Skip navigation.
La mitad de la masa foresta pérdida ocurrió entre 1990 y 1993, a un 
ritmo de 9.42 por ciento anual

Los bosques no deberían ser un camino para que los gobernantes alcancen sus metas.

Ver imagen

Internacional — Presenta Greenpeace el informe La estafa del carbono, que analiza el Proyecto de Acción Climática Noel Kempff en Bolivia

Centrar el mecanismo de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación (REDD) únicamente en proyectos forestales subnacionales no ayudará a reducir las emisiones de CO2 en países como México, alertó Greenpeace.

La organización ambientalista explicó que la inversión en proyectos subnacionales de protección forestal, como las que realizan algunas de las principales empresas eléctricas de Estados Unidos en otros países, como Bolivia, para compensar sus emisiones de gases de efecto invernadero, no ha derivado en las prometidas reducciones de dichos contaminantes, señala en su nuevo informe La estafa del carbono: AEP, BP, Pacificorp, Noel Kempff, y la presión por las compensaciones forestales subnacionales (1).

El tema de REDD es uno de los pilares más importantes del acuerdo para el clima al que se espera arribar en la próxima Cumbre de Copenhague, Dinamarca, como parte de las estrategias de mitigación de emisiones Gases de Efecto Invernadero (GEI) a integrar en el protocolo Post Kioto. De hecho, existe un acuerdo extendido de que hay que detener la deforestación de los bosques –que hoy contribuye con casi el 20 por ciento del total de las emisiones de gases de efecto invernadero- para evitar los impactos catastróficos del cambio climático.

El reporte de Greenpeace examina uno de los casos más reconocidos de compensaciones de emisiones de carbono mediante la conservación de bosques - el Proyecto de Acción Climática Noel Kempff en Bolivia (PCANK) - y resalta los graves riesgos ambientales y económicos inherentes a este tipo de proyectos subnacionales de REDD: la incapacidad de estimar correctamente la reducción de emisiones; la debilidad de los métodos para minimizar y cuantificar el traslado de las causas de la deforestación de un lado a otro (fugas); la dificultad de asegurar que con el proyecto habrán reducciones que no ocurrirían de otra forma (adicionalidad) y la permanencia de las mismas.

En 1997, tres gigantes de la energía en Estados Unidos: American Electric Power, BP-Amoco y Pacificorp, junto con el gobierno de Bolivia, acordaron implementar un proyecto subnacional de REDD; a cambio de una inversión millonaria en dólares para evitar la tala en esa área de bosque, estas empresas recibirían créditos de carbono generados por mantener los árboles en pie. Luego, esos créditos podrían ser comprados y vendidos en el mercado de bonos de carbono a fin de compensar parte de la contaminación de CO2 producida en las termoeléctricas de esas empresas.

A 12 años de operación del proyecto PCANK, la reducción estimada de emisiones se ha desplomado en casi 90 por ciento: de casi 55 millones a 5.8 millones de toneladas métricas de CO2. En este periodo no se ha establecido una cantidad fija y consistente de reducción de emisiones.

“Si la estrategia de REDD se centra en proyectos subnacionales para la compensación de emisiones de grandes empresas, el mecanismo de REDD no cumpliría con su objetivo original de detener la emisión de GEI a la atmósfera, originados por la pérdida y el deterioro de los bosques. Con un enfoque de este tipo solamente ganan las empresas contaminantes que necesitan compensar las reducciones de emisiones de CO2 que se niegan a hacer en sus propios países: invierten en proyectos que son una estafa desde el punto de vista climático y eso les permite seguir contaminado sin límite”, dijo Gustavo Ampugnani, coordinador político para América Latina de Greenpeace Internacional.

El problema de la deforestación es clave para los países latinoamericanos, incluyendo a México, y muchos de ellos participan activamente en las negociaciones internacionales sobre el enfoque y los principios que deben guiar la implementación del mecanismo REDD. Los problemas y trampas asociados a los proyectos de compensación subnacionales se pueden evitar con una estrategia de mitigación coordinada a nivel nacional, incluyente, participativa y amplia, que integre en su diseño los intereses y derechos de todos los actores involucrados, especialmente de los dueños de los recursos forestales.

“Por ello, en la próxima reunión de Copenhague, el gobierno mexicano debe impulsar la adopción de un mecanismo de REDD con enfoque y monitoreo nacional. Además, el mecanismo de REDD que se adopte en nuestro país debe integrarse a una estrategia nacional de mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) coordinada con la política forestal del país, con la finalidad de detener de manera efectiva la deforestación (a más tardar en 2020), el cambio climático antropogénico y sus consecuencias”, dijo Paloma Neumann, integrante de la campaña de bosques de Greenpeace.

“Esperamos que México no caiga en la trampa de los proyectos de compensación subnacional por los que hoy presionan las grandes empresas eléctricas de Estados Unidos, y que nuestro país mantenga firme su postura por un mecanismo de REDD con monitoreo a nivel nacional. Las deficiencias de este tipo de proyectos ponen en evidencia que la inclusión de las compensaciones forestales en los mercados de carbono no constituyen una opción efectiva para REDD”, abundó Neumann.   

“Los países de América Latina deben apoyar un mecanismo de REDD que contabilice y aborde el tema de las emisiones forestales desde un enfoque nacional. La creación de un fondo de financiamiento a través del cual asistir a los países en desarrollo en sus esfuerzos para detener la deforestación, evitaría las fallas de los proyectos compensatorios como el PCANK, pondría fin a la deforestación y estabilizaría el clima”, concluyó Ampugnani.

Vision, video, photos, report information

Más información con: Raúl Estrada, en los tels. 04455-4084-5326 y 5687 9595 ext. 120, email: raul.estrada@greenpeace.org , www.greenpeace.org.mx. Imágenes de foto y video disponibles.

hi5   youtube   facebook