El gobierno porteño insiste con su plan de contaminación

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Noticia - 25 septiembre, 2008
Greenpeace denunció que el Gobierno de la Ciudad continúa con su plan de contaminación que atenta contra la salud de los vecinos de la Ciudad y del Conurbano Bonaerense. La organización ecologista declaró que la propuesta del Gobierno de la Ciudad en materia de gestión de residuos no cumple con las metas de reducción establecidas en la Ley 1854 y contradice su texto.

Activistas de Greenpeace denunciaron que el retiro de los contenedores diferenciados sólo favorecerá la generación de más basura y contaminación.

El Ministro de Ambiente y Espacio Público, Juan Pablo Piccardo, defendió hoy en la Legislatura el proyecto oficial, durante la última reunión del debate público abierto sobre el contrato del Servicio de Higiene Urbana. En su exposición, presentó el mismo plan que había esbozado en la presentación del pliego y agregó un circuito de recolección de residuos reciclables en el perímetro de la Ciudad que estará a cargo de las cooperativas de cartoneros. No obstante, insistió en un contrato por 10 años bajo el criterio de facturación por tonelada recolectada.

"Pretende confundir diciendo que propone el criterio de facturación mixto cuando el de área limpia solo se aplicaría a la limpieza de la ciudad; para la recolección de residuos domiciliarios se mantiene el criterio de facturación por tonelada", declaró Juan Carlos Villalonga, Director Político de Greenpeace. De este modo, el circuito a cargo de las empresas bajo el criterio de facturación establecido terminará eliminando cualquier sistema de recuperación y reciclado. Además, el pliego sigue sin establecer como se recuperarán los residuos orgánicos ni como se cumplirán los objetivos de la Ley para el 2010.

La organización ambientalista señaló que este plan perpetúa un sistema de entierro masivo de basura en rellenos del Conurbano Bonaerense. "El proyecto oficial sigue promoviendo la generación de basura y atenta abiertamente contra cualquier intento de disminución de los residuos que se envían a entierro", explicó María Eugenia Testa, coordinadora de la Unidad Política de Greenpeace.

La Ciudad de Buenos Aires produce actualmente 5 mil toneladas de basura diaria, que se entierran en rellenos sanitarios y contaminan el suelo, el agua y el aire y afectan seriamente la salud de quienes viven en sus alrededores. Los estudios realizados (1) sobre muestras de lixiviados (líquidos que se filtran de la basura y contaminan las napas subterráneas) demostraron la presencia de mercurio, plomo, cromo, zinc y PCB en cantidades que superan los límites permitidos para vertidos en cursos de agua. Estos elementos pueden provocar daños renales, malformaciones congénitas, enfermedades en la piel, cáncer, alteraciones hormonales y abortos prematuros, entre otras dolencias.

"Es muy llamativo que pese a las críticas demoledoras del proyecto por parte de los vecinos y organizaciones sociales de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires, el gobierno de la Ciudad siga insistiendo en un plan contaminante que sólo tiene como meta la perpetuación de un sistema de enterramiento de basura en rellenos y contribuye únicamente al negocio de las empresas", señaló Testa, y agregó: "Piccardo presenta dos planes paralelos que se contradicen entre sí y que sólo llevan a la muerte de la Ley Basura Cero. Por un lado crea un circuito en el que las empresas cobrarán por tonelada recolectada y enviada a rellenos durante 10 años, sin ninguna meta ni criterio de reducción; y por el otro crea por fuera del pliego un circuito de recuperación y reciclado que será arrasado en poco tiempo por el propio interés de las empresas en recolectar más para ganar más".

En relación con el criterio de facturación por tonelada recolectada propuesto por el gobierno porteño, Greenpeace señaló que fomentará la generación de residuos que tendrán como destino final los rellenos sanitarios. La organización propone, en cambio, un sistema de facturación que promueva la disminución del enterramiento, establecido por un criterio mixto basado en "área limpia" y un incentivo variable que surgirá de las toneladas de secos y orgánicos que hayan sido recuperadas.

"El criterio de facturación por tonelada es inconcebible en una política de gestión de residuos que apunte a disminuir la generación y el entierro de basura. Es imposible que los dos sistemas que plantea Piccardo puedan funcionar de manera paralela y sin conflicto con este sistema de facturación; es evidente que se busca hacer fracasar el Plan Basura Cero y que cualquier intento de recuperación y reciclado quede en el olvido", concluyó Testa.

Greenpeace, por último, exigió que los nuevos contratos con las empresas contemplen el Sistema de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos de forma completa, tal como lo expresa la Ley; que incluyan la doble contenerización total de la Ciudad para promover la separación de la basura en origen distinguiendo entre residuos secos y residuos húmedos; la ampliación de la diferenciación, a partir de 2009, de los residuos orgánicos, la puesta en marcha de una campaña de educación pública y sostenida para enseñar a los vecinos a separar y recuperar en origen y la puesta en funcionamiento de seis centros de selección para finales de este año.

La presencia del Ministro Juan Pablo Piccardo en la Legislatura dio por culminada la ronda de reuniones abiertas dentro de la Comisión de Obras y Servicios Públicos que junto a las de Ecología y Presupuesto y Hacienda tratarán el pliego. El próximo miércoles, 1º de octubre, se realizará la Audiencia Pública como instancia previa al tratamiento del proyecto por parte de la Legislatura.

Notas:

(1) Análisis de Muestras de Lixiviados del Relleno Sanitario de la CEAMSE en Villa Domínico - Centro de Investigaciones para el Medio Ambiente (CIMA) de la Universidad de La Plata, Agosto 2004.

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