Dramatico llamado de Greenpeace: “Hay millones de personas en riesgo. La acción contra el cambio climático debe comenzar ya mismo"

Noticia - 6 diciembre, 2004
En coincidencia con la apertura en Buenos Aires de la X reunión de las partes de la Convención de Cambió Climático, Greenpeace reclamó a los gobiernos del mundo la adopción de medidas urgentes para frenar el cambio climático con la instalación de un arca gigante en el Obelisco.

Arca en el Obelisco

Cientos de "refugiados climáticos" ingresaron hoy en una inmensa arca ubicada en el obelisco de la Ciudad de Buenos Aires, en reclamo de medidas urgentes para detener el cambio climático.

El gigantesco símbolo usado por Greenpeace es un llamado de alerta a los delegados de gobiernos de todo el mundo que hoy comienzan a sesionar en Buenos Aires en la Cumbre de Cambio Climático.

"Las negociaciones gubernamentales deben tener en cuenta a los millones de personas que lo perderán todo producto de los desastres que el calentamiento global irá produciendo en los próximos años", dijo Juan Carlos Villalonga, director de Campañas de Greenpeace Argentina, durante la protesta.

La reunión de Buenos Aires, la X Conferencia de las Partes de la Convención de Cambio Climático (COP10), es la primera luego de la reciente ratificación del Protocolo de Kyoto por parte de Rusia.

La ratificación rusa aseguró la entrada en vigencia de ese instrumento que establece los primeros límites a las emisiones de gases que afectan el clima. El Protocolo de Kyoto entrará en vigor en febrero del año próximo luego de más de 7 años atraso.

Durante la demostración, que se llevó a cabo a las 08.00 de la mañana en el Obelisco, mujeres y hombres de todas las edades, caracterizados como refugiados ambientales, intentaron subirse al arca, como una forma de simbolizar el destino de catástrofe que pesa sobre la Humanidad de no adoptarse medidas inmediatas para revertir el cambio climático, bajo el lema "Millones en Riesgo".

"El Cambio Climático ya está aquí y está afectando con mayor severidad a las naciones más pobres, donde la gente es más vulnerable", agregó Villalonga.

"Si no comenzamos a realizar un esfuerzo para reducir las emisiones rápidamente, los impactos serán muchos peores en las próximas décadas, no habrá un Arca lo suficientemente grande para los refugiados climáticos que se producirán", manifestó.

"La prioridad es mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2 grados centígrados respecto de los niveles pre-industriales y esto significa realizar un recorte en las emisiones muy rápido y de gran escala desde ahora hasta mitad de este siglo", agregó el dirigente ambientalista.

Desde el mismo centro de la ciudad de Buenos Aires, la ciudad donde todas las miradas del mundo confluyen en relación al futuro del clima, Greenpeace urgió a todos los participantes de la COP10 a tomar sus responsabilidades seriamente y comenzar un camino que conduzca a realizar las reducciones de emisiones necesarias para proteger el clima y a millones de personas de todo el mundo.

"Para que este esfuerzo pueda ser exitoso debemos lograr que Estados Unidos abandone su intransigencia y su negativa a ratificar el Protocolo de Kyoto lo antes posible", puntualizó.

"Es necesario un cambio radical en materia energética, abandonado los combustible fósiles por energías renovables, todos los países deberán hacer su esfuerzo frente a este desafío, Argentina debe abandonar su inacción en esta materia y poner en marcha a las energías renovables", finalizó.