Cumbre de las Américas: George W. Bush impondrá su agenda en América Latina

Noticia - 8 enero, 2004
Aunque los objetivos de la Cumbre Extraordinaria de las Américas son propiciar el “crecimiento con equidad”, el “desarrollo social” y la “gobernabilidad democrática” de nuestro continente, la realidad es que en la reunión que se llevará a cabo en Monterrey, México, lo que se discutirá son los temas prioritarios de la agenda del presidente estadounidense George Bush, los mismos que socavan la multilateralidad del sistema de protección y son un claro ataque a los acuerdos internacionales, denunciaron las organizaciones Greenpeace y Amnistía Internacional.

Energía Eólica: Planta offshore de Molinos.

El objetivo formal de esta reunión es establecer lineamientos para cumplir lo acordado en la pasada Cumbre de las Américas (Québec, 2001); sin embargo, el cambio climático y el respeto a los derechos humanos, dos de los temas que en esa reunión se consideraron prioritarios para lograr la equidad, el desarrollo y la gobernabilidad, han sido dejados de lado en este encuentro.

 La reunión discutirá cuestiones como “terrorismo” y “libre comercio”, que claramente representan el interés de Bush y su lobby de empresas, denunciaron las organizaciones. Con respecto al tema del terrorismo, lo que Estados Unidos busca es un aval a sus actuaciones unilaterales frente a lo que considera amenazas, transfiriendo con ello los costos políticos y financieros de su esquema de seguridad nacional a toda la región. Si hay un tema de seguridad hemisférica de primera importancia para todo el continente éste es el cambio climático, problema totalmente ignorado por Bush.

 

“Los propósitos de crecimiento con equidad, desarrollo social y gobernabilidad democrática no se lograrán si no se consideran estos temas con mayor prioridad. La falta de desarrollo social y la pobreza son expresiones contundentes de las violaciones a los derechos humanos en toda América”, afirmó Carlos Gómez, director de Amnistía Internacional en México

 

“El gobierno de Bush ha presionado fuertemente para sacar de la agenda de la Cumbre de las Américas temas como el cambio climático global, impulsado en las reuniones anteriores por países como México. Si América Latina es altamente vulnerable a este fenómeno y año con año los países de la región sufren numerosas pérdidas de vidas humanas e infraestructura, esto quiere decir que estamos ante un problema que concierne a todo el continente. Eliminar la amenaza que este problema ambiental representa es indispensable para lograr realmente equidad y bienestar social”, afirmó Alejandro Calvillo, director ejecutivo de Greenpeace México.

 

Estos son algunos de los comentarios que las organizaciones hicieron respecto a la forma cómo esta Cumbre ha sido secuestrada por George Bush:

 

* Amnistía Internacional

Gran parte de los gobiernos han identificado el “terrorismo” internacional y las armas de destrucción masiva como amenazas serias que hay que tratar de resolver. Estos problemas sólo pueden ser abordados de modo efectivo bajo la autoridad del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y de conformidad con el derecho internacional. La lucha contra dichas amenazas no debe realizarse a expensas de la paz y la justicia ni tampoco de manera unilateral.

 

La proliferación de armas ha llegado a un momento crítico y es tiempo para que los países americanos, preocupados por la seguridad de su ciudadanía, establezcan un Tratado sobre el comercio de armas, en el cual los gobiernos desarrollen y refuercen el control regional de las armas; controlen rigurosamente a los exportadores, intermediarios y traficantes de armas en el ámbito nacional; se tomen más medidas para impedir que los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley abusen de sus armas y para proteger a la población de la violencia armada.

 

Los problemas que agobian a la región no pueden esperar. Es imprescindible que temas tales como el desarrollo, crecimiento y gobernabilidad dejen de ser retórica para convertirse en acciones concretas.

 

* Greenpeace

El cambio climático es el problema más apremiante en el ámbito mundial. Greenpeace considera que esta reunión extraordinaria será un fracaso si no incorpora este tema y establece lineamientos específicos para enfrentarlo.

 

Si bien el gobierno de Bush se ha pronunciado a favor de los mandatos de la Cumbre de Québec, que incluyen el cambio climático como un problema que se debe atender debido a la vulnerabilidad de América Latina, en los hechos ese país se ha negado siempre a acatar su responsabilidad para resolverlo: no ha firmado el Protocolo de Kyoto; se rehusó a que el tema se abordara en la pasada Cumbre de Seguridad Hemisférica (auspiciada por la Organización de Estados Americanos, al igual que la que se llevará a cabo en Monterrey) y ahora pretende dejarlo de lado en este encuentro.

 

Cabe aclarar que Estados Unidos emite 25 por ciento de los gases causantes del cambio climático global con una población de menos del 5 por ciento del total mundial. En la agenda de este país, el tema central es la seguridad. Para los países de América Latina, la seguridad significa evitar y mitigar en lo posible las pérdidas de infraestructura, ecosistemas y hasta vidas humanas que provoca el cambio climático global, debido al aumento y la intensidad de fenómenos como huracanes, sequías y el incremento del nivel del mar en países insulares.

“Es compromiso de los gobiernos de la región abordar este tema. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, puede atribuirse la muerte de 160 mil personas cada año en regiones vulnerables a cuadros de desnutrición, diarrea y paludismo relacionados a fenómenos provocados o acentuados por cambio climático”, afirmó Arturo Moreno, coordinador de la campaña de cambio climático y energía de Greenpeace México.