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Activistas de Greenpeace solicitan a senadores su rechazo a una ley 
que se dice de bioseguridad pero que en realidad favorece a la 
corporación Monsanto.

Activistas de Greenpeace solicitan a senadores su rechazo a una ley que se dice de bioseguridad pero que en realidad favorece a la corporación Monsanto.

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DF, México — Pese a las deficiencias y a las graves implicaciones que tiene para la agricultura nacional y para la forma en que comemos, es muy posible que este martes se vote la iniciativa de ley de bioseguridad de organismos genéticamente modificados (ILBOGM), conocida también como ley Monsanto, en la Cámara de Senadores, señaló la organización ambientalista Greenpeace.

Con un ojo gigante de cuatro metros de diámetro, con mensajes como "Vota no a la Ley Monsanto", "Protege el maíz" y "¨¿Senador Monsanto?, en globos que representaban diálogos de comics, y diversos materiales informativos, integrantes de Greenpeace se apostaron en las afueras de la Cámara de Senadores y abordaron a los legisladores para solicitarles que las recomendaciones del informe Maíz y biodiversidad: efectos del maíz transgénico en México realizada por la Comisión de Cooperación Ambiental de América del Norte (CCA) sean incorporadas a la ley y que sean tomadas en consideración las objeciones y propuestas de modificación que especialistas y científicos hicieron el pasado 8 de diciembre y durante el seminario sobre bioseguridad que se llevó a cabo en El Colegio de México el 26 de enero.

"Nos preocupa que los senadores cedan a las presiones de las empresas y en vez de buscar la forma de aprobar una ley que sea realmente de interés público se apresten a aprobar esta propuesta que primordialmente beneficia a las corporaciones, en especial a Monsanto. Por eso les estamos pidiendo que incluyan las recomendaciones de la CCA y que escuchen a los científicos preocupados por las implicaciones de esta ley", dijo Alejandro Calvillo, director de Greenpeace México.

El estudio de la CCA costó 450 mil dólares y fue elaborado por los más importantes expertos sobre el tema. Hoy por hoy no existe una mejor investigación sobre el impacto de un transgénico en un centro de origen. El estudio de la CCA, publicado en noviembre pasado, no ha sido revisado formalmente por las comisiones dictaminadoras de la Ley de Bioseguridad en el Senado, las cuales tienen la obligación de tomarlo en cuenta antes de votar la propuesta de ley, que en lugar de proteger el medio ambiente, la agricultura y los mexicanos está escrita para favorecer a Monsanto y otras corporaciones.

Con los globos con las frases antes citadas, activistas de Greenpeace se acercaban a los senadores a quienes les entregaban cartas y les solicitaban cuidar su voto y no entregarlo a las corporaciones.

"Monsanto es una transnacional que se ha caracterizado por usar la biotecnología para realizar jugosos negocios antes que para favorecer a los campesinos de los países en donde se ha permitido el uso de transgénicos. Monsanto que es la principal productora de transgénicos en el mundo, y se ha visto envuelta en escándalos de soborno a funcionarios en Indonesia y en demandas legales en contra de agricultores en Canadá y Estados Unidos. Los senadores tienen la obligación de revisar con calma y responsablemente la propuesta de Ley de Bioseguridad antes de aprobarla, pues de lo contrario estarán entregando irreflexivamente nuestra agricultura, la soberanía alimentaria de México y su soberanía política a una transnacional sin escrúpulos", dijo Areli Carreón, coordinadora de la campaña de consumidores de Greenpeace México.

Entre las recomendaciones que el informe hace están: investigar qué tan avanzada está la contaminación transgénica del maíz mexicano; que los gobiernos desarrollen mejores métodos para detectar OGM; fortalecer la moratoria a la siembra comercial de maíz transgénico; minimizar las importaciones de maíz transgénico vivo; desarrollar métodos para retirar los transgenes de razas locales; no afectar las formas tradicionales de reproducción de razas locales; conservar la diversidad de razas de maíz y teocintle; examinar efectos del maíz transgénico en flora y fauna que crece en torno a la milpa; prohibir la producción y uso de maíz farmacéutico e industrial no apto para consumo humano y animal; etiquetar el maíz transgénico importado de Estados Unidos; que el maíz importado no libre de OGM sea enviado directamente a moler; informar a campesinos para que no siembren semillas transgénicas; consultar e informar a campesinos; apoyar y proteger los maíces, entre otras.

"Incorporar estas recomendaciones a la ley sería un muy buen primer paso para que efectivamente proteja la riqueza biológica de México, en particular la diversidad de maíz, hoy amenazada por las importaciones de maíz procedentes de Estados Unidos", afirmó Carreón.

Estos son algunos de los defectos de la ley Monsanto:

- propiciará la liberación indiscriminada de transgénicos al ambiente sin mecanismos de monitoreo, de vigilancia, ni de responsabilidades para las empresas liberadoras en caso de daños;
- no establece adecuados sistemas de protección e indemnización para campesinos afectados por contaminación o flujo genético;
- no establece el etiquetado claro de alimentos derivados de OGM;
- deposita sobre la ciudadanía la carga de la prueba, es decir, le pide a los posibles afectados que acompañen sus opiniones con evidencia científica y técnica;
- impide que las entidades federativas participen en la toma de decisiones, desde el proceso de autorización o permisos y no sólo en el monitoreo y la vigilancia;
- boicotea el Protocolo de Cartagena, en particular el Acuerdo Fundamentado Previo;
- no prevé mecanismos para dotar a las autoridades de capacidad en recursos humanos y materiales para llevar a cabo procesos de monitoreo, detección y vigilancia efectivos de OGM, entre otros.

"Llamamos a los senadores a legislar con responsabilidad. Nuevamente, pedimos que revisen a fondo las implicaciones de esta ley y que la modifiquen para que sirva efectivamente al país y proteja efectivamente a campesinos y a consumidores", señaló Calvillo.

Información con Cecilia Navarro en los teléfonos 5530-2165 ext. 220 y 04455 5172 9869 o en www.greenpeace.org.mx.

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