El 1 de enero del 2008 se abrieron de par en par las fronteras nacionales a las importaciones de maíz, frijol, leche y azúcar, lo que supone una catástrofe económica y social para los productores mexicanos, al tiempo que gradualmente provocará inseguridad alimentaria, especulación de precios para los consumidores y una enorme vulnerabilidad para el país.
Desde el 2006, los productores estadounidenses habían esperado esta apertura para invadir el mercado mexicano con maíz y frijol falsamente barato, debido a que su precio es apoyado gracias a los elevados subsidios que reciben de su gobierno, situación ante la cual no podrán competir los productores mexicanos, que carecen de apoyos. Se debe agregar además que estos granos estadunidenses son de pésima calidad.
Este escenario será todavía peor si se aprueba que la trasnacional Monsanto inicie siembras experimentales de maíz transgénico, pues éstas contaminarán la diversidad de maíces mexicanos con los genes patentados por esa corporación, lo cual además permitirá a Monsanto cobrar regalías a los campesinos afectados.
Juntemos 1 millón de firmas en contra de la apertura de las fronteras a los alimentos básicos y en demanda de alimentos libres de transgénicos. Estas firmas serán entregadas al Presidente de la República y al Poder Legislativo.
Recuerda: La independencia de México empieza por el estómago, no podemos ser independientes si no producimos nuestra propia comida. ¡PARTICIPA CON TU FIRMA! ¡HAZLO YA!