Brasil prohíbe la importación de maíz transgénico procedente de Argentina

Noticia - 3 junio, 2000
Brasil prohíbe la importación de maíz transgénico procedente de Argentina

La justicia impidió temporariamente la descarga de dos buques cargados con maíz argentino en el puerto de San Francisco, en el Estado de Santa Catarina.

Buenos Aires, 3 de junio de 2000.- Ante una versión de prensa aparecida hoy, refiriéndose a una presentación judicial de Greenpeace contra dos buques con grano de maíz de procedencia argentina, la organización ambientalista internacional aclara:

1) Desde 1995 la Ley de Bioseguridad del Brasil establece que para la entrada de organismos vivos genéticamente modificados (OGMs) en territorio brasilero se debe contar con la autorización de los ministerios de Salud, Medio Ambiente y Agricultura, al tiempo que existe también la Instrucción Normativa nro. 17 de la CTN Bio (Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad, de ese país) que obliga al importador a realizar una evaluación de riesgo sobre los OGMs que se pretenda importar.

En este caso particular, los importadores no respetaron esas reglamentaciones.

Las empresas avícolas brasileras Perdigao y Pena Branca, que utilizan maíz para alimentación de pollos, no realizaron ninguno de los procedimietos establecidos por la ley, por lo tanto hasta que no se determine el origen no-transgénico de la carga del grano argentino las autoridades brasileras no permitirán la descarga en puerto.

Afortunadamente la Argentina no ha sembrado grandes extensiones de maíz transgénico, por lo que está en condiciones de exportar el cereal con certificado no transgénico a mejor precio de mercado.

2) Con respecto a la afirmación del artículo publicado hoy en el diario Clarín, Pág. 40, sección Economía (“Pese a la falta de fundamentos científicos, Greenpeace rechaza todo lo que tenga que ver con semillas genéticamente modificadas”), la organización responde:

No sólo Greenpeace pone reparos respecto de los riesgos potenciales de las semillas genéticamente modificadas, existe el Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad adoptado en enero pasado en Montreal por más de 130 estados (incluyendo la Argentina), que reconoce los riesgos para el medio ambiente y la salud humana de los organismos vivos genéticamente modificados en diversas aplicaciones, entre ellas, la alimentación animal tal el caso del maíz que se exportó al Brasil.

Con respecto al caso particular del maíz transgénico “Bt”, es importante destacar que existen numerosos cuestionamientos de índole científica. En la Argentina está oficialmente detenida la aprobación de una variedad de maíz Bt debido a que la toxina que expresa la planta para matar a la plaga no llega a neutralizarse por completo en el estómago. A esto se suma el problema de la generación de resistencias a desarrollar por parte de la plaga que se busca controlar (un lepídóptero llamado barrenador del tallo), se sabe que en poco tiempo más ésta desarrollará la resistencia a la tóxina Bt y entonces habrá que utilizar nuevos plaguicidas.

El uso masivo de la toxina Bt presente en cultivos de maíz y algodón puede desencadenar interacciones potencialmente negativas que afecten procesos ecológicos y a organismos benéficos.

Se reproducen algunos párrafos de la acción cautelar del juez federal Sergio Fernando Moro. "3. Como es notorio, la introducción de organismos genéticamente modificados en el medio ambiente y la alimentación humana es cuestionada en el mundo entero, incluso en países donde tales organismos ya son cultivados". "4. Por otro lado, todavía no existe en territorio brasilero reglamentación adecuada con respecto a tal práctica, faltando también estudios concluyentes sobre los efectos de tales organismos en el medio ambiente y la alimentación humana". "9. En este caso, existe la dificultad de no tener certeza acerca de la naturaleza exacta del producto importado". (*) Disponibles los textos completos de la acción cautelar y del mandato de intimación dictaminados por la Justicia Federal de la República Federativa del Brasil.