Ahora nuestra salud sexual está bajo la lupa debido a la posible presencia de tóxicos en los juguetes.
Ver imagen
D.F., México —
Los juguetes sexuales contienen altas concentraciones de los peligrosos suavizantes tóxicos, prohibidos por sus posibles impactos en salud. De ocho juguetes sexuales analizados en Holanda, en siete se encontraron niveles de ftalatos que van del 24 al 51 por ciento, reveló Greenpeace.
Greenpeace Holanda solicitó a TNO (una organización danesa de
investigación para el desarrollo y aplicación del conocimiento
científico tecnológico), que analizara la presencia de ftalatos
(suavizantes) en ocho dildos y vibradores con resultados muy
preocupantes. Los ftalatos no son químicos fácilmente biodegradables y
pueden ser dañinos incluso en cantidades muy pequeñas.
Cabe
señalar que debido a su toxicidad, los ftalatos se usaban en los
juguetes de niños y fueron prohibidos en la Unión Europea desde el
2005. En México, la Secretaría de Salud recomendó en 1998 que se
evitara la importación, producción y comercialización de juguetes de
PVC blandos por considerarlos altamente dañinos.
Uno de los
ftalatos encontrados en este estudio fue el DEHP, que el año pasado
fue prohibido por la Unión Europea para su utilización juguetes para
niños y bebés por sus efectos dañinos; de tal manera que los
fabricantes de juguetes se vieron obligados a sustituir los tóxicos y a
desarrollar nuevas alternativas para comercializar juguetes de plástico
suave sin ftalatos. Esta política de sustitución de materiales
peligrosos debe aplicarse sin dilación a otros productos de consumo.
“No
es aceptable que estas sustancias peligrosas estén presentes en los
juguetes para adultos. Cabe señalar que si esto ocurre en Europa, en
México el riesgo es mucho mayor ya que no hay ningún control en el uso
de sustancias toxicas. Necesitamos una legislación clara y estricta
para evitar que sustancias químicas tóxicas pongan en riesgo nuestra
salud y en este caso particular, nuestra sexualidad”, dijo Marisa
Jacott, coordinadora de la campaña de tóxicos de Greenpeace México.
Greenpeace
Holanda ha realizado pruebas de laboratorio de muchos productos pero
nunca antes había encontrado tan altas concentraciones en algún
producto. La Unión Europea decidió prohibir los juguetes para niños con
suavizantes (ftalatos) como chupones, mordederas y otros que se llevan
a la boca, debido a la exposición directa con tejido sensible como son
las mucosas. Los juguetes sexuales también están en contacto con
mucosas, por lo que no deben contener tóxicos.
Los ftalatos se
utilizan en el plástico PVC (policloruro de vinilo) para hacerlo suave
y flexible y pueden fácilmente pasar de los productos al medio
ambiente. Numerosas investigaciones han demostrado que la exposición a
estas sustancias puede afectar el sistema hormonal, causar defectos en
el hígado y riñones y dañar el sistema reproductivo e incluso causar
cáncer.
La Encuesta global de sexo 2005 de Durex mostró que 3
millones de personas en Holanda poseen un juguete sexual y que un
millón de juguetes sexuales son vendidos cada año en ese país europeo
con ganancias de 220 millones de euros. Esta encuesta no tiene datos
para México.
“Existe casi nula información para México, pero
encontramos que en una encuesta realizada en el 2004, que señala que
el 9.5 por ciento de los encuestados ha utilizado juguetes sexuales en
su vida. Si el uso del PVC no está prohibido en México, es seguro que
estamos expuestos a este tipo de riesgos en los juguetes sexuales”,
señalo Jacott.
Greenpeace señala que la producción y uso de
sustancias tóxicas debe ser prohibida para todos sus usos y que la
industria debe ser obligada a utilizar alternativas no peligrosas. Las
sustancias deben llegar a comercializarse en el mercado sólo cuando
hayan comprobado su inocuidad y el consumidor cuente con la información
clara sobre la composición de los productos.