Greenpeace logró dos nuevas victorias en la lucha contra el Cambio Climático y la Energía Nuclear.

Noticia - 29 septiembre, 2008
Greenpeace celebró el voto del Parlamento Europeo a favor de la reducción de emisiones de automóviles y la interrupción de los planes nucleares del gobierno de Turquía.

Activistas de Greenpeace protestan en Turquía contra la energía nuclear.

En una muestra de responsabilidad largamente esperada, la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo votó el jueves pasado a favor de un conjunto de medidas para reducir las emisiones de carbono de los automóviles.

Bajo el nuevo acuerdo, el promedio de emisiones de una flota de autos nuevos, que es actualmente cercano a 158 gramos:

•    Deberá reducirse a 130 gramos por km. para 2012, y a 95 gramos por km. para 2020

•    Por cada gramo que supere el promedio, el fabricante deberá pagar un impuesto de 95 euros por automóvil

Todavía resta que la propuesta se apruebe en el Parlamento Europeo y el Consejo de Ministros, pero el futuro es favorable. El fallo se presenta como un duro golpe al lobby de la industria del automóvil, que ha defendido descaradamente su derecho a manejar el cambio climático poniendo sus beneficios por delante de los del clima.

El mismo día, Greenpeace logró otra victoria en Turquía, sólo dos días después de la detención de 37 activistas de la organización y del Grupo de Acción Mundial en una protesta contra la energía nuclear.

Durante meses, el Ministerio de Energía de Turquía ha tenido la intención de seleccionar un proveedor para su primera planta de energía nuclear, que sería la primera de una serie que el Gobierno quiere construir. Afortunadamente, estos planes quedaron en el camino debido a que las empresas de energía no están interesadas en el riesgo que implica una nueva planta de energía nuclear.

El gobierno turco recibió la negativa de 5 empresas a invertir en una planta nuclear debido al aumento de los costos y el tiempo de construcción. Sólo la empresa rusa Atomstroyexport se mostró dispuesta a hacerlo, pero las leyes turcas afirman que sin la competencia de la oferta el gobierno es incapaz de avanzar y emitir la licitación para una nueva planta nuclear.