La explosión en Campana reafirma que los incineradores de residuos son una bomba de tiempo.

Noticia - 18 noviembre, 2004
La explosión en el predio de Recovering muestra los riesgos que presentan los incineradores de residuos en la práctica. La Coalición Ciudadana Anti-Incineración de Argentina lamenta que se siga permitiendo el funcionamiento de esta tecnología contaminante e innecesaria a costa de la salud humana y el medio ambiente, y exige que se erradique la incineración de residuos en el país.

La explosión en Campana reafirma que los incineradores de residuos son una bomba de tiempo.

La explosión que se produjo esta mañana en el predio de Recovering, donde funciona un incinerador de residuos industriales y un relleno de seguridad, es una evidencia más de los problemas que presentan los incineradores de residuos en la realidad.

Lo que en teoría se vende como una tecnología segura y efectiva, en la práctica es una bomba de tiempo: solo en los incineradores que funcionan en Argentina se han encontrado cenizas vertidas ilegalmente en predios abandonados, numerosas fallas en el funcionamiento de los hornos, plantas inundadas, incineradores quemando residuos sin permiso, caños corroídos a los pocos meses de  funcionamiento, chimeneas emitiendo densos humos nauseabundos, entre otros.

Incluso cuando funcionan en condiciones normales, los incineradores liberan cientos de sustancias peligrosas en los gases, líquidos y cenizas. Algunas de estas sustancias son cancerígenas, como las dioxinas y ciertos metales. 

Las poblaciones que viven en los alrededores de estas plantas y los propios trabajadores están directamente expuestos a estas emisiones, y existen numerosos estudios que dan cuenta de los problemas en la salud que sufren esos sectores, incluyendo altas tasas de malformaciones congénitas, abortos espontáneos, mayores casos de cáncer, cloracné, entre otros.  

En Argentina se agrega el problema de que los incineradores funcionan sin un control real, ya que los análisis de dioxinas son muy costosos y no se hacen rutinariamente en los laboratorios del país.

Agrega además que  este hecho demuestra una vez más que los incineradores enferman, son una condena a muerte lenta y un peligro ambiental.

Argentina se comprometió ante la comunidad internacional a eliminar las emisiones de los 12 compuestos más tóxicos que se conocen, al firmar el Convenio de Estocolmo sobre Compuestos Orgánicos Persistentes**, cuya ratificación ya tiene media sanción del Senado, faltando aún la decisión de Diputados.

Entre esos 12 compuestos se encuentran las dioxinas y los furanos, y según el texto del Convenio, son los incineradores de residuos, las principales fuentes de emisión de esos tóxicos al medio ambiente.

Una medida real para eliminar las emisiones de dioxinas y furanos, y para prevenir accidentes como el que se produjo hoy en Campana, es prohibir la instalación de nuevos incineradores de residuos, y erradicar los incineradores existentes.

“Argentina debe terminar con esta amenaza a la salud y el medio ambiente. La manipulación de sustancias químicas peligrosas es sumamente riesgosa, y el peligro se potencia cuando  estos compuestas son incinerados”.
 
En consecuencia, debe reducirse drásticamente el uso de Sustancias peligrosas, sustituyéndolas por otras menos nocivas y debe prohibirse la incineración de residuos en todas sus formas, en vista de que existen en la mayor parte de los casos, métodos alternativos para lidiar con los residuos, que son mucho menos contaminantes y más seguros que la incineración.

El texto del Convenio de Estocolmo puede consultarse en:
http://www.pops.int/documents/convtext/convtext_sp.pdf

Para más información entrar en:
www.noalaincineracion.org