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Calpine Corporation, una de las grandes transnacionales energéticas, canceló su proyecto de construir una planta de regasificación de gas natural licuado en la bahía de Humboldt, en California (1), Estados Unidos, debido a la creciente oposición de la ciudadanía, dio a conocer Greenpeace.
Entre las razones por las que los californianos rechazaron estos proyectos se encuentran los impactos ambientales, el alto riesgo de explosividad y que no representará un beneficio para la zona ni siquiera en términos laborales. En una carta fechada el 17 de marzo, dirigida a la municipalidad de Eureka en California, Calpine Corporation reconoció que su proyecto no cuenta con el apoyo de la comunidad, requisito indispensable para realizar cualquier desarrollo, de acuerdo con su declaración de principios.
"Felicitamos a los californianos por rechazar proyectos como el de Calpine, pero queremos subrayar que ahora este tipo de plantas rechazadas en Estados Unidos están tratando de instalarse en nuestra frontera con California y precisamente para suministrar energía a aquella región. Todos los riesgos y problemas que implican estas plantas los tendremos en México, sumados a la pérdida de soberanía que esto puede representar, dado que nuestro país estaría concesionando áreas estratégicas a transnacionales", aseveró Arturo Moreno, coordinador de la campaña de clima y energía de Greenpeace México, en relación a los proyectos de Chevron-Texaco y Sempra-Shell para instalar plantas de regasificación de gas natural licuado en el estado de Baja California.
En menos de un año dos proyectos de este tipo han sido rechazados en el estado de California. Al de Calpine Corporation se suma el de Shell-Bectel, que fue repudiado por la comunidad de Vallejo en la bahía de San Francisco. Desafortunadamente, estas plantas de regasificación de gas natural licuado ahora pretenden instalarse en México para abastecer al mercado energético californiano. Las transnacionales Sempra-Shell y Chevron-Texaco (y anteriormente también Marathon Oil) están buscando instalarse con este tipo de proyectos en Baja California, pese a que en esta región la ciudadanía, diversas organizaciones y otros sectores también han expresado su rechazo.
De aprobarse en México, los complejos de Sempra-Shell y Chevron-Texaco serán establecidos en zonas únicas que cuentan con algunos de los ecosistemas mejor conservados y que albergan distintas especies de flora y fauna, algunas de las cuales están catalogadas como de protección especial y otras que ni siquiera han sido suficientemente estudiadas.
"Las autoridades no deben permitir que proyectos inseguros rechazados en Estados Unidos vengan a instalarse a nuestro país, pues esto representaría aceptar situaciones de discriminación ambiental. Nuestro gobierno ha asegurado que no somos el patio trasero de Estados Unidos, pues ahora que lo confirme no permitiendo que industrias inseguras rechazadas en aquel país se instalen aquí, y mucho menos para suministrar energía al país más contaminante del mundo", agregó Moreno.
Nota 1. En la carta en que Calpine Corporation informa que suspenderá el proyecto, dice que lo hace "deseando a los residentes de Humboldt lo mejor en sus esfuerzos por encontrar la manera más productiva y compatible de utilizar y administrar sus puertos".