Greenpeace: “Es imprescindible frenar las centrales a carbón que impulsa el gobierno”

Noticia - 20 julio, 2010
Buenos Aires, Argentina — Para Greenpeace la extensión del Sistema Interconectado Nacional hacia la Patagonia debe impulsar una matriz energética más limpia. Sin embargo, las expectativas generadas por el hallazgo de carbón en la localidad de Laprida, Provincia de Buenos Aires, manifiestan la decisión del Gobierno Nacional de avanzar en la quema de carbón para la generación eléctrica.

Greenpeace considera que el plan energético del gobierno, basado en el carbón, debe ser modificado radicalmente.

Greenpeace manifestó una vez más que la extensión del sistema interconectado nacional hacia el extremo sur del país debe representar una oportunidad para ingresar masivamente energía eléctrica renovable y limpia, como es el caso de la energía eólica. “Extender el interconectado para impulsar el carbón es un error estratégico, es poner los recursos económicos en desarrollar un modelo energético totalmente insustentable” señaló Juan Carlos Villalonga, director de Campañas de la organización.

Los ambientalistas han venido advirtiendo sobre los planes del Gobierno Nacional de comenzar con la generación eléctrica a gran escala en base a carbón. “El primer paso es la Central Térmica de Río Turbio, pero continúa hasta alcanzar en el 2025 una potencia de unos 3.000 a 5.000 MW;  algo así como 17 plantas como la de Río Turbio”, explicó Villalonga. “Argentina no tiene necesidad de comprometerse con ese combustible sucio y destructor del clima, ya que poseemos recursos energéticos limpios, abundantes y aún sin explotar”.

El carbón es el combustible fósil que más contribuye al calentamiento global y que genera mayores problemas de contaminación en su etapa de combustión. A pesar de ser una fuente de energía muy usada en el mundo, es la principal causa de las emisiones que están deteriorando el clima. “Si queremos mantener el cambio climático dentro de un rango de temperaturas globales que evite una catástrofe, debemos abandonar el carbón de manera urgente”, indicaron desde la organización ambientalista.

El pasado mes de junio la empresa Pan American Energy anunció que había hallado un manto carbonífero en la localidad bonaerense de Laprida. Tanto las primeras reacciones de las autoridades locales como provinciales han sido de gran expectativa ya que desde el gobierno nacional se están impulsando proyectos de centrales térmicas a carbón. “El plan energético del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, contempla la construcción de una primera planta en Río Turbio de 240MW y una próxima de 800 MW”, explicó Villalonga.

Luego de este anuncio del hallazgo de carbón mineral en la localidad bonaerense, Greenpeace enfatizó la necesidad de abandonar todo plan energético basado en la quema de carbón mineral. “Ese plan comienza con la Central de Río Turbio y continúa con una planta mucho mayor dentro de tres años. El plan energético del gobierno debe ser modificado radicalmente”, señalaron desde la organización ambientalista.

En materia de energías limpias y renovables, Greenpeace reiteró su insistencia en la necesidad de dar un fuerte impulso a la energía eólica y recomendó impulsar un primer paso que signifique completar 500 MW de potencia para fines de 2011. “Ese primer paso nos pondrá en la senda para alcanzar el objetivo del 8% de electricidad de origen renovable en el 2016 que se debe cumplir por ley y comenzar a aprovechar la energía eólica a gran escala” explicó Villalonga. Greenpeace demanda un desarrollo eólico de 500 MW para el próximo año, alcanzar 3.000 MW en el 2015 y 8.000 MW en el 2020.

El programa de impulso de las energías renovables del Gobierno (GENREN) que tiene por objetivo el cumplimiento de la meta nacional del 8% renovable para el 2016, aún no se ha puesto en marcha. Sin embargo, los subsidios que ya recibe la industria del carbón son muy importantes, tanto que YCRT (Yacimientos Carboníferos Río Turbio) ocupa el cuarto lugar entre las empresas del sector energético luego de CAMMESA (administradora del sistema eléctrico nacional), Enarsa y Nucleoeléctrica SA. En este caso no se tienen en cuenta los fondos previstos para la construcción de la planta de Río Turbio.

“Mientras el dinero del Estado se sigue dirigiendo hacia los recursos energéticos fósiles y nucleares, no existe nada relevante en materia de renovables”, agregó el vocero de Greenpeace. “Con la energía eólica se realizan frecuentes anuncios que atraen la atención de los medios, pero lo cierto es que los subsidios económicos se siguen destinando a las energías sucias”, concluyó.