El barco Esperanza, de Greenpeace, al iniciar la expedición En Defensa de Nuestros Océanos.
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D.F., México —
A bordo del barco Esperanza, la campaña mundial de Greenpeace para detener la crisis de los mares entrará en noviembre a México para trabajar en nuestro ecosistema marino más importante y más amenazado: el Golfo de California.
En el marco de la campaña internacional “En defensa de nuestros océanos”, el barco Esperanza de Greenpeace estará en aguas mexicanas a partir del 18 de noviembre. El Esperanza recorrerá el Golfo de California para documentar las amenazas y la importancia biológica de la región y para proponer soluciones a fin de conservar este importante ecosistema.
El Esperanza, un rompehielos de 72 metros de eslora, porta en su casco la leyenda “En defensa de nuestros océanos”, que Greenpeace comenzó el año pasado. Este buque ha sido la principal plataforma de Greenpeace para promover el establecimiento de una red de reservas marinas que abarque 40 por ciento de los océanos del mundo, a fin de protegerlos de la explotación y destrucción industrial, y de que en esas zonas los océanos arranquen su proceso de recuperación.
La campaña “En defensa de nuestros océanos” arrancó a finales del 2005, cuando el Esperanza confrontó a la flota ballenera japonesa en el Santuario Ballenero Austral. En el transcurso del 2006 ha apoyado a los países africanos en el combate a la pesca pirata, ha explorado paisajes submarinos nunca antes vistos en las Islas Azores, ha señalado las amenazas del mar Mediterráneo, ha defendido a las tortugas en la India, ha denunciado la contaminación en Filipinas y Hawai. Ahora viene a México, para trabajar en el Acuario del Mundo, como se conoce al Golfo de California.
El Golfo de California es el único mar que pertenece a un solo país: México. Es uno de los cinco ecosistemas marinos con mayor productividad y biodiversidad en el planeta. Sin embargo, actualmente ha sufrido daños ecológicos por amenazas como la reducción del flujo de agua dulce, la contaminación costera, la sobrepesca, la acuacultura, los asentamientos urbanos irregulares y la destrucción de diversos ecosistemas por desarrollos turísticos.
“Es preocupante la situación de la contaminación, la pesca y los desarrollos turísticos descontrolados, es por esto que en Greenpeace hemos puesto en la mira al Acuario del Mundo y creemos que no es demasiado tarde para defenderlo de las amenazas que lo acechan. El Esperanza será la oficina móvil de Greenpeace México en el Golfo de California”, afirmó Alejandro Olivera, coordinador de la campaña de océanos de Greenpeace México.