Activistas de Greenpeace reemplazan las luminarias de la célebre "zona roja" de Amsterdam por focos ahorradores de energía, con lo que la zona ahora podría ser considerada "verde".
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Ciudad de México, México —
En el marco del Día de la Tierra, a celebrarse este 22 de abril, Greenpeace presenta una serie de consejos prácticos para que la sociedad pueda actuar en diversos ámbitos de la vida cotidiana con acciones que le permitan hacer frente a la mayor amenaza que enfrenta el planeta: el cambio climático.
Con la elaboración de la Guía de Ahorro de Energía, Greenpeace invita a los ciudadanos a adoptar acciones sencillas que les permitan reducir su consumo energético en su hogar, en la vía pública, en su centro de trabajo, con lo cual no sólo mejorarán su economía personal o familiar sino que estarán contribuyendo a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, principal causa del cambio climático.
Esta Guía incluye medidas específicas así como criterios generales para ahorrar energía, entre las cuales se pueden mencionar las siguientes:
Aparatos electrónicos: Existen aparatos que consumen energía aun apagados, con el solo hecho de estar conectados a la corriente (el televisor, el aparato de sonido y otros equipos que utilizan control remoto): alrededor de un tercio de la energía que usan cuando están encendidos. Lo mismo sucede con los cargadores de teléfonos celulares. Por eso se recomienda desconectarlos. Asimismo, la diferencia de consumo energético entre productos similares puede alcanzar hasta un 90%. Por ello, antes de comprar un aparato se sugiere exigir información sobre cuánta energía consume cada aparato.
Refrigerador: Este electrodoméstico es el que más energía usa, seguido por el televisor y la lavadora. La eficiencia del refrigerador depende del lugar donde se le ubique. Es importante alejarlo de fuentes de calor; además, no permitir la circulación de aire por la parte trasera del equipo incrementa en 15% el consumo de energía. Cuando se forma escarcha es conveniente descongelarlo antes de que la capa de hielo alcance 3 mm de espesor, de lo contrario el consumo eléctrico aumenta hasta 30%.
Iluminación: Los focos comunes ("incandescentes") sólo convierten en luz un 5% de la energía eléctrica que consumen, el 95% restante lo transforman en calor. Con las lámparas de bajo consumo (fluorescentes) ocurre lo contrario. Aunque el precio de estos focos es mayor, consumen seis veces menos electricidad y duran de 8 a 10 veces más que los focos convencionales.
Secadora de ropa: Consume mucha energía por lo cual conviene limitar su uso a situaciones de urgencia, previo centrifugado. Lo ideal es tender la ropa para que se seque con el aire y el sol.
Aire acondicionado y calefacción: No todas las casas los requieren. Muchas de ellas pueden equilibrar las condiciones climáticas dejando entrar el sol en invierno, y evitándolo en verano con persianas, cortinas o toldos. Esa misma función la cumplen los árboles de hoja caduca (caducifolios como: mapasúchil, bugambilia, jacaranda, guaje, mora e higuera) sembrados en la fachada norte de la casa.
Transporte: El parque vehicular es la principal fuente de contaminación de las grandes ciudades y es uno de los mayores generadores de emisiones de CO2, el más abundante de los gases de efecto invernadero. Por ello es preferible usar, siempre que sea posible, el transporte colectivo en lugar del auto particular (las emisiones por persona se reducen drásticamente en función de la capacidad del vehículo). A los automovilistas se les propone mantener en buenas condiciones su vehículo, revisando con frecuencia la presión de las llantas, su alineación, el estado del filtro de aire, las bujías y la carburación. Conducir sensatamente (no frenar y acelerar de manera innecesaria ni cambiar constantemente de marcha) les permite ahorrar 15% de combustible y reduce los costos de mantenimiento del vehículo.
Agua: El ahorro de agua produce ahorro de energía, pues el líquido es impulsado hacia las viviendas con bombas eléctricas. Por ello es necesario racionalizar el consumo de agua. Además, colocar calentadores solares de agua permite ahorrar 60% del gas tradicionalmente usado (la inversión se recupera en 3 años).
Residuos: La producción de papel, cartón, vidrio y metales requiere de mucha energía. La separación de estos productos y su reciclaje permite ahorros energéticos significativos. Por ejemplo, una tonelada de papel reciclado evita el gasto de 4 mil 200 kilowatts de electricidad. Por ello, reducir (el consumo), reusar (empaques, envases) y reciclar (los productos adquiridos) son clave para el ahorro de energía.
En el trabajo: Configurar el monitor de la computadora para que adopte automáticamente el estado de ahorro de energía cuando deje de ser usada; en pausas mayores (salir a comer, por ejemplo) apagar el monitor, pues ahí se concentra el mayor consumo energético del equipo. Asimismo, hacer propuestas de mejora en la iluminación y en la separación del papel de desecho (que no se mezcle con la basura) para que pueda ser reciclado.
Una actividad adicional y de crucial importancia es que los ciudadanos exijan a las autoridades municipales, estatales y federales que establezcan programas de acción para:
1) reducir la vulnerabilidad de México ante los impactos del cambio climático,
2) promover la generación de electricidad con fuentes renovables (viento, sol, cauces de agua, geotermia), y
3) desarrollar programas de eficiencia energética que incluya a todos los sectores productivos y a la sociedad en general.
Estos son algunas de las propuestas incluidas en la Guía de Ahorro de Energía. Con ella, Greenpeace invita al gobierno y a la sociedad a festejar el Día de la Tierra asumiendo compromisos concretos para actuar frente al cambio climático.
Para mayor información comunicarse con Raúl Estrada a los teléfonos 5530-2165 ext. 220 y al 04455-2746-3236 o visitar la página www.greenpeace.org.mx.