“Jaguares” de Greenpeace vuelven a bloquear topadoras que estan destruyendo la Reserva Natural de Pizarro en Salta

Noticia - 19 febrero, 2005
Bloquearon topadoras en la reserva natural de Pizarro, los “Jaguares” de Greenpeace protestaron así por el desmonte que ya está realizando el empresario tucumano Manuel Alberto Courel. La acción fue dirigida por el ex capitán del “Rainbow Warrior”, Daniel Rizotti

“Jaguares” de Greenpeace vuelven a bloquear topadoras que estan destruyendo la Reserva Natural de Pizarro en Salta

Un equipo de “Jaguares” de Greenpeace realizó este sábado una nueva protesta bloqueando el trabajo de desmonte en la reserva natural de Pizarro que están realizando las topadoras del empresario tucumano Manuel Alberto Courel.

Los activistas, que se movilizan en motos enduro pintadas con los colores del jaguareté, bloquearon las topadoras con dispositivos especialmente preparados para inmovilizarlas y desplegaron un cartel reclamando al empresario no desmontar la Reserva.

El equipo de motociclistas de la organización ambientalista bloqueó dos topadoras en una nueva acción directa no violenta procurando impedir que se continúe desmontando. Después, “Los Jaguares” se trasldaron desde Salta hasta San Miguel de Tucumán, donde denunciaron públicamente el plan de Courel para desmontar la reserva de Pizarro.

Entre los activistas de Greenpeace se encuentra el tucumano Daniel Rizzoti, quien, en febrero de 2003, comandó el barco insignia de Greenpeace, el “Rainbow Warrior”, que bloqueó la salida de buques de guerra de los Estados Unidos que se dirigían a Irak y fue detenido en España.

Rizzoti, que encabezó el equipo de “Los Jaguares”, señaló que “la situación de Pizarro y sus habitantes pende de un hilo y que el gobernador Romero debe revisar esta medida para evitar que sean expulsados los wichis y los campesinos que habitan aquí. No debemos resignarnos a tener este sombrío antecedente”.

“El empresario Manuel Courel, bajo el pretexto de realizar una delimitación de terrenos, está realizando un verdadero desmonte por las dimensiones del trabajo que están realizando las topadoras”, dijo Rizzoti.

Por su parte, el director de Campañas de Greenpeace Argentina, Juan Carlos Villalonga,  sostuvo que  “esto es el inicio del desmonte de la reserva y debemos intentar impedirlo mientras las autoridades ambientales nacionales sigan mirando para otro lado”.

“En Salta el descontrol por los desmontes es total y esta situación la generan la irresponsabilidad de empresarios como Courel y la gestión del gobernador Juan Carlos Romero”,  agregó Villalonga.

Para la organización ambientalista la desaparición de la reserva de Pizarro es inminente si no hay una decidida intervención de las autoridades nacionales y esto generaría un antecedente muy peligroso para las áreas protegidas de toda la Argentina.

 “En la provincia de Tucumán ya existen iniciativas de empresas que procuran realizar tareas de exploración de hidrocarburos o talar dentro de reservas provinciales”, advirtió Villalonga.

A la Reserva de Pizarro se le quitó su rango de área protegida a comienzos del año pasado y fue licitada por el gobierno provincial el 23 de junio del 2004, desde entonces, Greenpeace, junto con muchas otras organizaciones y diversos legisladores nacionales, viene reclamando que el gobernador Romero y los empresarios revean su decisión de desmontar el área.

Originalmente la reserva fue comprada por tres empresarios, dos de los cuales ya han desistido de la iniciativa y se han retirado. El único empresario que permanece en una posición decidida de avanzar con el desmonte en Pizarro es el empresario tucumano Courel.

Esta semana, Greenpeace publicó una solicitada -con el apoyo del Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y el popular músico León Gieco- en la que exigió la intervención del gobierno nacional para salvar la Reserva de Pizarro: “La vida de la Reserva Natural de Pizarro en Salta entró en cuenta regresiva”, se denunció en la solicitada.

Greenpeace considera que el caso de Pizarro constituye  “uno de los más aberrantes de desmonte y desalojo de comunidades aborígenes y familias criollas de nuestros montes nativos del norte”.

La organización ambientalista también denuncó que empleados del empresario Courel están “presionando” a los campesinos y a integrantes de la comunidad wichi Eben Ezer de Pizarro para que desalojen sus tierras y así facilitar el trabajo de las topadoras y el desmonte.

El empresario está tramitando el permiso de desmonte y todo indicaría que sería aprobado en pocos días. “En la reserva viven más de 1000 campesinos y casi 100 wichis que desconocen cuál será su destino”, puntualizó Villalonga, “en cuestión de pocos días se puede iniciar el desmonte final y terminar con la reserva”, finalizó.