Estás aquí:
Un residente local contempla el techo de su casa enganchado a un árbol luego del paso del huracán Charley.
Ver imagen"Greenpeace aplaude esta decisión. El día de hoy se da un primer paso para cumplir uno de los compromisos más importantes para la protección del medio ambiente. El Protocolo de Kyoto, único mecanismo para contrarrestar el cambio climático global, tiene como fin reducir las emisiones de gases de invernadero causantes del cambio climático, principalmente las de dióxido de carbono (CO2) en un 5% para el periodo 2008-2012, respecto a los niveles de 1990", dijo Alejandro Calvillo, director de Greenpeace México.
Al ratificar este Protocolo, el gobierno ruso comienza a enfrentar la deuda ecológica que como país industrializado tiene con el mundo, pues es una de las naciones que mayores cantidades de CO2 emite a la atmósfera.
En contraposición, Estados Unidos, el principal contaminador del mundo, ha decidido permanecer fuera de este acuerdo. Aunque es el mayor emisor de gases invernadero en el planeta con 33% del total y 25% exclusivamente de dióxido de carbono, la administración de George Bush anunció en 2001 su retiro de estas negociaciones, con lo cual dejó en claro que no tenía intenciones de combatir el cambio climático, problema global del cual esa nación es la mayor responsable.
"Es lamentable que Estados Unidos y algunos otros países como Australia se rehúsen a acatar los lineamientos del Protocolo, por no ser parte de él. Ahora, queda por ver si pueden mantenerse al margen de las preocupaciones de la comunidad internacional por detener este problema que amenaza al planeta", apuntó Arturo Moreno, coordinador de la campaña de energía y cambio climático de Greenpeace México.
La emisión de gases invernadero se incrementó en forma exponencial a lo largo del siglo pasado, debido al intenso uso de combustibles fósiles (gas, carbón y petróleo) en procesos industriales. Los países con mayor actividad industrial son los que más han contribuido a la acumulación de estos gases en la atmósfera y principales responsables del problema, encabezados por los Estados Unidos.
No obstante, las naciones más expuestas a los efectos del cambio climático son aquellas que se encuentran en vías de desarrollo, como México, ya que no cuentan con la infraestructura necesaria para hacer le frente a los estragos causados por el cambio climático (inundaciones, sequías, tormentas y huracanes, fenómenos meteorológicos extremos cada vez más recurrentes).
Por ello, la entrada en vigor del Protocolo de Kyoto es vital. Los pronósticos científicos señalan como una prioridad mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2 grados centígrados, de lo contrario estarán en grave riesgo los países vulnerables.
"En México, uno de los países vulnerables, ha crecido en forma desmesurada el uso de combustibles fósiles y tarde o temprano tendrá que empezar a tomar medidas para reducir sus emisiones a través del desarrollo de energías renovables. Es posible que en un segundo periodo de compromisos dentro del Protocolo, nuestro país se vea obligado a reducir estas emisiones, al lado de otros países como China, India, México, Brasil, Indonesia y Malasia", señaló Moreno.
Greenpeace espera que el Protocolo de Kyoto marque un cambio de rumbo en las políticas energéticas. Sus metas son regresar las emisiones totales de gases de invernadero para el año 2022 a los niveles 1990 y después reducirlas en 75% para mediados de siglo. Sólo de esa manera logrará erradicarse la mayor amenaza que enfrenta nuestro planeta: el cambio climático.
Estado actual del Protocolo
Los países que firmaron el Protocolo de Kyoto pero aún no lo ratifican son: Estados Unidos, Australia, Croacia, Egipto, Indonesia, Kazajstán, Liechtenstein, San Vicente & Granadinas, Mónaco, Níger y Zambia, entre otros.
Para más información llamar a Cecilia Navarro a los teléfonos 5530-2165 ext. 120 o 04455-5172-9869 o visitar la página www.greenpeace.org.mx.