Próceres "ahogados" le exigen al Gobierno de Kirchner que se sume a la lucha contra el cambio climático global

Noticia - 28 mayo, 2004
En la semana del estreno mundial de la película “El Día Después de Mañana”, Greenpeace exigió al gobierno que se comprometa en la lucha mundial para detener el avance del cambio climático.

Próceres "ahogados" le piden a Kirchner que se sume a la lucha contra el cambio climático

En la semana del estreno mundial de la película “El Día Después de Mañana”, una superproducción basada en los posibles impactos que el cambio climático producirá en el futuro para la humanidad, la organización ambientalista Greenpeace le exigió al Gobierno de Néstor Kirchner a que se comprometa con el desarrollo de energías limpias y renovables, una de las soluciones que un creciente número de países en todo el mundo está impulsando para enfrentar esta crisis ambiental y humanitaria.

 

Un día después del estreno de “El Día Después de Mañana”, Greenpeace presentó su campaña de firmas por internet bajo el lema “El día es hoy – Actuá ahora”, en su sitio de internet www.greenpeace.org.ar , en la que los navegantes podrán enviarle correos electrónicos al ministro de Planificación Federal, Inversión y Servicios, Julio De Vido, para solicitarle que nuestro país se una al esfuerzo global de una Conferencia Internacional para impulsar el desarrollo de las energías renovables y evitar el avance del cambio climático. 

 

Para presentar la campaña, varias estatuas de la ciudad de Buenos Aires amanecieron este viernes con “snorkels” y otros elementos de buceo, para prevenirse de futuras inundaciones, en una representación irónica de la película.

 

“En las vísperas de una Conferencia Internacional en que gobiernos de todo el mundo se reunirán para definir metas para el desarrollo de fuentes de energía renovables, la Argentina ha adoptado una preocupante actitud de indiferencia ante este tema central en la lucha para detener el cambio climático, un fenómeno que trajo grandes impactos en nuestro país”, dijo Mariana Walter, de la campaña de Energía de Greenpeace Argentina.

 

La película plantea un escenario sobre algunos de los graves impactos que el Cambio Climático podría generar en el futuro. Sin embargo, no es necesario esperar al “día después de mañana” para ver y sufrir las consecuencias del cambio climático. 

 

“Nuestro país, al igual que en otras partes del mundo, ya es escenario de las graves consecuencias de este fenómeno producido por el extendido uso de combustibles fósiles. Ya es posible observar inundaciones cada vez más frecuentes, tormentas y tornados más violentos, fuertes olas de calor, expansión de enfermedades, el acelerado derretimiento de los glaciares, así como preocupantes pérdidas humanas y materiales. El cambio climático ya es hoy noticia de todos los días”, agregó Walter

 

Del 1 al 4 de Junio se realizará en Alemania la Conferencia "Renovables 2004” convocada por un importante grupo de países que reconocen la necesidad de actuar rápidamente para lograr que las energías renovables y limpias tengan una mayor participación en la producción energética mundial. Dicha Conferencia tiene por objetivo impulsar la introducción masiva de las energías limpias que pueden reemplazar el uso de los combustibles fósiles que son los causantes del cambio climático. 

 

“Sin embargo, a pesar de la urgencia con que el mundo debe promover las soluciones al cambio climático, el gobierno argentino no se ha comprometido con el objetivo de esta Conferencia, ni ha establecido ninguna meta para desarrollar fuentes de energía renovable. La actitud del Gobierno es nociva y debilita este esfuerzo por iniciar un proceso global de disminución de nuestra alta dependencia de los combustibles fósiles”, indicó.

Ya más de 39.000 personas han apoyado la campaña de Greenpeace, exigiendo al Gobierno que impulse un plan de acción para el desarrollo intensivo de la energía eólica en la Argentina que permitirá alcanzar 3.000 MW de potencia eólica en el 2013. “El objetivo propuesto por Greenpeace es alcanzable, pero requiere de una serie de decisiones adecuadas y que se eliminen barreras tales como los subsidios que otras fuentes de energía sucia continúan recibiendo”, concluyó Walter.