Greenpeace exige desde Rosario la prohibición total de las lámparas incandescentes para el 2010

Noticia - 24 enero, 2008
Nuestros activistas denuncian la presencia de lámparas incandescentes en edificios públicos de la ciudad de Rosario.

Greenpeace denuncia desde Rosario la presencia de lámparas incandescentes en edificios públicos.

Bajo la consigna “Maldita Bombita”, lanzamos hoy nuestra campaña de Eficiencia Energética en la ciudad de Rosario, denunciando que, a pesar del plan lanzado en diciembre por el Gobierno Nacional, y de las iniciativas provinciales y municipales, algunos edificios públicos continúan iluminados por lámparas incandescentes.  

Esta mañana nuestros activistas reclamaron en la intersección de Córdoba y San Martin la prohibición total de lámparas incandescentes para el 2010 y el urgente reemplazo total de lámparas incandescentes que aún iluminan los edificios públicos de la ciudad de Rosario.  

“La eficiencia energética es la respuesta mas rápida a la demanda de energía en el actual contexto de escasez en el suministro y es el camino más eficaz para reducir las emisiones de CO2 (dióxido de carbono) a la atmósfera, y así mitigar las graves consecuencias del cambio climático.  Las lámparas de bajo consumo ofrecen la misma iluminación consumiendo un 75 por ciento menos de energía”, dijo Martin Orecchia, Coordinador del Grupo Local de Greenpeace en Rosario.  

Greenpeace exige la prohibición total de lámparas incandescentes para comienzos de 2010, y señala, además, que el Sector Público debe ser el primero que reemplace el cien por ciento de los dispositivos de iluminación por lámparas de bajo consumo, proponiendo como primer paso “que todos los edificios públicos en la Ciudad de Buenos Aires, Rosario y Córdoba realicen un completo reemplazo de lámparas por las de bajo consumo durante el primer semestre de 2008.”  

Los informes indican que Buenos Aires, Capital Federal, Santa Fe y Córdoba concentran el 69.35% del consumo de electricidad total del país, A su vez, el sector público y comercial nacional representa el 26 por ciento del total del consumo de energía eléctrica. “En los últimos años la ciudad de Rosario se ha acercado al límite de su capacidad de satisfacer la demanda. Durante los últimos veranos se registraron picos históricos, rozando los límites de la potencia disponible. Este verano la situación se repite, agravada, y cada vez será más difícil hacerle frente si no se implementan medidas inmediatas y aún más ambiciosas que las ya implementadas por el municipio”, declaró Orecchia.  

Un programa que contemple el reemplazo gradual de las lámparas incandescentes a nivel nacional, incluyendo a los sectores residencial, público y comercial, permitiría una disminución del consumo similar a la generación de energía eléctrica prevista por la Central Atómica Atucha II.  

 


“Mientras desde el estado promueve la eficiencia energética, los edificios públicos siguen iluminados con lámparas incandescentes”, declaró Orecchia, "por eso queremos pedirle a la gente que tome fotos de todas las lámparas que no sean de bajo consumo que estén en oficinas públicas y que las suban a nuestra web”.  

Argentina posee la peor matriz energética de la región; depende en más de un 80 por ciento de combustibles fósiles (petróleo y gas) y al mismo tiempo está dejando de ser un país autosuficiente en materia de hidrocarburos con una creciente dependencia de gas y fuel oil importado. En el corto plazo, va camino a convertirse en un país importador de crudo y gas, lo que arrastrará todos los costos a valores internacionales.

En Argentina, el 25 por ciento de la energía eléctrica es usada para iluminación. Para reducir este consumo la medida más rápida y efectiva es el reemplazo de lámparas incandescentes por las de bajo consumo, que duran entre 5 y 10 veces más y consumen 4 veces menos. 

Orecchia concluyó que "la necesidad de reducir el consumo energético es urgente y la forma más efectiva para lograrlo es que a partir del 1º de enero de 2010, sea una realidad la prohibición total de las lámparas incandescentes".