Activistas de Greenpeace representan a Monsanto, gigante estadounidense de la biotecnología, conduciendo a una aplanadora (la OMC) que arrasa con los alimentos que forman el mapa de Europa.
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DF, México —
Greenpeace denunció este día la resolución de la Organización Mundial de Comercio (OMC) de apoyar condicionalmente los esfuerzos de Estados Unidos, Canadá y Argentina para forzar a Europa y luego a países de América, Asia y África, a aceptar organismos genéticamente modificados (OGM). La OMC resolvió que las regulaciones europeas para proteger el ambiente y a los consumidores violan las reglas de libre comercio.
“El gobierno estadounidense y las corporaciones biotecnológicas cuyos
intereses defiende intentarán usar esta resolución como argumento para
forzar la aceptación de los transgénicos en países en desarrollo como
México, tal y como hicieron en años pasados en Sri Lanka, Tailandia y
Corea del Sur, a los que forzaron a desistir en su intento por instalar
regulaciones nacionales que protegieran el medio ambiente y el derecho
de los consumidores a saber qué alimentos contienen transgénicos”, dijo
Gustavo Ampugnani, coordinador de la campaña de transgénicos de
Greenpeace México.
“La OMC no debe ser usada para debilitar el Protocolo de Bioseguridad,
internacionalmente acordado, que reconoce el derecho soberano de países
como México a regular e incluso prohibir el uso de OGM que puedan poner
en peligro el ambiente, la diversidad de maíces o a la ciudadanía. Ni
la OMC, ni el gobierno de Estados Unidos pueden obligar a los mexicanos
a comer transgénicos que están siendo rechazados en todo el
mundo”, continuó.
“Reafirmar el derecho de los consumidores y la obligación de México a
cumplir con el principio precautorio establecido en el Protocolo de
Bioseguridad de Cartagena es crucial en estos momentos en los que la
Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y
Alimentación (Sagarpa) analiza siete solicitudes para sembrar maíz
transgénico en México, que es el centro de origen del maíz y reservorio
genético global para este cultivo. La Sagarpa no puede permitir que los
intereses comerciales de unas cuantas corporaciones biotecnológicas se
impongan por encima de nuestro compromiso internacional de proteger la
biodiversidad de los maíces mexicanos; ni tampoco por sobre los
derechos de los mexicanos a decidir lo que comen”, dijo Ampugnani.
El 24 de junio de 2003 el gobierno mexicano confirmó que solicitó a la
OMC ser incluido como tercera parte involucrada en la demanda
interpuesta por los Estados Unidos, Canadá y Argentina contra la Unión
Europea, a pesar de no ser un país productor ni exportador de cultivos
transgénicos y en cambio sí es signatario del Protocolo de Cartagena.
“México no se puede rebajar a seguir los dictados de EU, en contra de
sus propios intereses. Nada tiene que hacer en esa disputa, sólo
garantizar que se cumpla el Protocolo de Cartagena y defender el
derecho de cada país a decir no a la entrada de transgénicos en sus
territorios”, concluyó Ampugnani.
Impactos en Europa
“La resolución de la OMC no es una victoria para las corporaciones
biotecnológicas, que no venderán más granos transgénicos gracias a
ella. La mayoría del público, campesinos y un número creciente de
gobiernos se oponen al uso de transgénicos”, dijo Daniel Mittler,
experto en comercio de Greenpeace Internacional. “El rechazo en el
mercado continuará en Europa y alrededor del mundo. Las pérdidas
de $300 millones de dólares al año para los productores
norteamericanos de transgénicos (1) continuarán, lo que se mantiene
como una clara señal para países exportadores.
“Este veredicto sólo comprueba que la OMC pone los intereses
comerciales por encima de la protección al medio ambiente y de los
derechos de los consumidores. La OMC ha demostrado ser incapaz de
abordar temas ambientales y científicos complejos. El caso demuestra la
desesperación del gobierno norteamericano y de las compañías
agroquímicas para imponer a la fuerza granos modificados genéticamente
riesgosos e innecesarios que están siendo rechazados”, dijo Daniel
Mittler.
En agosto del 2003, Estados Unidos, Canadá y Argentina denunciaron a la
Unión Europea ante la OMC por suspender aprobaciones a transgénicos y
por las prohibiciones establecidas por países miembros a transgénicos
aprobados por la Unión Europea (Más información disponible en el
sitio:
http://www.greenpeace.org/mexico/press/reports/monsanto-y-la-ingenier-a-genet).
Los gobiernos europeos votaron en clara mayoría en el 2005 para retener
las prohibiciones a transgénicos existentes en Grecia, Austria,
Francia, Luxemburgo y Alemania (2) mientras la semana pasada el
gobierno griego anunció la extensión de la prohibición a semillas de
maíz transgénico de Monsanto. Austria recientemente anunció su
intención de prohibir la importación de colza transgénica. Estas
prohibiciones, sumadas a las impuestas el año pasado en Hungría y
Polonia, el establecimiento de 172 regiones europeas declaradas como
libres de transgénicos y la moratoria de 5 años decidida en Suiza por
un referéndum, muestra cómo Europa rechaza contundentemente los
transgénicos.
Para más información comunicarse con
Cecilia Navarro (teléfonos 5530 21 65 ext. 220 y 04455 5172 9869),
Areli Carreón (5530 2165 ext. 119 o 044 55 2669 2957) o visitar la
página www.greenpeace.org.mx. Otros contactos: Gustavo Ampugnani,
Greenpeace México, 044 55 13 44 05 19; Daniel Mittler, experto en OMC
de Greenpeace Internacional +49 171 876 5345 y Eric Gall, Greenpeace
Unidad Europea, experto en OGM, +32 496 161 582.
Notas al editor
1. Los Estados Unidos reclaman pérdidas de $200 millones sólo en ventas de productos de maíz, $300 millones en productos de maíz y soya. Vea “European Commission Opts Not To Push For End of GMO Moratorium,” INSIDE U.S. TRADE, January 25, 2002 ; o http://www.ers.usda.gov/publications/wrs984/wrs984e.pdf
2. La Comisión Europea intentó usar la disputa de la OMC para forzar a cinco países europeos (Grecia, Francia, Austria, Luxemburgo y Alemania) a eliminar sus prohibiciones nacionales a los transgénicos. Cuando la Comisión Europea sometió a votación la eliminación de las prohibiciones nacionales a los transgénicos en el Consejo Europea de ministros de Medio Ambiente el 24 de junio del 2005, 22 países de 25 votaron contra la propuesta de la Comisión y decidieron que las prohibiciones están justificadas y deben mantenerse. Para conocer más sobre las prohibiciones nacionales visite: http://eu.greenpeace.org/downloads/gmo/NationalBans0507.pdf
3. Un briefing de la disputa de la OMC está disponible en: http://eu.greenpeace.org/downloads/gmo/WTObriefing0602.pdf