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Agricultores y consumidores festejan su capacidad para incidir sobre las políticas corporativas de Monsanto.
Agrandar imagenA diferencia de lo que ocurre en México, donde Monsanto presiona fuertemente a las autoridades para que abran nuestro país a la libre siembra y comercialización de organismos transgénicos, en Canadá esta transnacional anunció la suspensión de liberaciones ambientales experimentales con trigo transgénico tolerante a herbicidas (Roundup Ready) y la detención de sus desarrollos de nuevas variedades de trigo transgénico.
Este anuncio es la respuesta al rechazo que desde el 2001, diversos grupos, entre ellos el Consejo Canadiense del Trigo, la Unión Nacional de Agricultores de Canadá, el Consejo Canadiense y los productores orgánicos de la provincia de Saskatchewan, han manifestado ante la liberación del trigo Roundup Ready.
"Esta es una victoria tanto para el medio ambiente como para los agricultores y consumidores canadienses", manifestó Pat Venditti, coordinador de la campaña de ingeniería genética de Greenpeace Canadá.
De acuerdo con el Consejo Canadiense del Trigo, 87% de los compradores de trigo en Canadá están solicitando a sus proveedores certificados de trigo no transgénico. De hecho, en una encuesta realizada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) entre diversos países sólo cuatro dijeron que aceptarían trigo transgénico: Perú, Sri Lanka, Pakistán y Yemén.
Monsanto hizo este anuncio el pasado 10 de mayo, cuando dio a conocer que postergará todos sus planes para introducir al mercado el trigo Roundup Ready y suspenderá tanto sus proyectos experimentales en campo como sus proyectos de desarrollo de nuevos materiales con ese cultivo (1). Este anuncio le sigue al que hizo en el 2003 sobre suspender sus proyectos para desarrollar cultivos transgénicos con fines farmacéuticos y al abandono, hace dos años, del desarrollo comercial en Estados Unidos de papa transgénica Bt resistente a insectos, porque los consumidores de ese país la rechazaron.
Desafortunadamente, en México ocurre lo contrario: Monsanto presiona a las autoridades para que le permitan sembrar su maíz transgénico. De hecho, en nuestro país recibe dinero del presupuesto federal para sembrar soya y algodón transgénicos.
"Resulta increíble que la transnacional Monsanto haya tenido que abandonar varios productos y proyectos para desarrollar transgénicos en dos de los principales países productores de OGM, que ni siquiera son parte del Protocolo de Cartagena, es decir en Estados Unidos y Canadá, en tanto que en México tiene manos libres. Es bien sabido que la Secretaría de Agricultura desde hace varios años brinda recursos del erario público para que agricultores del norte del país compren las semillas transgénicas de Monsanto y que esta empresa ha logrado que esa misma dependencia, a través de la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogem), ordenara suspender la moratoria a la siembra experimental de maíz transgénico", aseveró Liza Covantes, coordinadora de la campaña de ingeniería genética de Greenpeace México.
A todo esto se agrega que, en México, Monsanto es una de las empresas responsables de la contaminación genética de variedades nativas (2). El control de esta transnacional en la agricultura es cada día mayor: En el año 2002 vendió 91% de las semillas transgénicas sembradas en el mundo y México no es el único caso en que "sus trangenes" han contaminado cultivos convencionales. Otros casos son:
Canadá: la canola de muchos agricultores se contaminó con sus variedades y el caso más conocido es el de Percy Schmeiser, a quien Monsanto demandó y ganó por el no pago de regalías.
Grecia: en este país se detectó la presencia de semillas de algodón transgénico Bt en paquetes de semillas de algodón convencional, lo que motivó la quema, por parte del ministerio de Medio Ambiente, de cientos de lotes de semillas y de siembras ya hechas.
"Ante este panorama, resulta insostenible que el gobierno federal mexicano insista en suspender la moratoria para siembra experimental de maíz transgénico en su centro de origen y diversidad genética. Por ello, las organizaciones campesinas, indígenas, ambientalistas y sociales nos manifestamos en contra de esta medida y exigimos que se detengan las importaciones de maíz transgénico de EUA", añadió Covantes.
Notas
1. Información disponible en : www.monsanto.com.
2. En cargamentos de maíz importado de Estados Unidos a México, Greenpeace detectó dos variedades de genes de Monsanto: Bt-MON 810 y presencia de maíz GA21. Las muestras fueron tomadas en noviembre de 2002.