Más de 200 socios, así como voluntarios y amigos de Greenpeace participamos el sábado 19 de agosto en la Jornada de Reforestación Greenpeace 2006. En esta ocasión, apoyamos la reforestación de la ciclopista que une a la Ciudad de México con la de Cuernavaca y que atraviesa el Gran Bosque de Agua. De esta manera contribuimos a recuperar el hermoso paisaje que distingue al Gran Bosque de Agua (el Corredor biológico Ajusco-Chichinautzin).
Desde muy temprano acudieron a la cita familias con niños pequeños, jóvenes y adultos de todas las edades, para trasladarnos a bordo de varios autobuses hasta la zona de reforestación.
Tras un camino con muchas curvas y una breve plática con nuestros amigos de la ciclovía, comenzamos la reforestación con muchas ganas y decididos a poner un poco de nosotros en cada árbol sembrado. La idea era poner especial cuidado en la manera de plantarlos. No buscar cantidad sino calidad. Y nuestro objetivo era claro: aportar nuestro granito de arena para mantener vivo nuestro Gran Bosque de Agua.
Palas, picos y algunas herramientas de jardinería fueron nuestras herramientas para comenzar a plantar los pinos de escasos centímetros (algunos un poco más grandes) que hasta ese momento habían crecido en un vivero. Nuestros amigos de la ciclovía nos tenían preparadas en algunas cepas (el hoyo donde se planta el árbol), pero fueron insuficientes, por lo que nos dimos a la tarea de crear más cepas. Esta labor fue ardua pues el suelo es duro y tiene muchas piedras ya que la ciclovía se construyó sobre lo que era la línea de ferrocarril. Sin embargo, estábamos decididos a crear el espacio necesario para que pudieran vivir nuestros árboles.
El entusiasmo nos permitió superar todas las dificultades, así como el clima frío y la fina lluvia que nos cayó hacia el final de nuestra jornada, casi como un recordatorio de por qué llamamos a esta región el Gran Bosque de Agua.
Gracias al destacado trabajo en equipo de la comunidad Greenpeace y la intensa labor que desempeñaron cada uno de los participantes, más de 2 mil 500 pinos montezumael fueron plantados en esta jornada de reforestación que se llevó a cabo de manera simultánea en “La Cima”, “Parres” y “Ejido Topilejo”, estaciones de montaña de la ciclovía, casi en los límites entre el DF y Morelos.
Con caras felices, aunque un poco cansados, concluimos la Jornada de Reforestación Greenpeace 2006.
Queremos agradecer a todas las personas que sumaron su trabajo, tiempo y esfuerzo a la conservación de nuestro Gran Bosque de Agua, a los niños que siendo tan pequeños participaron con mucha alegría, a los voluntarios de Greenpeace pues su apoyo fue esencial para el éxito de esta actividad y, por supuesto, a nuestros amigos de la CORENA por permitirnos formar parte de esta importantísima tarea para nuestro bosque y para el medio ambiente.
Esperamos, en un futuro, ver con orgullo que nuestros árboles han crecido sanos y fuertes y poder contarles a nuestros hijos y nietos que hicimos un esfuerzo por dejarles como legado un hermoso bosque.
Acerca del Gran Bosque de AguaTambién conocido como el "Corredor biológico Ajusco-Chichinautzin", es uno de los bosques más sorprendentes y con mayor diversidad biológica del planeta, pues alberga el 2 por ciento de la biodiversidad mundial y, entre otros beneficios, provee casi tres cuartas partes del agua que se consume en la Ciudad de México. Lamentablemente, la deforestación le hace perder cada año 2,400 hectáreas, esto equivale a una superficie de ¡9 campos de futbol por día! De seguir a este ritmo, nuestro Gran Bosque de Agua podría desaparecer en los próximos 50 años. Por ello, la campaña de Bosques de Greenpeace México ha venido trabajando en la protección efectiva de esta región.
Mapa del Gran Bosque de Agua.
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