Greenpeace desplegó cartel gigante en desmonte de Eurnekián

Noticia - 7 noviembre, 2006
La organización ambientalista reclamó la urgente detención de los desmontes y acusó a un diputado de fuerza republicana de boicotear la sanción de la ley que declara la emergencia forestal

Activistas de Greenpeace despliegan un cartel de 60 x 25 metros en la finca de Don Panos, propiedad del empresario Eduardo Eurnekian

Greenpeace reclamó hoy la urgente sanción de la Ley que establece la inmediata detención de todos los desmontes de los últimos bosques nativos argentinos y desplegó un enorme cartel sobre un campo desmontado, propiedad del empresario Eduardo Eurnekián.
De este modo, la organización ambientalista reclamó una vez más al Congreso Nacional la urgente sanción del proyecto de ley de Emergencia Forestal que cuenta con dictamen de la Comisión de Recursos Naturales de Naturales y Ambiente Humano de la Cámara de Diputados, presidida por Miguel Bonasso.

Greenpeace denunció que existen fuertes presiones para que el proyecto de Ley, actualmente en la Comisión de Población y Desarrollo Humano no sea aprobado: “El diputado Roberto Ignacio Lix Klett, de Fuerza Republicana de Tucumán, y presidente de la Comisión de Población, se niega a tratar al proyecto, lo que hace peligrar que la ley sea tratada este año, y por ende pierda estado parlamentario”, señaló Juan Carlos Villalonga, director Político de Greenpeace Argentina.
El proyecto de ley decreta la emergencia forestal en todo el territorio nacional y establece una moratoria a los desmontes. Además, cada provincia debe desarrollar un ordenamiento territorial en las zonas de bosques nativos para que el territorio sea utilizado de manera racional, compatibilizando las necesidades sociales, económicas y ambientales e impulsa un régimen que establezca los presupuestos mínimos para la protección de los bosques nativos.
Esta mañana, veinticinco activistas de la organización ingresaron a la Estancia Don Panos,  propiedad del empresario aeroportuario y desplegaron un cartel gigante (de 60 metros por 25 metros) con la leyenda: “Eurnekián: Matar al bosque no es negocio” sobre la zona desmontada.
“La imagen aérea es elocuente. Se ve claramente cómo los desmontes irracionales producen la pérdida de biodiversidad y la fragmentación de los bosques nativos”, señaló Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace Argentina. (1)
El empresario había sido denunciado por la organización ecologista en un reciente informe titulado “Desmontes S.A.” (2), en el que sindicó al empresario como responsable de desmontes ilegales por 4.000 hectáreas. En el informe, además, se señaló a otros cuatro empresarios y empresas vinculados a desmontes legales e ilegales que han significado la pérdida de más de treinta mil hectáreas de bosques nativos, como Franco Macri, Victorio Gualtieri y las sociedades Liag Argentina y Madera Dura del Norte.
“Para que estas imágenes no se repitan es preciso establecer una moratoria a los desmontes para realizar un plan de Ordenamiento Territorial que permita regular el uso del suelo y las actividades productivas y que otorgue a las provincias los criterios fundamentales para decidir el uso del bosque nativo atendiendo tanto sus necesidades productivas como su conservación”, señaló  Villalonga, director político de Greenpeace Argentina.

NOTAS AL EDITOR

(1) El informe completo se encuentra disponible en internet en: http://www.greenpeace.org/argentina/bosques/desmontes-s-a

(2) En la Argentina, por año, se desmontan 250 mil hectáreas de monte nativo, principalmente en el Chaco Seco, donde el 70% del bosque fue eliminado por la expansión agrícola. El Chaco Húmedo y la selva pedemontana de las Yungas forman parte también de la lista de áreas amenazadas. La Selva Misionera alberga la más alta biodiversidad del país, pero sólo queda un 7% de la superficie original, y la mayor parte se encuentra en nuestro país, ya que en Paraguay y Brasil ha sido prácticamente destruida. A la destrucción del bosque para conversión en tierra de cultivo se le suma el reemplazo de selvas por forestaciones implantadas, para uso industrial.

(3) El ordenamiento ambiental que propone Greenpeace es un instrumento de política ambiental nacional cuyo objetivo es regular el uso del suelo y las actividades productivas, con el fin de lograr la protección del medio ambiente a partir del uso sustentable de los bosques nativos, tras una evaluación de las unidades presentes en cada provincia.
El informe completo se encuentra disponible en internet:
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