Greenpeace reclamó al Reino Unido, Japón y Francia mantener al "Pacific Swan" fuera del Mar Argentino.

Barco con Residuos Nucleares.

Noticia - 26 diciembre, 2000

Greenpeace reclamó hoy a las Embajadas de Japón, el Reino Unido y Francia a actuar respetando la voluntad expresada por los gobiernos de la región manteniendo fuera de las aguas jurisdiccionales al navío "Pacific Swan" que transporta 80 toneladas de residuos altamente radiactivos.

Los gobiernos de Brasil, Uruguay, Argentina y Chile realizaron una declaración la semana pasada en la que expresan preocupación por el uso de la ruta del Cabo de Hornos para el transporte de basura nuclear por parte del navío de bandera inglesa "Pacific Swan". En una carta enviada a las embajadas en Buenos Aires de los tres países involucrados en la industria del plutonio y el transporte de estas sustancias por el Atlántico Sur, la organización ambientalista los acusó de tener una actitud de "absoluta desconsideración para con las preocupaciones de la región".

"La preocupación que se ha expresado a nivel regional merece por parte del Reino Unido, Francia y Japón de un mínimo de respeto" señaló Juan Carlos Villalonga, coordinador de la campaña de energía de Greenpeace Argentina. "haber elegido la ruta del Cabo de Hornos es una actitud de desconsideración con el agravante que ahora están dando a entender que se ingresará en la Zona Económica Exclusiva de Argentina como ya lo hiciera el "Pacific Pintail" en 1995, lo que es un verdadero acto de prepotencia".

Greenpeace denunció la intención del "Pacific Swan", que transporta 192 cilindros de residuos altamente radiactivos producto de la obtención de plutonio en Francia e Inglaterra, de querer utilizar la ruta del Cabo de Hornos sin haber realizado consultas previas a los gobierno de la región, sin presentar planes de emergencias ni ningún tipo de régimen de responsabilidades frente a cualquier siniestro que pudiera ocurrir.

A pesar de las declaraciones de las empresas involucradas acerca de la seguridad del transporte, un informe publicado por Greenpeace señala que en 1998 se reveló que los cascos para transporte nuclear usados en Gran Bretaña y en Francia y en otros lugares de Europa y Japón, habían sido utilizados con un nivel de contaminación radiactiva superficial que excedía los límites reglamentarios. En el mismo informe se señala que la British Nuclear Fuels (BNFL) mintió sobre los datos de control de calidad relativos al combustible MOX que fue enviado a Japón en 1999. En el curso de este escándalo, quedó claro que la industria británica no solamente no cumplió con los lineamientos del control de calidad sino que mintió a sus clientes y al público en general en este escándalo. Bajo una intensa presión e indignación pública, el combustible no ha sido aún utilizado en Japón (2)

En su reclamo a los representantes de los gobiernos Greenpeace señaló que "no debe repetirse la travesía realizada por el "Pacific Pintail" en 1995, lo que generó una fuerte reacción en nuestros países y en particular una dura actitud de parte del gobierno chileno que obligó al navío a retirase hacia el límite de la ZEE de Chile". En esa oportunidad el "Pacific Pintail" llegó a estar a 50 millas de Isla de los Estados y a sólo 18 millas del Cabo de Hornos.(3)