Nuevo estudio internacional confirma denuncia de Greenpeace sobre niveles de uranio superiores a lo normal en el agua de Ezeiza

Noticia - 11 noviembre, 2005
La organización ecologista Greenpeace protestó hoy en la localidad de Ezeiza al conocer un nuevo estudio que ratifica la presencia de uranio en las napas de esa zona del sur del conurbano bonaerense. El informe difundido confirma los resultados de una pericia judicial y de un muestreo de Greenpeace: el agua en los alrededores del Centro Atómico de Ezeiza presenta niveles de uranio superiores a lo normal.

Confirman contaminación por uranio en Ezeiza

Greenpeace realizó hoy una protesta en Ezeiza para reclamar la provisión de agua segura a la población, luego de la  difusión de un nuevo estudio internacional que vuelve a registrar niveles de uranio superiores a lo normal, en las napas cercanas al Centro Atómico de Ezeiza (CAE) 

 

El informe conocido hoy –realizado por el gobierno bonaerense en los laboratorios de la agencia oficial de medio ambiente de los Estados Unidos (EPA)- ratifica lo detectado por una pericia judicial realizada por el hidrogeólogo Fernando Díaz y por un muestreo de Greenpeace: los tres estudios coinciden en detectar niveles de uranio superiores a lo normal en pozos de aguas cercanos al Centro Atómico de Ezeiza.

 

En marzo pasado, Greenpeace hizo pública la pericia incorporada a la causa por presunta contaminación que tramita el juez de Lomas de Zamora, Alberto Santamarina. En la pericia, Díaz había detectado que de un total de 88 pozos muestrados, más de la mitad registraban elevados niveles de uranio y había indicado que el origen de esa contaminación sólo podía provenir del Centro Atómico de Ezeiza.

 

Hoy, el gobierno bonaerense hizo público los resultados de un nuevo estudio en el que, al menos diez de las cincuenta muestras de agua extraída de pozos cercanos al CAE, presentan valores de uranio que superan lo normal

 

Las autoridades bonaerenses consideraron que los resultados no son “alarmantes” pero recomendaron un "estudio integral precautorio con criterio precautorio" en el área.

 

La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) había señalado que restos de uranio allados en el agua estaban en los "valores normales" de acuerdo a la ley argentina.

Juan Carlos Villalonga, director Político de Greenpeace, sostuvo que “los niveles de uranio a los que está expuesta la gente que consume el agua de estos pozos son superiores a lo que aconseja la Organización Mundial de la Salud, el Ministerio de Salud canadiense y/o la Agencia de Protección del Medio Ambiente de Estados Unidos".

 

"Es decir que los niveles de uranio hallados en Ezeiza en inmediaciones de una importante planta de manipulación de uranio en una zona sin antecedentes de altos niveles naturales de ese metal en el agua subterránea señalan al CAE como potencial fuente de emisión de uranio al ambiente y son ellos quienes deben demostrar que las actividades de este Centro no han contaminado las aguas subterráneas ni puesto en riesgo consecuentemente la salud de la población", explicó Villalonga.

 

El informe norteamericano indica que "sobre 51 muestras de agua extraída, 41 mostraron valores normales y en 10 de ellas el promedio de uranio, medido en microgramos por litro, supera los valores establecidos por la legislación provincial".

 

El 18 de mayo pasado, Greenpeace reveló que los resultados de un muestreo realizado en un laboratorio internacional demostraron que el agua de un conjunto de pozos cercanos al Centro Atómico de Ezeiza poseía niveles de uranio superiores a los recomendados por la Organización Mundial de la Salud.

 

Greenpeace volvió a reclamar hoy que se provea a la población de las localidades vecinas “agua segura” y la realización de un "estudio comprehensivo que permita establecer con certeza la extensión espacial de los niveles elevados de uranio en el agua así como la erradicación de las potenciales fuentes de contaminación".

 Greenpeace destacó que, a pesar de la variabilidad de los niveles de uranio en agua de pozo, no existen evidencias de que niveles superiores a 15 mg/l sean frecuentes en zonas donde no existe actividad industrial vinculada a la minería de uranio o el procesamiento de ese metal en nuestro país.