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Los maices nativos, en peligro de desaparecer debido a la invasión de los maices transgénicos
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La campaña Sin maíz no hay país constató que el gobierno federal no ha tomado en cuenta las opiniones ciudadanas vertidas en diversos oficios y múltiples documentos respaldados por centenares de firmas de organizaciones campesinas, indígenas, ambientalistas, intelectuales, científicos, artistas y personas preocupadas por el campo mexicano y por su alimentación, que fueron enviadas desde 2006, señalaron las organizaciones Semillas de Vida, Grupo de Estudios Ambientales, Greenpeace México y el Consejo Nacional de Organizaciones Campesinas.
Para abatir la crisis alimentaria, Felipe Calderón decide promover los cultivos transgénicos en nuestro país, a pesar de que esto sólo beneficia a los monopolios, promueve la especulación y la privatización del maíz. Prueba de eso es que en días pasados se reunió con el Consejo Nacional Agropecuario para promover una alianza “amplia e incluyente” con los más poderosos agroindustriales -Cargill, Minsa y Monsanto- a fin de legalizar la siembra de maíz transgénico en nuestro país. Cabe señalar que esta amplia e incluyente alianza beneficiará principalmente a Monsanto, corporación que detenta 90 por ciento de las patentes de este tipo de semillas en todo el mundo.
Aun cuando se cuenta con numerosos estudios científicos que demuestran que los transgénicos no incrementan los rendimientos de las cosechas, el gobierno federal, en mancuerna con las transnacionales, nos miente con la promesa de que esos cultivos sí incrementarán la producción de alimentos.
Las empresas que producen las semillas híbridas que se consumen en México -20 por ciento del total que se utiliza en el país-, en particular Monsanto, sólo piensan en sus propios intereses económicos: el año pasado realizaron prácticas comerciales desleales al negarle a las organizaciones campesinas la compra adelantada de semillas bajo un programa que publicitaron ampliamente, a pesar de que ya se las habían pagado, esto con el objetivo de especular con el precio de las semillas. En tanto, en el periodo que va de abril de 2007 a marzo de 2008, el costo de las semillas importadas se duplicó de acuerdo con datos del Banco de México (1) y en el mes de marzo Monsanto aumentó, por tercera vez, su ganancia gracias a la fuerte demanda de semillas (2). Así, la empresa se enriquece mientras monopoliza y maneja el mercado a su antojo, ¿qué nos espera si el gobierno mexicano permite que esta empresa tenga el monopolio de los transgénicos en México?
Pareciera que nuestro gobierno está esperando que un llamado internacional, como el que hizo la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas al gobierno de la India, para impedir que se vulnere el derecho a la alimentación, un derecho humano. Dicha Comisión criticó la implantación de la ingeniería genética en la agricultura, calificando el acto como vulneración de los derechos humanos, y exigiendo a los gobiernos facilitar el acceso de los campesinos a la reutilización y la protección de las semillas tradicionales y eliminar la dependencia de éstos, frente a los grandes consorcios. La Comisión dijo estar profundamente preocupada por la extrema miseria que padecen los granjeros, motivada por la implantación por parte de los consorcios multinacionales de las semillas genéticamente modificadas, lo que ha conducido en la pasada década a frecuentes suicidios.
Recientemente, el gobierno de Austria prohibió la importación del maíz MON 863, producido por Monsanto, basándose en un nuevo estudio científico que demuestra que esa variedad transgénica no debió aprobarse para siembra, consumo humano o animal. El estudio reporta que las ratas alimentadas con el maíz MON 863 presentaron cambios en la composición de su sangre y daños en órganos internos, con altos índices de toxicidad en hígado y riñones (3).
Llama la atención que Víctor Villalobos, coordinador de Asuntos Internacionales de la Sagarpa, haga declaraciones señalando que “El Régimen de Protección Especial al Maíz será publicado en los próximos días en el Diario Oficial de la Federación con mínimas correcciones”, lo cual da cuenta de que los seis mil 760 comentarios de particulares emitidos durante la consulta pública organizada por la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer), del 4 de abril al 21 de mayo pasados, no serán tomados en cuenta, a pesar de que la mayoría de los comentarios de científicos, productores y ciudadanos que se vertieron en esta consulta exigen medidas reales de protección como la moratoria total a la siembra de maíz transgénico.
Somos millones de ciudadanos y ciudadanas a lo largo y ancho de la República quienes demandamos un Régimen de Protección Especial del Maíz en apego a la Ley que:
preserve el territorio nacional como centro de origen y diversificación continua de nuestro principal alimento establezca la moratoria por tiempo indefinido al cultivo de maíz transgénico en México salvaguarde las semillas mexicanas como un bien común proteja a los maíces nativos con recursos públicos y bajo la rectoría del Estado, y evite la contaminación y acumulación irreversible de ADN transgénico en el territorio mexicano.
Por los efectos negativos científicamente comprobados que tiene el maíz transgénico en el ambiente, la biodiversidad, la salud humana y animal, la libertad de los campesinos y de toda la población, exigimos al gobierno federal que deje de minimizar la relevancia del maíz para nuestra soberanía alimentaria y de anteponer los intereses comerciales de empresas como Monsanto a la seguridad de los consumidores mexicanos y de la biodiversidad de nuestro país. Así mismo exigimos que antes de tomar una decisión que tendría repercusiones tan amplias e irreversibles sobre el maíz, se impulse un debate nacional.
28 febrero 2008
10 febrero 2008
Notas:
1.- La Jornada 4 mayo 2008 El alza en alimentos cuesta a México 5 mil mdd: Banxico. La importación de 27 insumos agropecuarios sumó 12 mil 898 millones.
2.- The Wall Street Journal Americas 26 marzo 08.
3.- Séralini, G-E, Cellier, D. & Spiroux de Vendomois, J. 2007. New analysis of a rat feeding study with a genetically modified maize reveals signs of hepatorenal toxicity. Archives of Environmental Contamination and Toxicology DOI: 10.1007/s00244- 006-0149-5. Hepatorenal = of or pertaining to the liver and kidneys.
Para mayor información comunicarse con: Enrique Pérez (ANEC) Tel. 5661-5914, 5662-9297 Fax: 5661-5909 ó 04455-1644-6708, e-mail: anec1@prodigy.net.mx, prensanec@gmail.com, Web: http://www.laneta.apc.org/anec/ -Raúl Estrada (Greenpeace) email: raul.estrada@mx.greenpeace.org, en los tels. 04455-3396-4654 y 5687-9595 ext. 120 o en la página www.greenpeace.org.mx