“Hombre-ranas", adaptándose al cambio climático global, se unen a maratón “Por las energías limpias"

Noticia - 12 diciembre, 2004
Para la Argentina el cambio climático significa más inundaciones, denunció Greenpeace en la Cumbre del Clima que sesiona en Buenos Aires, en momentos en que se registra una gran inundación en las provincias de Chaco y Santa Fe.

Un grupo de 10 "hombres ranas", en pleno proceso de adaptación al cambio climático, se unió a la Maratón que arrancó hoy desde el Centro de Convenciones de la Rural donde se realiza la COP10. Los activistas desplegaron un cartel de Greenpeace que decía "Cambio Climático: más inundaciones" en obvia referencia a los datos que indican que el calentamiento global está generando mayores precipitaciones en toda la zona centro de la Argentina.

La partida del maratón "por las energías limpias" se realizó a pocos metros de donde está ubicada el "Arca-oficina" que montó Greenpeace frente a la COP10 y es alimentada con paneles solares. "Este maratón debiera simbolizar un movimiento masivo hacia las energías limpias, la única solución al cambio climático, de otro modo deberemos acostumbrarnos a vivir en condiciones cada vez más adversas", dijo Juan Carlos Villalonga, director de Campañas de Greenpeace.

En el día de ayer, Greenpeace presentó un nuevo informe elaborado por la New Economics Foundation (NEF) en el que se muestra que los países ricos, los principales responsables de este problema, no se hacen cargo de los costos crecientes de los impactos climáticos en el resto del mundo. Entre tanto, en sus propios países, realizan enormes inversiones vinculadas con la adaptación a las nuevas condiciones del clima debido al aumento de temperatura.

Un ejemplo elocuente que muestra esta divergencia es que en el año 2003, la ola de calor en el verano europeo, resultó en Francia en una asignación de fondos adicionales de 748 millones de dólares para adaptar los servicios de emergencia hospitalarios, casi el doble de los que ha sido comprometido por los países ricos para la adaptación para el resto del mundo. Una reciente investigación en la revista Nature muestra que las olas de calor serán un fenómeno corriente en Europa para mediados de este siglo.

"Este informe es un fuerte llamado de atención para los gobiernos en las negociaciones climáticas sobre los millones de personas que están en riesgo por el cambio climático y el extraordinario costo humano y económico que representa. No hay excusas para demorar la acción", señaló Villalonga.

La COP10 y el reclamo de hoy de Greenpeace se desarrollan al mismo tiempo que fuertes lluvias, principalmente en las provincias de Chaco y Santa Fe han generado inundaciones con más de 10.000 evacuados. "Los aumentos en las precipitaciones están provocando una mayor vulnerabilidad de las comunidades a las inundaciones", recordó el dirigente de la organización ambientalista.

En una reciente conferencia brindada por el doctor en climatología de la UBA, Vicente Barros, explicó que "en los últimos 40 años, ha habido un marcado aumento de las precipitaciones al este de los Andes, mientras que al oeste se han reducido en forma dramática. Otra huella de que estos cambios se originan en el Cambio Climático, es que ha aumentado notoriamente la frecuencia de las precipitaciones extremas, algo que también está sucediendo en gran parte del planeta".

En el caso argentino la frecuencia de las lluvias por arriba de los 100  milímetros se ha triplicado en los últimos 50 años. Estas lluvias intensas son las responsables las inundaciones, y están normalmente asociadas a vientos destructivos y eventualmente granizo", agregó el experto.

Para Greenpeace el mundo debe comenzar un rápido abandono de las energías fósiles y cambiar hacia fuentes de energía limpia como único modo de minimizar el impacto del cambio climático. "Por esta razón es importante fortalecer el mensaje de esta maratón, pero no debe quedar en palabras", concluyó Villalonga.