El crecimiento urbano avanza sobre ecosistemas tales como el manglar.
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Barco Esperanza, Golfo de California, México —
Tras documentar la riqueza marina que rodea la isla del Carmen, en el Parque Nacional Bahía de Loreto, Baja California Sur, donde habita el 40 por ciento de las 3,452 especies reportadas para todo el Golfo de California y 89 de las cuales se encuentran bajo alguna categoría de protección, Greenpeace denunció que la riqueza natural y la belleza del paisaje de esta región se encuentran amenazados por ambiciosos desarrollos turísticos que no respetan las condiciones ambientales locales.
Al cumplir 16 días en el Golfo de California, el Acuario del Mundo, el barco Esperanza hizo una escala frente a Loreto, donde se desarrollan dos megaproyectos turísticos que están impactando a la región: Golden Beach y Loreto Bay.
El desarrollo Golden Beach es impulsado por inversionistas de Arizona a través de Fonatur y ocupará una superficie de 3,458 hectáreas, en las que se pretende construir cuatro hoteles, dos campos de golf categoría PGA, una marina, villas residenciales, un spa, área comercial y restaurantes. Desarrollar un proyecto de tales dimensiones y enfoque impactará una región terrestre prioritaria: la sierra La Giganta, que posee 102 de las especies que se encuentran bajo alguna categoría de protección (1) y un alto nivel de endemismo de cactáceas (2).
En la manifestación de impacto ambiental del proyecto (3) se anuncia un disparate biológico: que los manglares serán trasladados a las áreas verdes. Asimismo, se omite mencionar el incremento de la actividad náutica, lo cual afectará al Parque Nacional Bahía de Loreto. Por otro lado, en el “estudio” hidrológico se lee: “el volumen de extracción anual se calcula en un millón de metros cúbicos aproximadamente y aunque la recarga no ha sido cuantificada, se estima sea igual a la explotación, condición que define a este acuífero en equilibrio. Debido a su cercanía con el mar, es recomendable administrar la explotación de los acuíferos, por la posible intrusión de aguas marinas y su posterior salinización”.
La zona cuenta con otro desarrollo en puerta, Loreto Bay. De inversión canadiense, planea contar con 1,600 cuartos de hotel, 6,374 viviendas, 4,571 villas residenciales, un campo de golf, una marina, un spa, un centro de pesca deportiva, restaurantes e instalaciones comerciales, recreativas y culturales.
Ambos desarrollos podrían acabar con el agua dulce de la zona ya que, según un estudio realizado por la Universidad de Harvard (4), el único acuífero que abastece a Loreto podría
salinizarse en tres años debido a la sobreexplotación. En un 60 por ciento del territorio de Baja California Sur no hay posibilidad de obtener agua dulce del subsuelo, mientras que en el resto del territorio los acuíferos están en peligro de agotarse. A lo anterior se suman daños potenciales sobre el ambiente marino.
La degradación del paisaje ecológico, visual y recreacional puede traer profundas consecuencias sobre el futuro de los sectores de turismo y bienes raíces, así como sobre la calidad de vida de los habitantes de Loreto (4).
En Baja California Sur, la quinta parte de los acuíferos subterráneos importantes está sobreexplotada. Los hoteles tienen un consumo de 1,000 litros por persona al día, mientras que la población consume 200 litros al día.
El crecimiento de los desarrollos turísticos en el Golfo de California está siendo tan descontrolado que la oferta de alojamiento crece 36 por ciento más rápidamente que la demanda. Asimismo, los permisos de construcción se otorgan sin evaluar seriamente los impactos: contaminación, agotamiento del agua disponible, asentamientos irregulares y destrucción de importantes ecosistemas.
Es necesario que la industria turística, como las demás, se desarrolle de una manera ambientalmente viable, pero esto no es viable en proyectos como los mencionados ni con Puerto Los Cabos, en Baja California Sur, o Puerto Peñasco, en Sonora. Menos aún con el proyecto “Mar de Cortés” (Escalera Náutica) que generará desechos, derrames, dragados y otras alteraciones físicas a esteros y bahías, así como contaminación por la construcción y operación de marinas, hoteles y desarrollo urbano, lo cual dañará la productividad pesquera y la riqueza marina y paisajística, principales atractivos y base económica de la región.
“Como alternativas a estos megaproyectos existen otras actividades económicamente viables y acordes con la región, como la observación de ballenas, delfines, lobos marinos, tortugas, reptiles, aves, y el kayakismo. Son actividades que pueden fortalecer la organización de las comunidades, generar fuentes de empleo, conservar los recursos naturales y mejorar los servicios”, señaló Alejandro Olivera, director de la campaña de océanos de Greenpeace.
Para más información, comunicarse con Cecilia Navarro a los teléfonos 5530 2165 ext 220 o 04455 5172 9869 o con Gerardo Moncada al 04455 30-5 5054 o visitar www.greenpeace.org.
Notas al editor
1.De acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2001.
2.Región Terrestre Prioritaria 4. Arriaga, L., M. Espinoza, C. Aguilar, E. Martínez, L. Gómez y E. Loa (coord.). 2000. Regiones terrestres prioritarias de México. Escala de trabajo 1:1 000 000. Conabio.
3.Manifestación de impacto ambiental modalidad regional, para el proyecto turístico Golden Beach, puerto escondido, en Loreto, Baja California Sur. Disponible en www.semarnat.gob.mx
4.Carl Steinitz, Robert Faris, Juan Vargas-Moreno, Guoping Huang, Shiau-Yun Lu, Oscar Arizpe, Manuel Angeles, et. al. Futuros Alternativos para la Región de Loreto. Harvard University Cambridge, 2005.