Greenpeace detuvo el circuito de la contaminación cancerígena.

Noticia - 1 noviembre, 2001
Greenpeace continúa con su campaña contra las Fábricas de Cáncer: Un grupo de voluntarios interceptó un cargamento que transportaba residuos hospitalarios que tenían como destino a un incinerador.

Fábricas de Cáncer por Buenos Aires: Greenpeace exige que se prohíban los incineradores de residuos

Rodeando un camión que transporta basura hospitalaria para incinerar, Greenpeace señaló el origen de las fábricas de cáncer: este camión transporta residuos patogénicos de los hospitales de la ciudad de Buenos Aires, que constituyen la materia prima para el incinerador de la empresa Tri Eco S.A. en Dock Sud. Así, Greenpeace renovó su reclamo para poner fin a la incineración de los residuos patogénicos de la ciudad.

Con 20 voluntarios de Greenpeace, la organización ecologista detuvo en plena ciudad un camión que transportaba residuos patogénicos hacia la planta de incineración que la empresa Tri Eco S.A. tiene en Dock Sud. Sosteniendo un cartel con la leyenda: “Basta de fabricar cáncer”, los miembros de Greenpeace manifestaron su oposición al uso de esta tecnología para el tratamiento de los residuos hospitalarios.

 
“Este es apenas uno de los camiones que diariamente recorren la ciudad llevando basura que luego incineran en el conurbano”,dijo Verónica Odriozola de Greenpeace Argentina. “Lo que este camión transporta es la materia prima para las fábricas de cáncer”, agregó.

Greenpeace recordó que “la incineración ha sido reconocida internacionalmente como una fuente de sustancias cancerígenas al ambiente”. Según el Convenio de Estocolmo (1), recientemente firmado por un centenar de países, incluida la Argentina, los incineradores de residuos médicos emiten dioxinas al ambiente. La más tóxica de ellas fue clasificada por la organización Mundial de la Salud como cancerígeno humano seguro. Además, las dioxinas son compuestos sumamente tóxicos asociados a otros problemas en la salud humana como las malformaciones congénitas, los problemas reproductivos y las alteraciones del desarrollo.


 
“La incineración de residuos patogénicos debe terminar, y adoptarse los caminos alternativos que involucran una mejor separación de los residuos dentro del hospital y tecnologías de tratamiento menos peligrosas” (2), concluyó Odriozola.

El 82% de los residuos de los hospitales municipales incinera sus residuos y el 50% lo hace con la empresa Tri Eco S.A (3). Esta empresa ha sido denunciada por Greenpeace en varias oportunidades por sus emisiones contaminantes y por las precarias condiciones de operación y consecuente contaminación especialmente durante la noche (4).

Existe un proyecto de ley en la Legislatura porteña para prohibir la incineración presentado por los Diputados Beatriz Baltroc, Juliana Marino y Miguel Doy que prohíbe la incineración de residuos patogénicos en Buenos Aires y prohíbe al Gobierno de la Ciudad la contratación de esta tecnología para el tratamiento de los residuos patogénicos de los hospitales municipales (5). 

1) Rodeando un camión que transporta basura hospitalaria para incinerar, Greenpeace señaló el origen de las fábricas de cáncer: este camión transporta residuos patogénicos de los hospitales de la ciudad de Buenos Aires, que constituyen la materia prima para el incinerador de la empresa Tri Eco S.A. en Dock Sud. Así, Greenpeace renovó su reclamo para poner fin a la incineración de los residuos patogénicos de la ciudad. Con 20 voluntarios de Greenpeace, la organización ecologista detuvo en plena ciudad un camión que transportaba residuos patogénicos hacia la planta de incineración que la empresa Tri Eco S.A. tiene en Dock Sud. Sosteniendo un cartel con la leyenda: "Basta de fabricar cáncer", los miembros de Greenpeace manifestaron su oposición al uso de esta tecnología para el tratamiento de los residuos hospitalarios. "Este es apenas uno de los camiones que diariamente recorren la ciudad llevando basura que luego incineran en el conurbano",dijo Verónica Odriozola de Greenpeace Argentina. "Lo que este camión transporta es la materia prima para las fábricas de cáncer", agregó. Greenpeace recordó que "la incineración ha sido reconocida internacionalmente como una fuente de sustancias cancerígenas al ambiente". Según el Convenio de Estocolmo (1), recientemente firmado por un centenar de países, incluida la Argentina, los incineradores de residuos médicos emiten dioxinas al ambiente. La más tóxica de ellas fue clasificada por la organización Mundial de la Salud como cancerígeno humano seguro. Además, las dioxinas son compuestos sumamente tóxicos asociados a otros problemas en la salud humana como las malformaciones congénitas, los problemas reproductivos y las alteraciones del desarrollo. "La incineración de residuos patogénicos debe terminar, y adoptarse los caminos alternativos que involucran una mejor separación de los residuos dentro del hospital y tecnologías de tratamiento menos peligrosas" (2), concluyó Odriozola. El 82% de los residuos de los hospitales municipales incinera sus residuos y el 50% lo hace con la empresa Tri Eco S.A (3). Esta empresa ha sido denunciada por Greenpeace en varias oportunidades por sus emisiones contaminantes y por las precarias condiciones de operación y consecuente contaminación especialmente durante la noche (4). Existe un proyecto de ley en la Legislatura porteña para prohibir la incineración presentado por los Diputados Beatriz Baltroc, Juliana Marino y Miguel Doy que prohíbe la incineración de residuos patogénicos en Buenos Aires y prohíbe al Gobierno de la Ciudad la contratación de esta tecnología para el tratamiento de los residuos patogénicos de los hospitales municipales (5). Según el Anexo C, Parte II del Convenio de Estocolmo: "Las siguientes categorías de fuentes industriales tienen un potencial de formación y liberación relativamente elevadas de estos productos químicos al medio ambiente: Incineradoras de desechos, incluidas las coincineradoras de desechos municipales peligrosos o médicos o de fango cloacal". (2) Greenpeace impulsa políticas que prioricen: .-el reemplazo de materiales peligrosos entre los insumos del hospital; .-una estricta segregación de los residuos dentro del hospital que permita que aquellos real o potencialmente infecciosos permanezcan separados de los demás y así reducir el volumen de residuos que requieren tratamiento; .-el tratamiento de los residuos segregados a través de tecnologías de esterilización o desinfección, distintas de la incineración, orientadas a solucionar el problema de eliminación de los microorganismos patógenos. (3) Ver informe "La Incineración enferma Buenos Aires - La necesidad de prohibir la incineración de residuos patogénicos en la ciudad de Buenos Aires" (4) Ver fotografías de Tri Eco, contaminando durante la noche. (5) Este proyecto lleva el número 3511D2001 y está en tratamiento en la Comisión de Salud.

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