Con el fin de que las autoridades tomen medidas para controlar el
problema que el uso y abuso de pilas representa para México, Greenpeace
colocó a las puertas de la Secretaría de Medio Ambiente casi dos
toneladas de pilas reunidas durante 3 meses e hizo las siguientes
peticiones:
- evitar el vertido de pilas y baterías en basureros municipales;
- aplicar planes de manejo especial para pilas y baterías y desarrollar una normatividad específica para estos materiales;
- brindar apoyo a estados y municipios para que recolecten las
pilas y baterías a fin de que no lleguen a basureros y rellenos
sanitarios;
- que se atiendan dentro de estos planes a comunidades rurales que
no tienen luz eléctrica, pues en ellas existe un alto uso de pilas y
baterías, que al final se queman o tiran;
- promover que fabricantes, importadores y distribuidores de pilas se hagan cargo de estos productos al final de su vida útil;
- promover que los fabricantes de pilas retiren los compuestos tóxicos de estos productos.
"La Semarnat no ha hecho nada para evitar que las pilas y baterías que
contienen tóxicos no afecten nuestra salud y ambiente. Le exigimos que
tome medidas inmediatas para detener este problema de salud pública.
Cada día se consumen más pilas, la mayoría se van a los depósitos de
basura municipal cuando en realidad, por sus componentes, se trata de
residuos peligrosos que no deberían tener ese destino. Necesitamos una
legislación para estos tóxicos y necesitamos un plan de manejo que
entre en vigor a la brevedad y que involucre a las empresas productoras
de estos materiales", señaló Marisa Jacott, coordinadora de la campaña
de tóxicos de Greenpeace.
Cuando las pilas y baterías llegan a la basura doméstica tienen dos
destinos, ambos con graves consecuencias ambientales: se incineran, lo
que genera compuestos muy peligrosos y dañinos tales como las dioxinas
y los furanos o bien, al estar a la intemperie sufren la corrosión de
sus carcazas debido a sus componentes, a la acción climática y al
proceso de fermentación de la basura, con lo que sus compuestos tóxicos
se lixivian y contaminan suelos y cuerpos de agua.
Cabe señalar que esta contaminación se ha agravado por la venta de
pilas piratas en el país, fundamentalmente de origen chino, las cuales
contribuyen de manera significativa a la contaminación ya que duran
mucho menos que una pila alcalina normal. En promedio, de acuerdo con
el INE, casi 50% del consumo en México corresponde a pilas piratas.
"Si bien en estos momentos es urgente un plan de manejo para la gran
cantidad de pilas que se consumen y desechan, la solución de largo
plazo es que los fabricantes de pilas retiren los compuestos tóxicos de
las mismas, lo que es ya técnicamente viable en estos momentos. Pero
antes de eso, es necesario que se involucren en el manejo final de sus
productos", señaló Jacott.
Datos sobre las pilas en México
-Fabricar una pila consume 50 veces más energía de la que ésta produce
y se calcula que la corriente generada por cada pila es 450 veces más
cara que la generada por la red eléctrica .
-Alrededor del 30% de los materiales contenidos en pilas y baterías son
tóxicos; si se trata de pilas de óxido de mercurio su contenido tóxico
es de 50%.
-Usamos alrededor de 10 pilas desechables por año (400 gramos-120 gramos de tóxicos).
-Las pilas de carbón-zinc (heavy dutty) duran poco y son de baja
toxicidad; las alcalinas (dióxido de manganeso y zinc) duran más y son
de toxicidad media. Estas dos clases de pilas son las más comunes, se
utilizan en juguetes, radios, cámaras, etc. Las pilas de botón
contienen mercurio y son altamente tóxicas, se utilizan en
calculadoras, relojes, aparatos de sordera; las de litio son altamente
tóxicas, utilizadas en equipos de comunicación, computadoras,
celulares, entre otros.
-Cálculos conservadores señalan que cada año se tiran, 35,500 toneladas de de pilas y baterías .
-Una pila de mercurio puede contaminar 600 mil litros de agua; una de
zinc-aire, 12 mil litros; una de óxido de plata, 14 mil litros; una
alcalina, 167 mil litros de agua, y una de carbón-zinc 3 mil litros.
Para contaminar 6.5 millones de litros de agua que es lo que contiene
la alberca universitaria de la UNAM, se necesitarían sólo 11 pilas de
botón de óxido de mercurio o 40 alcalinas.
-Si se usa un walkman 5 horas a la semana durante 1 año se utilizarán:
38 pilas alcalinas (380 pesos), 116 baterías heavy dutty carbón-zinc
(754 pesos) y, menos de una recargable (38 pesos la pila más costo
proporcional del cargador que es de 30 pesos.
Efectos en la salud
El
mercurio es un posible
cancerígeno y es bioacumulable. Una alta exposición puede dañar el
cerebro, los riñones y al feto, provocando retraso mental, en el andar
o el habla, falta de coordinación, ceguera y convulsiones. El mercurio
que se emite en los basureros contamina el agua y la tierra, con lo que
puede llegar a la comida pues se acumula en los tejidos de peces.
El
plomo puede dañar el sistema
nervioso, los riñones y el sistema reproductivo y no se degrada. Cuando
se libera al aire puede ser transportado largas distancias antes de
sedimentar. Se adhiere a partículas en el suelo y puede pasar a aguas
subterráneas.
El
litio es un neurotóxico y
tóxico para el riñón. La intoxicación por litio produce fallas
respiratorias, depresión del miocardio, edema pulmonar y estupor
profundo. Daña al sistema nervioso, llegando a estado de coma e incluso
la muerte. El litio puede lixiviarse fácilmente a los mantos acuíferos.
El
cadmio es una sustancia
cancerígena que si se respira a altos niveles produce graves lesiones
en los pulmones e ingerirlo produce daños a los riñones. En dosis altas
puede producir la muerte. Ingerir alimentos o tomar agua con cadmio
irrita el estómago e induce vómitos y diarrea. El cadmio entra al aire
y al agua de fuentes como vertederos y derrames de desechos domésticos
y se puede viajar largas distancias.
El
níquel tiene efectos sobre
la piel. Respirar altas cantidades produce bronquitis crónica y cáncer
del pulmón y de los senos nasales. Se libera a la atmósfera por
incineradores de basura. En el aire, se adhiere a partículas de polvo
que se depositan en el suelo.
Para mayor información llamar a
Cecilia Navarro (5530 2165 ext. 220 y 04455 5172 9869) o Marisa Jacott
(5530 1967 ext. 117) o visitar la página www.greenpeace.org.mx