Skip navigation.
Activistas de Greenpeace protestan contra el descontrol que priva en 
las emisiones de sustancias altamente tóxicas.

Activistas de Greenpeace protestan contra el descontrol que priva en las emisiones de sustancias altamente tóxicas.

Ver imagen

Ciudad de México/, México — Reducción en el conteo de esperma, aumento de la infertilidad y de anormalidades genitales en bebés son algunas consecuencias de la exposición a químicos peligrosos contenidos en perfumes, alfombras, electrónicos y ropa, entre otros, reveló un informe de Greenpeace (1).

El reporte “Frágil: nuestra salud reproductiva y la exposición química” recopila los resultados de estudios científicos que muestran, por primera vez, un cuadro exhaustivo sobre el incremento de desórdenes en la salud reproductiva, debido a la creciente presencia de productos químicos en nuestras vidas.

Los estudios, realizados sobre contaminantes orgánicos persistentes (COP) y otras sustancias químicas peligrosas, han demostrado que los recuentos de esperma han bajado un 50 por ciento en los últimos 50 años en muchos países y que el descenso continúa en 1 por ciento anual; que ha bajado la calidad del esperma en hasta 20 por ciento; que el recuento de esperma en jóvenes europeos es muy bajo; que la infertilidad afecta actualmente a entre 15  y 20 por ciento de parejas en países industrializados (a principios de los años 70 la infertilidad era de entre 7 y 8 por ciento), y que las niñas llegan a la pubertad a edades cada vez más tempranas en algunas regiones. Además, el cáncer de testículos se ha vuelto algo común.

Greenpeace analizó la presencia en la sangre de adultos y de niños de una amplia gama de sustancias químicas sintéticas elaboradas por los seres humanos y encontró que por lo general, la placenta no suele actuar como barrera contra las sustancias químicas presentes en el cuerpo de la madre. Se ha descubierto que tanto el líquido amniótico en el que se desarrollan los fetos como el flujo sanguíneo hallado en el cordón umbilical contienen sustancias químicas peligrosas.

La proporción de nacimientos entre hombres y mujeres también ha cambiado en algunos lugares y los defectos de nacimiento en el sistema reproductivo están aumentando notablemente en bebes de sexo masculino.

“Estas investigaciones evidencian el vínculo entre la exposición de los humanos a químicos y los daños en nuestro sistema reproductivo. Cualquier sustancia química que pueda potencialmente dañar a los humanos debe ser retirada y sustituida por opciones seguras", dijo David Santillo, coautor del informe y miembro de la Unidad Científica de Greenpeace.

Muchos de los desórdenes causados por la exposición a químicos se manifiestan desde que el bebe está en el útero e inmediatamente después de nacer. Entre esos químicos están:
  • alquilfenoles, que se utilizan en productos de higiene personal;
  • plaguicidas, usados en las industrias textil, del cuero y en actividades agrícolas;
  • ftalatos, usados como plastificantes en PVC;
  • polímeros, disolventes y fijadores, usados en cosméticos y productos de higiene personal y que provocan toxicidad testicular, reducción de la distancia anogenital, hendidura en el pene, hipospadia, reducción de la fertilidad masculina y femenina y daños al feto;
  • retardantes de flama bromados, utilizados en las industrias eléctrica y electrónica, vehículos, iluminación, cableado, textiles, muebles;
  • poliestireno, usado en materiales aislantes y que provoca defectos de nacimiento en roedores, daña el sistema nervioso y el comportamiento;
  • bisfenol A, utilizado en la producción de plástico;
  • policarbonato, utilizado en biberones, discos compactos, parabrisas;
  • resinas epoxi, usadas en el empaquetado de comida y que alteran los órganos reproductivos masculinos, adelantan la pubertad y reducen la producción de leche materna;
  • almizcles sintéticos, utilizados en fragancias para detergentes, telas, acondicionadores, agentes de limpieza, ambientadores, cosméticos como jabones, champús y perfumes.

Estos químicos representan apenas una parte del problema. La mayoría de los químicos que se utilizan comercialmente nunca han sido probados para saber si son seguros o no para la salud humana y el ambiente.
 
“Este tipo de investigación debe ser considerada para enlistar sustancias químicas que actualmente no se contemplan en el futuro inventario de emisiones de nuestro país (el Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes)”, afirmó Marisa Jacott, coordinadora de la campaña de tóxicos de Greenpeace México.

En la legislación de la Unión Europea (REACH /2) actualmente se esta discutiendo la posibilidad de que existan controles e inspecciones mucho más estrictas para el uso de químicos, pero ciertos fabricantes de químicos están haciendo presión para que esto no suceda, es decir para que la ley permita se continué con el uso de sustancias que se sospechan pueden dañar nuestro sistema hormonal y órganos sexuales.

Greenpeace  sostiene que no existe justificación alguna para que se siga permitiendo el uso de químicos peligrosos que dañen el desarrollo de los niños y que además puedan perjudicar su desarrollo sexual. Gobiernos y miembros del Parlamento Europeo tendrán que votar en la Unión Europea la regulación sobre químicos al final del año.

“México necesita una legislación en materia de sustancias químicas en la cual se aplique el principio precautorio y que no autorice el uso de sustancias y preparados químicos que pueden dañar la salud humana o el ambiente. Si la Unión Europea está preocupada por los problemas de salud que se están presentando en sus habitantes, es mucho más alarmante para países como el nuestro, donde existe una exposición ocupacional a sustancias mucho más persistentes, bioacumulables y tóxicas”, concluyó Jacott.

Para más información comunicarse con Cecilia Navarro a los teléfonos 5530 21 65 ext. 220 y 04455 5172 9869 o visitar la página www.greenpeace.org.mx.

noticias relacionadas

Notas al editor

1. Versión en inglés del documento en http://www.greenpeace.org/fragile. En breve habrá versión en español.

hi5   youtube   facebook