como el Instituto de Ciencias del
Mar y Limnología de la UNAM, la Facultad de Ciencias del Mar de la
Universidad Autónoma de Sinaloa, el Instituto Tecnológico de Boca del
Río, la Universidad Veracruzana, el Centro de Investigación de
Materiales Avanzados, el Centro de Investigación en Alimentación y
Desarrollo, el Departamento de Investigaciones Científicas y
Tecnológicas de la Universidad de Sonora, el Colegio de la Frontera
Sur, el Centro de Investigación y Estudios Avanzados del IPN-Unidad
Mérida, y el Centro de Ecología, Pesquerías y Oceanografía del Golfo de
México de la Universidad Autónoma de Campeche.
“Al descalificar los datos que hemos hecho públicos, lo que hace el
secretario de Medio Ambiente es poner en duda a los investigadores
mexicanos y a una revista científica de reconocimiento internacional.
Esta actitud no es lo que se espera del responsable de proteger nuestro
medio ambiente”, dijo Alejandro Olivera, coordinador de la campaña de
océanos de Greenpeace México.
Toda la información recopilada por Greenpeace fue publicada en el
Marine Pollution Bulletin, una revista que goza de reconocimiento
internacional pues sus estudios son evaluados por científicos de alto
rango.
Cabe señalar que los ostiones y los moluscos son indicadores de la
contaminación en su entorno. Estas especies filtran todo lo que hay en
su ambiente y lo acumulan en sus tejidos, por lo que al analizar sus
tejidos se sabe qué contaminantes hay en el área. Esta acumulación se
incrementa conforme estos mariscos son consumidos por organismos más
grandes y llegan al ser humano.
Nuevas evidencias de contaminación
La organización ecologista presentó más pruebas de la contaminación de
la fauna marina, ahora en relación a camarones, delfines y ballenas:
En la Laguna de Altata-Ensenada del Pabellón, en Sinaloa, contaminada
por las descargas urbanas de Culiacán y los escurrimientos provenientes
de la agricultura, se ha encontrado mercurio en los tejidos de 5
especies de camarón.
En el Golfo de California se han encontrado altas concentraciones de
plomo, metilmercurio y mercurio en tejidos y órganos de ballenas grises
y delfines tornillo.
“Le pedimos al secretario Luege que se concentre en tomar medidas
efectivas y que realmente detengan la contaminación de nuestras costas,
en lugar de descalificarnos por hacer nuestro trabajo”, finalizó
Olivera.
Detalles y fuentes:
En el comunicado de prensa de esta actividad.
En el comunicado anterior: Llegan los contaminantes del mar a nuestras mesas.