DF, México —
A 20 años del accidente de Chernobyl, Greenpeace da a conocer un reporte elaborado por 60 científicos en el que se advierte que por lo menos 200 mil personas han muerto a consecuencia del accidente y en el que se denuncia a la Agencia Internacional de Energía por intentar minimizar las consecuencias (1).
De acuerdo con el informe, hay por lo menos 200 mil víctimas mortales a
causa de Chernobyl en tres repúblicas exsoviéticas: 60 mil en Rusia, en
tanto que en Ucrania y Bielorrusia la pérdidas de vidas humanas llegan
a 140 mil (2).
“El 26 de abril de 1986, en Chernobyl, ocurrió un accidente sin
precedente que sigue cobrando víctimas. La cantidad de radiactividad
liberada al ambiente fue 200 veces mayor que la desprendida por las
bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki. Con este informe y a 20 años
de esta tragedia, es claro que las consecuencias son mucho mayores de
las previstas”, afirmó Alejandro Calvillo, director de Greenpeace
México.
La tragedia no termina en estos números: un informe del Centro
Independiente de Evaluación Medio Ambiental de la Academia Rusa de la
Ciencia prevé que a consecuencia del accidente nuclear próximamente
otras 270 mil personas padecerán algún tipo de cáncer, de los cuales 93
mil serán mortales (3).
“Chernobyl demostró los peligros de la energía nuclear para la salud
humana y el ambiente. No es posible plantear un nuevo modelo energético
que contemple la energía nuclear, sin considerar las consecuencias que
aún estamos pagando”, dijo Alejandro Nadal, de El Colegio de México.
El informe concluye que la radiación liberada por la catástrofe ha
tenido, además del impacto del cáncer, otros efectos devastadores en la
salud de los sobrevivientes: daños de los sistemas inmunológico y
endócrino, aceleración del envejecimiento, trastornos cardiovasculares
y del aparato circulatorio, trastornos psicológicos, aberraciones
cromosómicas y aumento de las deformaciones en fetos y en niños.
Aparte del impacto directo de la radiación en la salud, la población
bielorrusa, ucraniana y rusa se ha visto afectada por daños
socioeconómicos tales como la pérdida de las áreas agrícolas,
desplazamientos forzosos de unas 350 mil personas, crisis económica,
falta de una adecuada información a los afectados y una profunda
descomposición social.
Estos datos desechan las conclusiones del informe del Chernobyl Forum
de la AIEA de septiembre de 2005 (4), que preveía sólo 4 mil muertes
adicionales atribuibles al accidente. Las cifras de la Agencia
evidencian su desprecio al sufrimiento de cientos de miles de personas.
Los 4 mil casos mortales de cáncer de la AIEA se refieren sólo a un
grupo de 600 mil personas, mientras que la nube radiactiva provocada
por Chernobyl afectó a más de 2 mil millones de personas.
“La comunidad científica ha demostrado que la AIEA trató de subestimar
los impactos sobre la salud causados por la catástrofe de Chernobyl.
Greenpeace considera lamentable que en el afán de beneficiar a la
industria nuclear se minimice el sufrimiento de millones de personas
afectadas por esta tragedia”, declaró Alejandro Calvillo, director de
Greenpeace México.
Exposición en México
El fotógrafo Robert Knoth (5) realizó un amplio fotorreportaje de las
consecuencias de este accidente nuclear. Las imágenes son mostradas en
la exposición “A 20 años de Chernobyl, el costo humano de la catástrofe
nuclear”, la cual fue inaugurada anoche en el Centro de la Imagen. Para
hablar sobre esta exposición y el accidente nuclear participaron el
doctor Alejandro Nadal, de El Colegio de México; Alejandro Castellanos,
director del Centro de la Imagen, y Alejandro Calvillo, director de
Greenpeace México.
La exposición está conformada por más de 40 fotografías en blanco y
negro en las que se aprecia cómo niños y niñas nacidos años después del
accidente padecen graves problemas de salud. Con estas imágenes Knoth
recibió este año la mención honorífica del jurado en el concurso anual
de World Press Photo, y este 18 de abril han sido presentadas de manera
simultánea en más de 30 países, entre ellos Ucrania, Reino Unido,
Israel, Francia, Alemania, España, Francia, India, Brasil y Canadá,
entre otros.
Knoth visitó las zonas contaminadas en 2005 para fotografiar a las
víctimas del accidente y a las nuevas generaciones, también afectadas
por la radioactividad. El resultado es una serie de imágenes de
impactante poder visual, que muestran una muerte lenta debido a las
enfermedades crónicas producidas por la radioactividad; que reflejan la
crisis económica que el accidente provocó en la región y los rostros de
la tragedia -una denuncia frente a la indiferencia de los gobiernos,
agencias internacionales pro-nucleares y empresas que insisten sobre la
eficacia, seguridad, limpieza y los supuestos beneficios de la energía
nuclear.
Greenpeace exhibirá la exposición “A 20 años de Chernobyl, el costo
humano de la catástrofe nuclear” en el metro Zapata durante el mes de
mayo y en la Biblioteca de México durante los meses de junio y julio.
