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Por autorizar transgénicos para consumo humano sin estudios previos, 
activistas de Greenpeace clausuraron la Secretaría de Salud.

Por autorizar transgénicos para consumo humano sin estudios previos, activistas de Greenpeace clausuraron la Secretaría de Salud.

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DF, México — A pesar de que el secretario de Salud, Julio Frenk, aseguró que la dependencia que preside está dispuesta a dar información sobre las autorizaciones para que 22 transgénicos sean empleados en el consumo humano, Miguel Lombera, comisionado de evidencia y manejo de riesgos de la Comisión Federal de para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y designado por Frenk para proporcionar la información solicitada, se negó a recibir a Greenpeace y los medios de comunicación, argumentando falta de espacio en su oficina.

El ofrecimiento de Frenk se dio a raíz de que Greenpeace hiciera públicos documentos de la Secretaría de Salud (Ssa) en los que se constata que esa dependencia no ha hecho evaluaciones científicas necesarias para autorizar que 22 variedades modificadas genéticamente de maíz, jitomate, algodón, soya, canola y papa se utilicen en los alimentos que consumimos los mexicanos, ello sin que estemos informados al respecto (1).

"La autoridad tiene la obligación de dar información y rendir cuentas de su desempeño de frente a la opinión pública y no en conversaciones privadas, sobre todo cuando se trata de brindar garantías sobre la inocuidad de los alimentos que la Ssa ha aprobado para consumo humano", afirmó Areli Carreón, coordinadora de la campaña de consumidores de Greenpeace México. "Nuestra petición es muy sencilla: queremos que se den a conocer las pruebas a las que se
sometieron desde 1995 a los transgénicos para asegurar que son inocuos. Si Salud o la Cofepris no pueden presentar las pruebas hechas a los transgénicos, esto se debe a que no pueden garantizar que dichos alimentos no implican riesgos para la salud".

De acuerdo con documentos obtenidos por Greenpeace, las autorizaciones de la Ssa a productos biotecnológicos para consumo humano, no cuentan con fundamento legal y fueron firmadas antes de que se estableciera un procedimiento para evaluarlos. La falta de pruebas realizadas por la autoridad y el procedimiento mismo de evaluación aprobado en 2003 ("Procedimiento de evaluación de inocuidad de organismos genéticamente modificados destinados al consumo humano"), indican que la Ssa autorizó estos transgénicos únicamente revisando los datos de las empresas interesadas en comercializarlos (Monsanto, Híbridos Pionner, Bayer Crop Science y Dow AgroSciences).

Greenpeace demostró que algunos de los transgénicos autorizados para consumo humano en México no están aprobados en otras regiones, por ejemplo la Unión Europea (2).

"Con la negativa a dar información sobre estos permisos, Salud confirma que no tiene manera de justificar la aprobación para consumo humano de transgénicos. La dependencia responsable de velar por nuestra salud carece de planes de vigilancia sanitaria, medidas de control y métodos de identificación de transgénicos en nuestros alimentos, lo que significa que si hubiera una emergencia sanitaria por el consumo de transgénicos, no contaría con mecanismos para retirar del mercado los productos que pudieran resultar dañinos. ¿A qué intereses sirve cuando da estas autorizaciones? Ciertamente, no a los de la ciudadanía ", explicó Liza Covantes, coordinadora de la campaña de ingeniería genética de Greenpeace México.

"Los mexicanos estamos comiendo transgénicos sin saberlo, puesto que la industria alimentaria mexicana los importa y utiliza en cantidades desconocidas en nuestros alimentos, sin aclararlo en la etiqueta del producto. Las industrias agrobiotecnológica y de alimentos, además de las autoridades, están infringiendo nuestro derecho básico como consumidores a saber y decidir lo
que comemos, además de que ponen en riesgo la salud pública al introducir alimentos inciertos en la dieta, sin aclararlo en la etiqueta como indica la Ley General de Salud y el reglamento de control sanitario de productos y servicios", señaló Carreón.

Estos son los puntos que las autoridades sanitarias deben explicarle a la opinión pública:

1) Procedimiento de evaluación y dictámenes de evaluaciones hechas a 17 transgénicos autorizados para consumo humano, antes del 2003, fecha en que se elaboró el "Procedimiento de evaluación de inocuidad de OGM destinados al consumo humano".
2) Evaluaciones y dictámenes técnicos de los 11 transgénicos que no probaron su inocuidad para el consumo humano, de acuerdo con el boletín de la Ssa del 27 de agosto.
3) Explicación de por qué el Procedimiento de evaluación..., con el que se han autorizado transgénicos a partir de diciembre de 2003, omite evaluar posibles consecuencias, recomendaciones para gestionar riegos, etiquetado de productos, rastreabilidad, monitoreo postcomercialización, comunicación de riesgo, escrutinio público y retiro de genes marcadores con resistencia a antibióticos.
4) Explicación de por qué se han aprobado transgénicos para el consumo humano sin previo establecimiento de métodos de identificación y medidas de control y vigilancia sanitaria de los mismos.
5) Motivo por el que no se han expedido las normas oficiales mexicanas de etiquetado de productos biotecnológicos contempladas en los artículos 282 bis, 282 bis 1 y 282 bis 2, de la Ley General de Salud.

Además de estas explicaciones, Greenpeace demandó a la Secretaría de Salud:

- Cancelar inmediatamente las autorizaciones otorgadas sin fundamento legal, sin procedimientos de evaluación y sin las adecuadas evaluaciones de inocuidad.
- Retirar inmediatamente del mercado los productos que contenga esos transgénicos sin el procedimiento de evaluación adecuado.
- Acatar como base mínima de protección a los consumidores las disposiciones del Codex Alimentarius para evaluar la inocuidad de los alimentos.
- Indicar de manera clara en la etiqueta de los alimentos si éstos contienen o son derivados de transgénicos.

Finalmente, en el marco de la espera a las autoridades de Salud, Greenpeace hizo un llamado a la ciudadanía a tomar precauciones y evitar consumir alimentos con transgénicos cuyos efectos a mediano y largo plazo son desconocidos, y a demandar su etiquetado obligatorio.

Notas
1. Información disponible en la página www.greenpeace.org.mx o en el boletín 0449 de Greenpeace.
2. Se entrega tabla comparativa de transgénicos aprobados y no aprobados en la Unión Europea y en México.

Para mayor información, comunicarse con Cecilia Navarro a los teléfonos 5530-2165 ext. 220 o 04455-5172-9869 o visitar la página www.greenpeace.org.mx.

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