Para más información comunicarse con Cecilia Navarro a los teléfonos
5530 21 65 ext. 220 y 04455 5172 9869 o visitar la página
www.greenpeace.org.mx.
Datos del informe
La incidencia del cáncer ha aumentado en Rusia, Ucrania y Bielorrusia.
Entre 1990 y 2000 se documentó un incremento del 40% de todos los
cánceres en Bielorrusia, con aumentos más altos (52%) en la región
altamente contaminada de Gomel. En Ucrania se dio un aumento del 12% y
en áreas contaminadas de la región de Zhytomir en Ucrania, el número de
adultos con cáncer aumentó casi tres veces entre 1986 y 1994. En la
región rusa de Bryansk, la incidencia del cáncer aumentó 2.7 veces.
Hasta 2004, en Bielorrusia se han identificado unos 7 mil casos de
cáncer de tiroides debidos al accidente. Un estudio advirtió que el
cáncer de tiroides en niños ha aumentado 88.5 veces, en adolescentes
12.9 veces y en adultos 4.6 veces. Las previsiones para Bielorrusia
hablan de entre 14 mil y 31,400 casos extra de cáncer en 70 años.
En Ucrania se prevén unos 24 mil cánceres de tiroides, de los cuales
son 2,400 mortales. Este aumento de los casos de cáncer de tiroides son
muy superiores a lo esperado. Después del accidente, se predijo que se
produciría sólo un ligero aumento de los casos de cáncer. Estos
cánceres han demostrado ser muy agresivos, con un periodo de latencia
muy breve y una elevada tendencia a formar metástasis en 50% de los
pacientes.
La leucemia empezó a aumentar significativamente en las poblaciones más
expuestas unos 5 años después del accidente. La población bielorrusa
podría llegar a sufrir hasta 2,800 casos extra de leucemia entre 1986 y
2056. De estos, hasta 1,880 serían mortales.
Desde 1995 en adelante se ha detectado un aumento de los casos de
cáncer de estómago, pulmones, mama, recto, colon, tiroides, médula ósea
y del sistema linfático. Entre 1987 y 1999, se registraron
aproximadamente 26 mil casos de cánceres inducidos por la radiación en
Bielorrusia. De estos casos, el 18.7% eran de piel, el 10.5% de pulmón
y el 9.5% de estómago.
Los trastornos cardiovasculares y del sistema linfático han aumentado
considerablemente en Bielorrusia, Ucrania y Rusia. En Bielorrusia, las
enfermedades relacionadas con la circulación de la sangre se han visto
multiplicadas por 5.5, diez años después de accidente. En Ucrania, los
trastornos emáticos y cardiovasculares aumentaron de un factor
10.8-15.4 entre los habitantes de las áreas contaminadas.
La acumulación de radionucleidos en el cuerpo de la mujer lleva a un
aumento de la producción de la hormona masculina testosterona, que
causa la aparición de atributos masculinos. En cambio, se hizo mucho
más frecuente la impotencia entre los hombre de entre 25 y 30 años que
viven en las regiones contaminadas por radiactividad. Los niños de los
territorios contaminados sufren un retardo del desarrollo sexual. Las
madres padecen trastornos del ciclo menstrual y de una mayor frecuencia
de problemas ginecológicos, anemia durante y después del parto,
anomalías en el parto y ruptura prematura de las aguas.
El accidente de Chernóbil trastocó el equilibrio de toda la sociedad
bielorrusa, ucraniana y rusa. Se ha generado una crisis general a causa
de un complejo entramado de distintos factores como, por ejemplo:
realojamiento de poblaciones muy numerosas, pérdida de los terrenos
agrícolas, contaminación de los alimentos, crisis económico, incremento
del gasto sanitario a causa de los problemas generados por el
accidente, problemas políticos, mano de obra debilitada, enormes costes
estatales para la recuperación de la normalidad en las zonas afectadas,
etc.
Notas al editor
1. El informe “La catástrofe de Chernobyl. Consecuencias en la salud humana” está disponible en: www.greenpeace.org/chernobylhealthconsequncesreport. El resumen ejecutivo en español está en www.greenpeace.org.mx.
2. Khudoley et al. (2006) Attempt of estimation of the consequences of Chernobyl Catastrophe for population living at the radiation-polluted territories of Russia. Publ: Centre of the Independent Environment Assessment of the Russia Academy of Sciences, Consequences of the Chernobyl Accident.
3. Malko M.V. (2006). In: Estimations of the Chernobyl Catastrophe, Publ: Centre of the Independent Environment Assessment of the Russia Academy of Sciences, ISBN 5-94442-011-1
4. El informe del Chernobyl Forum: http://www.iaea.org/NewsCenter/Focus/Chernobyl/index.html.
5. El fotógrafo holandés Robert Knoth recibió el segundo lugar en la categoría “Gente es noticia” en el concurso de 1999 del World Press Photo. Ha realizado fotorreportajes en Somalia, Afganistán, Sudán, Kosovo, Croacia, Angola, Estados Unidos, Burkina Faso, Tailandia, Israel, Kazajstán, Rusia, Hungría, España y Kenia. Su trabajo ha sido publicado en periódicos y revistas de Holanda, Francia, Alemania, Bélgica y Reino Unido.